+593 02 2400 939

Terapia Neural Basada en

EXPERIENCIAS

AULA VIRTUAL

TERAPIA NEURAL

LA GELOSA

HALLAZGOS POR PALPACION, CAMPOS DE INTERFERENCIA Y ALTERACIONES  ESTATICAS EN EL REUMATISMO DE PARTES BLANDAS. DOCTORES GERMAN Y J.A. DUQUE MEJIA, JULIO CESAR PAYAN Y OSCAR CORREA.

 

Bajo el concepto de reumatismo muscular se cobijan comunmente todos los proceso reumáticos que se presentan en regiones distantes de las articulaciones. Estos procesos pueden ser de diversas índole, y pueden presentarse en cualquier parte de la estructura muscular y del tejido conectivo subcutáneo. Fuera del dolor subjetivo, a nivel local, debe atenerse el médico al hallazgo objetivo por palpación, como indicador de gran importancia para el diagnóstico.

La formación de gelosas en el reumatismo de partes blandas es un síntoma paralelo en todo proceso dirigido por el vegetativo. Estas formaciones de gelosa aparecen en forma local, pero pueden también hacer su aparición en las zonas reflexológicas o zonas reflejo. Por desgracia este tipo de hallazgos por palpación ha caido en el olvido de la medicina. El término “gelosas” y de lo que ellas se pueda derivar, le es muy familiar a los masajistas, más no a los médicos.

Aquellos números y abombamientos que aparecen en el tejido y que conocemos como gelosas, son sitios extremadamente efectivos [para la terapia que hacemos en Los Robles. Frecuentemente aparecen las gelosas con sólo pincharlas o inyectarlas. Con ellas desaparece el dolor y retorna la motilidad. Aquí vale la pena recalcar que la presencia de focos en dientes, en tonsilas, senos paranasales, o de campos de interferencia en sentido neural terapéutico según Huneke, pueden impedir una genuina y permanente curación si no se les elimina con la terapia adecuada. Cabe agregar que las malposiciones de tipo esteatico, provenientes por ejemplo de causas psico-somáticas, pueden ser las causantes y alimentadoras de procesos reumáticos en partes blandas (ubicación del hombre ante su medio, ante su trabajo, ante sus familiares,etc.)

 

   EL HALLAZGO POR PALPACION

 

Los siguientes factores deben ser tenidos en cuenta al efectuar la palpación de zonas gelosas:

 

1.- Toda la superficie que va a ser sometida al exámen de palpación debe afeitarse y engrasarse previamente. Solo así puede obtenerse una clara “sensación palpable” de la dimensión del terreno geloso o gelatico. La diferencia entre una palpación bajo aceite o grasa y una palpación a secas, es tan grande, que con una persona que afirme poder palpar las gelosas sin aceitar previamente, no se puede ni debe discutir.

 

2.- En una superficie debidamente aceitada o engrasada aparecen muchos más nudos y abombamientos que en una piel seca, donde solo aparecen la “myogelosas” en forma aislada.

 

3.- La palabra “myogelosas” (mys = músculo) se presta a confusiones, puesto que los nudos gelosos palpables no pertenecen al tejido muscular, sino al tejido conectivo blando, a la ya conocida “formación básica vegetativa” de Pischinger. Estas pueden confundirse con zonas de “endurecimiento muscular”. ( véase en F. Hartmann y Vogel). Las gelosas son la típica expresión de un bloqueo del sistema mesenquímico de regulación básica y llevan a una “regulación fallida fija”, tal como lo expresara H. Storck. Esta regulación fallida fija puede también exteriorizarse como un reumatismo de partes blandas.

 

4.- Los nudos gelosos palpables en el mesenquima subcutáneo no representan tumoraciones o asentamientos genuinos. Se trata de formaciones fácilmente reversibles que desdaparecen por “fenómeno de segundos”, o disminuyen notablemente de tamaño, si les pincha, bien sea con una aguja metálica (Pirlet) o si se les inyecta con una solución procaínica o con cualquier otra solución no lesiva del tejido, como por ejemplo con complejos homeopáticos. Muchas veces  basta pinchar la piel sobre el nudo geloso con una aguja de acupuntura o con una aguja de inyección común y corriente, o bien poner una pápula, para hacer desaparecer una gelosa en la profundidad del tejido conectivo. El acupuntor principiante podrá así observar el efecto de la aplicación de su aguja de acupuntura. El fenómeno de la súbita desaparición de la gelosa después de la inyección en la piel, puede ayudar a explicarnos el porqué un hallazgo tan evidente en la contextura de tejido  ha sido y sigue siendo negado por la patología y no ha podido encontrar ningún hallazgo su sitio en el concepto médico: la gelosa en sí no representa ningún hallazgo desde el punto de vista histo-morfológico, puesto que si desaparece con sólo pincharla es obvio que no queda nada de ella al intentar su exscisión. El masaje del tejido conectivo según Dicke es otro, que por no encontrar las gelosas, asume la fácil posición de negarlas. La razón es muy sencilla: la técnica lineal del masaje utilizado por Dicke no permite el empleo de aceites. Además, la palpación correcta de las gelosas se le dificulta a muchísimos colegas, puesto que nosotros los médicos durante nuestra formación, nunca tuvimos la oportunidad ni la obligación de participar en cursos sobre técnicas de masaje. Es por esta razón que las gelosas se nos presenta como una jurisdicción a la cual creemos no tener acceso.

H. Schade acuñó en 1.919 el concepto de gelosas y las definió de la siguiente manera: “la gelosa es la expresión de una daño en la normal fluidéz coloidal del protoplasma”. En otras palabras, se trata de una formación de los coloidales del protoplasma de un estado soluble  (sol) en una sustancia más firme o gelatinosa (gel). De allí el nombre de gelosa. Debe tratarse de una fijación de potenciales energéticos en el tejido, los cuales se metabolizan rápidamente al sentir el pinchazo con aguja metálica.

 

5- La formación de gelosas la encontramos con mucha frecuencia en las llamadas zonas de reflejo, las cuales no son conocidas por el masaje del tejido conectivo según Dicke. A través de los nudos gelosos tenemos la oportunidad de poder llevar a cabo una muy certera reflexoterapia. Para diferenciarla de la acupuntura china se la ha denominado gelopuntura. Las técnicas del Baunscheidtismo reposan sobre principios similares, sólo que éstas emplean algún tipo de estímulo inflamante para lograr una derivación por piel.

En el contexto de las ideas expuestas creo que no es correcto hablar del segmento. El segmento y las zonas de reflexología son entes muy diferentes. Cada fascículo al penetrar por su respectivo agujero intervertebral, tiene una determinada zona donde ejerce su influencia. El segmento es precisamente el que señala y delimita  esas zonas de inervación. Las zonas reflejo tiene, en sentido de reflejos viscerocutáneos, un alcance que va mucho más allá del segmento mismo. Es así como las zonas reflejo de la cabeza pueden extenderse hasta la región lumbo-sacra; las del corazón hasta el brazo izquierdo, etc.

De las zonas hiperalgéticas de la piel según Head y de las zonas musculosas según Mac Kenzie, debemos pensar ahora en las zonas reflejo en el tejido conectivo (Dicke y Leube, Hansen, von Staa, Dittmar). Este tejido conectivo, en su importantísimo papel de sistema básico vegetativo, -mesenquímico de Pischinger-, nos ofrece un punto de acceso muy efectivo para la terapia no sólo del reumatismo de partes blandas, sino de muchísimas otras enfermedades.

 

6- Estos nudos gelosos, de contextura sólido-elástico, suelen encontrarse por cantidades en tamaños que van desde una lenteja hasta una cereza. Siendo que estas formaciones son susceptibles de desintegrarse con una fuerte presión digital, podemos tratarla en forma manual o mecánica. Max Lange bautizó a este procedimiento gelotripsie, mediante el empleo de una especie de madera para masajes. Como la técnica de “pasear” una arruga por todo el terreno geloso (una especie de Pétrissege también conduce a la disolución de las formaciones gelosas y de los abombamientos, hemos desarrollado una forma de masaje denominada masaje de gelosas. Esta técnica fue bien recibida por los masajistas profesionales, y en la Baja Sajonia se le reconoce aún por las Cajas de Seguridad. Se puede asumir que el drenaje linfático de Vodder es una especie de masaje de gelosas. Mediante esta técnica consistente en masajear las vías linfáticas, se desintegran también acumulaciones de potenciales energéticos existentes en el tejido.

Para saber que papel juega la gelosa en el suceso vegetativo hay que tener en cuenta que los nudos pueden tener una ubicación topográfica muy variada. Unos se encuentran directamente encima del músculo, lo que muchas veces nos lleva a pensar en endurecimientos musculares o “myogelosas”.

 

Existen relaciones reflejas con :

 

a) Piel

b) Un punto específico situado por encima de la gelosa. Es precisamente este punto el que se pincha en la gelopuntura,

c) La musculatura, y

d) La médula y los órganos internos. Esta relación refleja se lleva a cabo muy posiblemente a través de la piel (zonas de Head) y talvez también de la musculatura (Mac Kenzie).

 

Nosotros nos imaginamos a la gelosa como una especie de transmisor de interferencias: la sensibilidad de la piel se ve alterada. El tejido cutáneo y subcutáneo de la células se torna duro. (Las gelosas se ocultan bajo la distensión del tejido). La musculatura cambia de tono, el órgano interno correspondiente, o la articulación empiezan a recibir recargas irritantes. En resumidas cuentas todo se torna “neurótico” y se impide la tarea de adaptación.

La aparición de zonas gelosas, a nivel local o en zonas reflejo, es una inevitable patología colateral de todos los quebrantos de salud, en los cuales se está frente a un bloqueo de las regulaciones básico-vegetativas en el mesenquima. El diagnóstico nos dice que la presencia de zonas gelosas es la expresión típica de un cuadro patológico producto de nuestra “elevada civilización”. Muchísimas veces le da a uno la impresión de que es el tejido superficial el que primero enferma, debido a daños metabólicos o a sobrecargas locales. Pero son los órganos internos correspondientes los que reciben las sobrecargas irritativas por la vía del reflejo cuti-visceral. Resultado final: patologías diversas a nivel de los órganos correspondientes.

Este cuadro es muy común en el terreno de la nuca y de los hombros. El corazón, la tiroides y los órgano9s de la cabeza empiezan a ser irritados a través del mesénquima de sus respectivas zonas reflejo. Como responsables se acusa siempre a la columna cervical. Esta se encuentra también irritada en sus músculos intervertebrales y puede aliviarse fácilmente por medio de movimientos chiroprácticos.

En los casos de reumatismo de partes  blandas hemos encontrado que la mejor y más efectiva terapia se lleva a cabo a través de las gelosas. Al desaparecer éstas desaparecen las molestias, siempre y cuando hayamos eliminado los posibles campos interferentes en el sentido de Huneke.

 

II.- CAMPOS DE INTERFERENCIA

 

Las gelosas se comportan como campos interferentes. El significado funcional de las mismas sólo puede entenderse si se está plenamente familiarizado con la enseñanza  del campo interferente de los hermanos Huneke.

Los campos de interferencia son centros irritativos de carácter vegetativo. En la mayoría de los casos se anidan estos centros allí donde alguna vez existió o aún existe algún proceso patológico crónico, ya sea en la zona amigdalar, en dientes desvitalizados, en senos paranasales, en cicatrices o en las llamadas adherencias por ejemplo del terreno ginecológico o de la vesícula biliar. Es por esta mismísima razón que se insiste sobre la exactitud cronológica de todas las informaciones al levantar la historia clínica.

Estos centros irritativos pueden originar grandes y graves trastornos orgánicos a distancia.

Colocando una cantidad relativamente pequeña de algún preparado procaínico en el campo interferente, o aún cerca de él, pueden producirse curaciones en segundos y en partes muy distantes del centro irritativo mismo. Presumimos que este hecho, conocido como el fenómeno Huneke o el fenómeno en segundos, es conocido por cada uno de ustedes.

Al inyectar un campo interferente se cambian totalmente las condiciones del campo geloso en la superficie del tejido. Esto ya nos lo demostró Koetscher en su artículo: “Terapia precoz por eliminación de campos de interferencia”. La gelosa palpable en la superficie del tejido podría definirse como el campo interferente local. El campo interferente en sentido de Huneke podría ser definido como el dominante o principal. La correlación existente entre ambos parece ser obvia. Es correcto que el inyectar el campo interferente dominante, si es que éste existe y está geloso y para la obtención de una curación definitiva. La cuidadosa eliminación de las gelosas a nivel local, -esto es posible aunque de poca duración- puede dejar temporalmente fuera de acción al campo interferente dominante, puede que inmediatamente se haga presente otro terreno de manifestación externa, por ejemplo empieza a doler el diente responsable del proceso, o duele la cabeza a causa de una sinusitis latente, etc,etc. La eliminación de las gelosas a nivel local en forma definitiva, se hace imposible si el campo interferente principal o dominante no ha sido eliminado.

Aquí hay que mencionar que la aplicación de agujas en determinados puntos de acupuntura, también trae una reducción del terreno geloso. La sagujas deben permanecer colocadas durante 10 a 15 minutos. La escogencia de los puntos depende obviamente del cuadro clínico. Al efectuar una palpación con la piel debidamente afeitada llaman la atención los pequeñísimos y muchas veces dolorosos nudos que se forman en los puntos de cruce de varios meridianos (ejemplo: 16 de tricalentador = vesícula 21= intestino delgado 15. Este punto de cruce se encuentra exactamente sobre el ganglio estrellado. Estómago 31= hígado 12= bazo páncreas 11= bazo páncreas 6= hígado 5= riñón 8, y también el 15 de tricalentador). Otros puntos se dejan palpar como pequeñas depresiones.

Estas experiencias sacadas de la consulta diaria, no hace más que confirmarnos que se trata siempre de una actuación sobre el sistema vegetativo de regulación en el mesénquima, tal como lo concibe Pischinger.

La formación de gelosas en el tejido superficial juega aquí el papel de un substrato fácilmente  palpable. Su desaparición, fácil de observar en determinadas zonas del cuerpo, sirve de prueba para la objetivación de la eficacia del tratamiento neural terapéutico según Huneke y de la acupuntura.

Puesto que el campo interferente dominante y la gelosa local tienen una reacción muy similar al tratamiento, cabe preguntarse si en ambas no se desarrolla el mismo proceso: la fijación de una regulación fallida (Storck). Todo esto bajo la estructura de potenciales energéticos estancados que pueden ser derivados por medio del tratamiento.

Este mismo orden de ideas vendría el campo de interferencia de Huneke a ser una simple zona gelosa en la cual se fijó una relación vegetativa fallida, la cual a suvez puede causar reacciones a distancia. Si se palpa una cicatriz bien afeitada se tiene la sensación de estar palpando una cadena de “turupes”.

El tratamiento más certero y efectivo se hace al inyectar por debajo de los turupes o pinchándolos  directamente con una aguja métalica. Como resultado se obtiene una cicatriz más suave y más plana. En cicatrices muy irregulares y burdas se obtiene como resultado colateral de las inyecciones un buen efecto cosmético y estético.

Al efectuar la eliminación del foco (diente muerto, amigdalas, apéndice, etc.) queda la regulación fallida fija en la cicatriz gelótica y se convierte en campo interferente capaz de producir, a distancia, los mismo trastornos que el foco mismo. Es por eso que en la enseñanza de la terapia neural de Huneke se exige que se desinterfieran repetidamente las cicatrices después de la remoción de un foco. Esto se refiere muy especialmente a aquellos focos que actuaron durante un tiempo prolongado como irritación crónica. La cicatrices de este tipo de focos se convierten normalmente en campos interferentes, puesto que todo proceso inflamatorio crónico forma a su alrededor una verdadera muralla defensiva de fijaciones gelóticas con su correspondiente elevación de potencial. Como este concepto no es muy conocido, y en la mayoría de los casos no se elimina el foco (falta una línea) a la cicatriz. El levantamiento de una cuidadosa historia clínica facilita en estos casos la búsqueda de campos interferentes residuales.

 

III.- ALTERACIONES ESTATICAS

 

No se está hablando de nada nuevo al decir que malposiciones prolongadas y repetidas, pueden ser las causantes del reumatismo de partes blandas, especialmente si alcanzan a interesar el terreno de la columna vertebral y su segmento. Quiero hacer incapié en dos formas específicas  de malposición, que al parecer pertenecen a otras materias, pero que en realidad son ejemplo  claro de cómo puede producirse un reumatismo de partes blandas debido a malposiciones estáticas.

 

1.- Franz Mayr, conocido por su famosa “cura de Mayr” para la limpieza intestinal, detoxicación de tejidos y nreducción de peso, fue indudablemente un médico genial. El supo reconocer el amplísimo significado de las condiciones en la cavidad abdominal, y la relación directa entre estas y un sinnúmero de padecimientos. De él proceden las gráficas sobre las alteraciones estáticas relacionadas con malposiciones.

El éxito de la famosa “cura de Mayr” tendiente a descargar o descongestionar la cavidad abdominal es el mejor testimonio de sus acertados conceptos. Aún los valores de medición antes y después de una “cura de Mayr” muestran claras y dicientes diferencias.

Citemos algunos ejemplos: la lordosis de la columna lumbar es consecuencia directa del estómago tipo “portador de tambor mayor”; la “posición patuna” en muchas mujeres proviene de la presión del contenido abdominal sobre los órganos del bajo vientre; el hombro derecho se encuentra más elevado en los pacientes que sufren del hígado; el ángulo que forma el esternón con respecto al eje del cuerpo se ve aumentado de tamaño y sufre una notable reducción durante la cura de Mayr.

El intestino y la cavidad abdominal pueden perfectamente convertirse en campos interferentes en el sentido de Huneke. Una buena dirección simbiótica durante la limpieza intestinal, es parte que no debe dejarse a un lado en el tratamiento del reumatismo de partes blandas. Desde nuestro punto de vista personal, y habiendo observado las alteraciones en la cavidad abdominal, no hay porqué aterrarse al encontrar toda la región a lo largo de la columna e inclusive en las paredes abdominales, plagada de gelosa de todo tamaño, dándole a la palpación la sensación de estar pasando la mano por un empedrado.

Siempre que se este tratando a un paciente por reumatismo de partes blandas, se sugiere buscar y tratar las gelosas en paredes abdominales y en región vertebral. Es por eso que el tratamiento del lumbago debe siempre empezar con el de las paredes abdominales. Aquí observamos que la reducción del tono de los músculos rectos se refleja e influye positivamente en sentido de la estática. Las cicatrices que encontremos en terreno abdominal deben ser obviamente desinterferidas.

 

2.- Los endurecimientos  y la tirantéz en la región hombro-nuco son cuadros colaterales típicos de trastornos remáticos en partes blandas del tronco.

El libro “La Columna Superior” del doctor Helmut Stolze da una serie de explicaciones de profundo sentido psicológico, donde se demuestra el porqué esta coluymna superior tiende a ser la intermediaria de endurecimientos dolorosos de los hombros, de dolores en la parte posterior de la cabeza, de calambres al escribir o de epicondilitis.

(FALTA UNA LINEA)bastante simple: la persona, que acosada por situaciones conflictivas de tipo psicológico o simplemente por el stress de nuestros días tiende inconscientemente a levantar los hombros (hacer velas mentales), desemboca con el tiempo en una regulación fallida fija del cuello y hombros. La expresión externa se manifiesta con cadenas masivas de endurecimientos gelosos. Las consecuencias pueden ser de muy variada índole. Aparte del reumatismo en partes blandas, suelen aparecer depresiones, desaliento, cansancio y trastornos  en el sueño.

Siendo que en la región del cuello y hombros se entrelazan lo psiquíco con lo somático puede ser una antesala para una neurosis en terreno psiquíco. No olvidemos que con la fijación por malposición es factor común a ambos campos. El psiquíco y el somático. El doctor Brauchle, uno de los más enfáticos luchadores por los métodos naturales de curación, habló ya hace mucho tiempo de las “neurosis orgánicas”.

 

IV.- LA TERAPIA

 

La terapia aplicable en el reumatismo de las partes blandas se desprende de todo lo anterior: eliminación de campos interferentes; limpieza del mesénquima mediante saneamiento exhaustivo de zonas gelosas, tanto a nivel local como en zonas reflejo; terapia para corregir las malposiciones; tratamientos del estómago; terapia hematógena de oxidación (THO) mezclando tratamientos homeopáticos adecuados; dietoterapia, terapia de ozono, hidroterapia ; masajes y gimnasia. También debe observarse un adecuado cambio en las costumbres alimenticias y en el estilo de vida.

Los medicmentos antireumáticos que normalmente se encuentran en el mercado, incluyendo la cortisona, la fenilbutazona y las irradiaciones, no son recomendables y las consideramos altamente nocivas.

La medicina biológica dispone hoy en día de una gama suficientemente grande de posibilidades, todas ellas encaminadas a restituir y fortalecer las fuerzas autocurativas  y defensivas del organismo. Con estos medios a nuestro alcance podemos escapar a la avalancha de los métodos supresores que se han convertido en la terapia más fácil para el médico pero más nefasta para el paciente.

 

 

LENGUAJE COMUNICACIÓN Y TERAPIA NEURAL

El lenguaje es el medio idóneo que utilizan las personas para poder comunicarse, sin embargo muchas veces, tratados técnicos o adelantos de la ciencia están muy mal escritos porque sus autores, indiscutibles eminencias en su profesión, no saben comunicar sus tesoros conceptuales.

Es muy conveniente tomar conciencia de las diferencias existentes

entre la medicina científica y el verdadero arte de curar…

el conocimiento en general se puede aprender,

el segundo aspecto, en cambio, sólo puede adquirirse

a través de la propia experiencia y del propio razonamiento,

y va madurando con lentitud.”

H. G. Gadamer

 

 

Si tenemos en cuenta que la comunicación es la base de una relación entre dos personas, es perfectamente válido que nosotros como médicos aprendamos y comprendamos lo importante que es comunicarnos de una manera adecuada con nuestro paciente.

 

La formación que los médicos recibimos en la universidad está encaminada a estudiar las enfermedades de manera objetiva y sucede que cuanto más técnicos son nuestros conocimientos mayor es la separación entre la enfermedad y el enfermo.

 

Al encontrarnos con el paciente, muchas veces no nos preguntamos quién es esta persona sino qué tiene este enfermo; interrogamos al paciente mas no conversamos con él. Nuestra formación  médica no nos ha preparado para encontrar al ser humano en el paciente.

 

Como médicos dirigimos nuestras acciones al diagnóstico de la enfermedad reduciendo a la persona a un simple cuerpo humano enfermo. Se lo palpa, ausculta, se piden estudios de laboratorio. En consecuencia, la relación que establece el médico no es con el paciente como persona, sino con su enfermedad.

 

Y en esta relación esquizofrenifome el médico usa su lenguaje para imponer, pronosticar, y hasta sepultar al paciente. Cuántas veces hemos pronunciado frases como; “la diabetes no tiene cura”, “ el cáncer es incurable”, o “está haciendo frío, te vas a enfermar”, y al hacerlo, no somos conscientes del efecto que provocamos.

 

Nosotros, que nos llamamos “médicos alternativos” o “no convencionales” cometemos los mismos errores, probablemente con las mismas buenas intenciones que nuestros colegas. La única diferencia es que lo hacemos con una aguja de terapia neural, un glóbulo homeopático, un péndulo, etc.

 

Mi propuesta con este trabajo es que seamos “médicos alópatas” o “no convencionales”, que re consideremos nuestra manera de hablar, de expresarnos frente al paciente y nuestra actitud al escuchar, para que no volvamos  a oír de nuestros pacientes, frases como

“ No es lo que me dicen lo que me duele, sino el cómo me lo dice”

 

¿Qué es entonces eso de la comunicación?

 

Lenguaje y comunicación van de la mano, el uno depende del otro. La comunicación es un círculo: lo que hacemos influye en otras personas y viceversa. Cada uno es responsable de su parte del círculo. Si uno ha influido en otras personas, la única opción es ser consciente y responsable de los efectos que se producen en el acto de la comunicación.

 

Asimismo, la comunicación no se refiere a enviar información en una sola dirección. Si la comunicación es una conducta, comunicar es un intercambio de conductas. En una forma más amplia, es el sistema de actividades, que mantiene, regula, y hace posible una relación humana” (Scneflen, 1970)

 

Cuando me comunico con una persona reacciono con mis pensamientos y sentimientos. Mi conducta en ese momento se genera luego de las repuestas internas acerca de lo que vea, oiga y sienta.  Nos comunicamos mediante palabras, gestos, tonos de voz, expresiones, solo por mencionar algunas formas. Es imposible no comunicar. Incluso se generan mensajes cuando no se dice nada y se mantiene quieto. (Fig. No 1)

 

 Fig. No 1

 

El lenguaje corporal y el tono de la voz marcan una enorme diferencia en el impacto y el significado de lo que decimos. Muchas veces, no es tanto lo que decimos sino cómo lo decimos lo que marca la diferencia.

 

Vivimos en una cultura que cree que la mayor parte de nuestras acciones las realizamos conscientemente y, sin embargo, la mayor parte de éstas las hacemos de forma inconsciente. Investigaciones demuestran que en una presentación, el 55% del impacto viene determinado por el lenguaje corporal – posturas, gestos y contacto visual -, el 38 % por el tono de voz, y tan solo el 7% por el contenido de la presentación. (Fig. No 2)

 

 

 

Fig. No 2

 

Un comunicador eficiente debe actuar según el siguiente principio: “El significado de la comunicación es la respuesta que usted obtiene”.  La comunicación tiene su punto de inicio en nuestros sentidos, las puertas de la percepción son los ojos, oídos, boca y piel y son éstos nuestros puntos de contacto con el mundo

 

Utilizamos nuestros sentidos externamente para percibir el mundo, e interiormente para “representarnos” la experiencia a nosotros mismos creando “mapas perceptuales”, es decir, nuestra propia idea del mundo. El cerebro, en consecuencia es un centro de mapas o de representaciones de la realidad perceptible actual, y también del pasado y el futuro. La manera como recogemos, almacenamos y codificamos la información en nuestra mente –ver, oír, sentir, gustar y oler- se conoce con el nombre de sistemas representativos.

 

Todo lo que veo es una representación de los que mis ojos pueden detectar. Deben haber en esta sala otros tipos de radiación electromagnética, pero de una longitud de onda que no excita mi retina. No son una diferencia que hagan una diferencia en mi, lo cual no es lo mismo que decir que No existen.

La retina tiene sensibilidad únicamente para longitudes de ondas, que van del violeta al rojo. Ese es nuestro espectro visible, y es una proporción muy reducida de toda la gana de longitudes de onda de las radiaciones de tipo electromagnético

 

Lo mismo ocurre con los demás sentidos, cada uno es un detector de diferencias, de  algunas diferencias, las que aquellos detectan y pueden aceptar. Este ya es un gran prejuicio puesto que seguramente hay otras diferencias que como no las captamos, no las tomamos en cuenta y no alteran los mapas que nos hacemos de la realidad.

 

De modo que, si tememos cinco sentidos, debemos tener en la mente cinco sistemas que fabrican los mapas propios de las distinciones de cada sentido. Es decir, cinco sistemas  representadores de la realidad.

 

El mundo que percibimos no es el mundo real, es un mapa hecho por nuestra neurología. Aquello en lo que nos fijemos será nuevamente filtrado por nuestras convicciones, intereses o preocupaciones Y cuando hacemos esto, usamos las palabras para describir nuestros pensamientos, por lo que nuestra elección de palabras indicará qué sistemas representativos  empleamos. (Fig. No 2)

 

  Fig. No 2

 

 

Estas palabras de base sensorial, -adjetivos, verbos, y adverbios-, se llaman, predicados. El uso habitual de un tipo de predicado indicará el sistema representativo favorito de una persona. El descubrir el sistema  representativo preferencial que usa la persona, será la base para establecer una adecuada comunicación, es decir que al hacerlo logramos hablar el mismo lenguaje de la persona.

 

El lenguaje natural es un modo de hacernos mapas hablados de nuestras representaciones, por lo tanto, es una forma de meta - representación o una representación de lo que ya es una representación.

 

Es tiempo de que la gente interesada en fenómenos médicos, sicológicos y psiquiátricos, tome en cuenta su modo de expresarse. Batenson, pionero en el campo de la lingüística, dice que: Al dar a la lingüística una base teórica. simultáneamente se ha creado una herramienta terapéutica”

 

Los mapas son selectivos, dejan de lado información al mismo tiempo que nos la brindan, y son de un valor incalculable para explorar el mundo interior de cada persona. El tipo de mapa que cada uno haga dependerá de lo que vea y dónde quiera llegar. Hacemos caso a aquellos aspectos del mundo que nos interesa e ignoramos otros. Los filtros que ponemos en nuestras percepciones determinan en qué clase de mundo vivimos.

 

Un proverbio árabe señala que: “Lo que puede significar un trozo de pan dependerá de que tengas hambre o no”.

 

Al tener filtros propios de lo que para cada uno de nosotros va representando el mundo, podemos afirmar que el desorden de uno, puede ser el orden del otro, dependiendo de los conocimientos que posea la persona acerca de los detalles de la aparente confusión.

 

La percepción está tamizada por quien percibe. Es éste el que selecciona los datos de ese trozo de la realidad y con ello construye un mapa o una representación de esa realidad. Al igual que uno jamás ve una naranja entera (no puede verse ambos lados a la vez), tampoco se ve toda la realidad, siempre habrá manchas. La naranja entera está en el ojo del espectador únicamente. Sea cual fuere nuestra creencia filosófica, la naranja no está dentro de nuestro cráneo o en la mente, hay solo una representación de ella.

 

Entonces, resulta que todo lo que percibo del mundo, no son más que representaciones o modelos, pero no son el mundo. Tal vez es difícil poner en palabras algunas cosas como éstas porque precisamente las palabras, son un modo de representar realidades y fenómenos y no son la realidad o el fenómeno, son solo una apariencia.

 

Resumiremos esta parte diciendo que no era el mundo el culpable de los padecimientos y sufrimientos de las personas, sino el cómo las personas se representan su mundo.

 

¿Y dónde se quedó el lenguaje?

 

¿Es que tenemos tanta familiaridad con el lenguaje que procedemos como los peces, que jamás se preguntan qué es el agua?

Francisco Huneeus C.

 

El aspecto semántico o de significado de las palabras es un área compleja. Hay formas diversas de nombrar una misma cosa, como también que hay una misma palabra que denota, marca o distingue cosas diversas.

 

En su libro “La estructura de la magia” Bandler y Grinder, pioneros en Programación Neurolinguitica (PNL), escriben   sobre el lenguaje:

 

Los humanos utilizamos el lenguaje de dos formas.

1.    En primer lugar lo usamos para representar el mundo, actividad que denominamos: razonar, pensar, fantasear, ensayar. Al emplear el lenguaje, como sistema representacional, estamos creando un modelo de nuestra experiencia. Este modelo que creamos del mundo mediante el uso representacional del lenguaje, está basado en las percepciones que tenemos el mundo.

2.    En segundo lugar, utilizamos el lenguaje para comunicarnos unos a otros nuestras representaciones del mundo. Cuando empleamos nuestra lengua para comunicarnos, lo denominamos: hablar, discutir, escribir, conferenciar, etc. Al usar el lenguaje para comunicarnos, estamos presentándole a otros, nuestro propio modelo del mundo.

 

Así es como con el lenguaje podemos hablar acerca del lenguaje, con lenguaje podemos hablar de sensaciones, emociones, abstracciones, cosas del pasado, presente y futuro, podemos hablar poéticamente, esquizofrénicamente, ansiosamente, hipocondríacamente, hablar literalmente, metafóricamente, embroma y en serio.

 

Podemos hipnotizar pueblos enteros, hacer terapia, leyes, constituciones, dar nombre e identidad a continentes. El lenguaje es un “ espejo de la mente”, cualquier progreso que se haga para un mejor entendimiento de éste, nos aproximará a una teoría del conocimiento, del inconsciente humano y a un mejor entendimiento de la naturaleza de la mente.

 

Frente a nuestros pacientes, no es el mundo real el que más nos interesa sino su mundo interior. Nos interesa entender su versión del mundo para así poder entender, de qué manera está empobrecida y limitada. Nuestra acción está en primer lugar destinada a organizar y enriquecer las representaciones que tienen del mundo. Esto debido a que en parte, los mapas son más “arreglables”, que el mundo real de allá afuera.

 

Tal como dicen Bandler y Grinder:  “La paradoja más extensiva a la condición humana que nosotros vemos es que los mismos procesos que nos habilitan para manipular símbolos, es decir, para crear modelos, y que nos permiten sobrevivir, crecer, cambiar y disfrutar, nos permiten también mantener un modelo empobrecido del mundo. De modo que los mismos procesos que nos permiten realizar las más extraordinarias y peculiares actividades humanas son los que bloquean nuestro crecimiento al cometer el error de confundir el modelo con la realidad”

 

A través del lenguaje como se ha ido explicando, hemos ido creando representaciones del mundo y la enfermedad no es sino una representación externa de un mundo interior, es una conducta propia.

 

De los cientos de miles de conductas posible, unas pocas, e incluso una, es la aceptada en un determinado contexto, ¿quién decreta qué es lo aceptable, lo sano, lo adecuado, en una determinada situación?. ¿y quién decreta qué es lo no aceptable, lo mal educado, lo enfermo, lo inadecuado, lo anormal en otra?

 

¿...Y eso cómo nos afecta

 

Ellerbroek hace una importante contribución al plantear que “ Nosotros como seres humanos, durante mucho tiempo hemos tenido la tendencia a creer que el nombre que le damos a una cosa es el nombre adecuado y correcto. A pesar de que en la superficie esto aparece como una conducta relativamente inofensiva, no lo es, ya que tiene a producir un cierre y una conclusión. Por ejemplo, nosotros lo médicos tenemos predilección por usar sustantivos para denominar diversas enfermedades como por ejemplo: epilepsia, sarampión, tumores cerebrales, y debido a que estas condiciones “merecen” sustantivos como nombres, obviamente para nosotros son cosas. Ustedes podrá encontrar divertido un ejercicio semántico para alterar el sarampión, mediante el simple expediente de cambiar aquellas partes del discurso. Si usted toma uno de estos sustantivos _ sarampión_ y lo convierte en un verbo, entonces dirá: “Señora Pérez, parece que su niño está sarampeonando”, lo cual le abre su mente y la de ella al concepto de enfermedad como un proceso…..

 

Para salir de este aprieto aclaremos que la enfermedad es un proceso. Es algo que transcurre, evoluciona, ocurre por algo, e incluso me atrevería a decir que ocurre para algo. Lo que vemos desde afuera son ciertas señales o distinciones que los médicos llamamos síntomas. Y estas señales, como otras (la risa, la cara de preocupación) son para nosotros conductas, como lo es portarse de una u otra forma. De ahí que al darle con el lenguaje la categoría de “cosa” sustantiva a la enfermedad, la estamos circunscribiendo innecesariamente. Le estamos dando un corte un tanto especial al asunto, ya que como “cosa” tiene sus atributos particulares y propios. Como se vería en jerga médica, su propia etiología, semiología, pronóstico, terapéutica, evolución y epicrisis.

 

Si se puede decir que con el lenguaje creamos y mantenemos realidades, me atrevería a señalar que vamos creando “enfermedades”.

 

Ellerbroek decía:

 

”Cada emoción desagradable está asociada, ya sea a un pensamiento verbal o no verbal, o a una afirmación verbal que es contraria a la realidad percibida por la persona que está experimentando”

 

Las emociones no surgen aisladamente sino que van apareadas o acopladas al pensamiento, y éstos por lo general poseen un importante componente verbal. Como ya lo hemos planteado, es difícil concebir el pensamiento aislado del lenguaje.

 

Y en lo fisiológico no prestan beneficios, mas bien todo lo contrario, son siempre dañinas. Sube la presión, aumentan los ácido grasos libres, disminuye la velocidad de cicatrización, aumenta el colesterol, etc.. Todas éstas son acciones destinadas a servir un objetivo en el mundo. Al quedarse “atrapadas” en el organismo, se tornan contrarias a la sobrevivencia a largo plazo.

 

El mismo autor señala también que  “En todo caso, éstas reacciones emocionales “negativas” determinadas específicamente por las palabras y conductas asociadas, son dañinas al organismo. De alguna manera y en cierta medida, estas reacciones están asociadas o son seguidas por alteraciones innecesarias de varios órganos y sistemas, que luego requieren de corrección mediante los mecanismos apropiados. La suma de tales alteraciones, particularmente cuando exceden ciertos límites, puede agotar los recursos correctivos, con la aparición consiguiente de los estados denominados enfermedad”

 

Como ya se ha insinuado es posible que las llamadas “actitudes básicas” no estén tanto en las estructuras particulares del cerebro, sino que en el modo cómo se organizan lingüísticamente los eventos dentro de la psique.

 

Por eso es que una adecuación del lenguaje, en conjunto con otros tipos de tratamiento de tipo conductual son una vía más expedita y eficaz hacia la corrección de actitudes nocivas

 

Ellerbroek concluye su trabajo diciendo:

 

“Mi propia idea es que una enfermedad está determinada por todos los eventos específicos sicolinguísticos y conductuales en la historia de vida de un paciente, incluyendo su interacción total con este campo, por dentro y por fuera. Habrá aquellos que dirán que tal explicación no explica nada. Sin embargo, a mi me parece como la única explicación racional de la conducta humana, incluyendo la “enfermedad” y que – debido a que tanto las posturas (actitudes), las voces, las conductas, las palabras y los pensamientos son todas variables modificables- no hay tal cosa como una enfermedad intratable”.

 

El cuerpo y la mente están intercomunicados, por lo que los pensamientos influyen inmediatamente en la fisiología, y viceversa. El estado de nuestra mente cambia continuamente y es ésta una de las pocas cosas de las que podemos estar seguros. Cuando cambia este estado, todo el mundo cambia también. Normalmente, somos más conscientes de nuestro estado emocional que de la fisiología, posturas, gestos y ritmo respiratoria. De hecho se considera que las emociones se escapan, a menudo, del control consciente; son la pequeña parte visible del iceberg. No podemos ver toda la sicología y el proceso mental que se esconde bajo las emociones y las apoya.

 

Intentar influir en la emociones sin cambiar este estado es tan inútil como intentar desaparecer un iceberg quitándole la punta, saldrá más a la superficie, a menos que se invierta una cantidad desorbitante de energía para mantenerlo sumergido, y esto es lo que muchas veces hacemos con ayuda de drogas o con nuestra fuerza de voluntad

 

Podemos influir en nuestros estados, y no simplemente reaccionar frente a lo que pasa a nuestro alrededor.

 

¿Y la solución?

 

Tal como lo hemos dicho, el secreto de la buena comunicación no es tanto lo que se dice, sino cómo se dice. Para hacer esto debemos crear sintonía, y hablar en los mismos términos y presentar ideas en la misma forma en que nuestros pacientes piensan sobre ellas.

 

La sintonía o empatía es esencial para establecer una atmósfera de credibilidad, confianza y participación donde la gente puede responder libremente.

 

Cuando dos personas están en sintonía, la comunicación parece fluir; tanto sus cuerpos como sus palabras están en armonía. Lo que decimos puede crear o destruir la sintonía. El lenguaje del cuerpo y la tonalidad son más importantes. Usted puede haber notado que las personas que sintonizan tienen a reflejarse y complementarse en las posturas, gestos y contacto visual.

 

Al igualar y reflejar el lenguaje corporal y la tonalidad, podrá usted ganar rápidamente sintonía con casi cualquiera. Corresponder al contacto visual es una habilidad de intimidad obvia.

 

Para crear sintonía, únase al baile de la otra persona igualando su lenguaje corporal de forma sensible y respetuosa. Esto crea un puente entre cada uno de nosotros y el modelo del mundo de los demás; igualar no quiere decir imitar, lo cual sería una copia obvia, exagerada e indiscriminada de los movimientos de otra persona, y por lo general se considera ofensivo.

 

Respirar al unísono es una forma muy poderosa de aumentar la sintonía, la igualdad de tono en la voz es otra de las formas por las que puede mejorar su sintonía. Puede adecuar el tono, velocidad, volumen, y ritmo al hablar.

 

Se consigue la intimidad apreciando lo que la gente dice; no es necesario que esté de acuerdo con lo que digan. Una buena manera de hacerlo es eliminando la palabra ¨pero¨ de su vocabulario, y reemplácela por “y”. “Pero” puede ser una palabra destructiva. Implica que usted ha escuchado lo que le han dicho , pero… tienen algunas objeciones que rebajan su valor. “Y” es inocente, simplemente añade y amplía lo que se haya dicho antes. Las palabras encierran un gran poder en si mismas.

 

¿De qué me sirve todo esto?

 

Si partimos de que la enfermedad es un proceso, que desde un punto de vista sistémico tiene un sinnúmero de factores, sugiero que en vez de llamarle enfermedad se le denomine “algo que la persona hace”, y al hacerlo, tiene que hacerse responsable de su parte en este proceso.

 

Un cambio podría comenzar con que durante la amanmesis, se interrogue e insista en el “cómo” de los síntomas, y en el “qué”, vale decir, en una descripción sensorial de qué es lo que ocurre y cómo. Así se llega a la naturaleza procesal del síntoma, con lo cual tal vez pueda incluso seguir adelante y revelar su mensaje. El peligro está en explotar el por qué de la enfermedad.

 

Una de las cosas más lamentables de enfermedades crónicas convencionalmente consideradas como incurables, es precisamente el fatalismo a que conduce la falta de comunicación entre el proceso y la persona. Es posible que un camino hacia la toma de contacto con el proceso sea precisamente el nombrarlo como proceso que es.

 

Quien sufre un síntoma pugna por eliminarlo. El enfoque consiste en concentrarse en el síntoma y establecer otra relación con él, aparte de la que hay. El supuesto básico es que el síntoma forma parte de la persona y su amputación, si bien es el camino, no es sinónimo de crecimiento y auto apoyo. El lograr por ejemplo que la persona hable de su parte afectada, describiendo como un monólogo, cambia toda la semiología del síntoma y suele tener un efecto inmediato y dramático.

 

Una manera es que nosotros como médicos y terapeutas, comencemos a preguntarnos: ¿qué es lo que la persona está expulsando de su conciencia para no resolver su problema por si sola? ¿qué es lo que la obliga a seguir pegada y estancada?

 

Debemos conceptuar a la enfermedad, desde diversos factores, incluidos el lenguaje que usamos, que hemos aprendido, para así crear conocimiento de uno mismo.

 

Lo que se llama “conocimiento de si mismo”, debe entenderse como una “conciencia participativa” involucra coalición o identificación con el ambiente de uno y habla de una entereza psíquica que hace mucho ha desaparecido de escena.

 

Poco a poco, rodeados de cosas, nos hemos ido arrinconando en un reducto que llamamos el yo, el ego, el si mismo. Una cosa solitaria que no se asombra con nada, excepto con las cantidades. Incluso va quedando poca capacidad de asombro ante la violencia y la destrucción. Hemos olvidado el encanto de un mundo de relaciones, de un mundo lleno de variedad y de posibilidades, y donde la identidad no es más que el nombre que le damos a las cosas.

 

Es posible que dada nuestra tendencia generalizadora y transformadora de la realidad en vista de los logros que cada cual puede contabilizar en su propia historia, nos hemos ido poniendo exigentes con la realidad. Queremos un mundo en que todo ocurra en forma controlada y predecible, por que todo lo demás es amenazante y nos acerca al caos

 

BIOCIBERNÉTICA Y TERAPIA NEURAL SEGÚN HUNEKE

Dr. Md Otto Bergsman

 

La biocicibernética es una ciencia joven; apenas si cuenta con unos veinte años de edad. Sus raciocinios hasta el momento no han encontrado admisión en el curriculum médico clínico. Por otra parte ya desde hace mucho se conocen problemas médico fisiológicos de regulación que fueron discutidos y trabajados bajo los más diversos aspectos. Les recuerdo a Claudio Bernard, Pawlow, Speransky, Riecker, Cannon y muchos otros. La biocibernética como ciencia correlacionadora nos da la posibilidad de observar bajo puntos de vista supraordenados los más diversos procesos de regulación a través de circuitos y de eruirlos en el futuro en forma abstracta y matemática.

 

1.- BASES BIOCIBERNETICAS

 

Brevemente pasaré a presentarles los hechos más importantes de la regulación biológica.

 

1.1.- El organismo como homeostato.- El término de la homeostasis fue propagado por W,B. Cannon bajo este se entiende la propiedad que tienen organismos vivos de mantener constantes y dentro de los límites apropiados sus propios y necesarios potenciales fisiológicos. Esto se lleva a cabo por regulación de estos potenciales en circuitos simples o integrados. Por otra parte existen mecanismos de cambio, (de carga, de retrocarga o de desvío que le permiten al organismo, en caso de que la regulación simple esté sobrecargada, pasar el exceso o derivarlo a otros sistemas reguladores hasta que se haya encontrado de manera o el sistema capaz de normalizar (por vías circundantes) el potencial correspondiente. Por ejemplo: enfriamiento periférico ------> dilatación de la vía circundante terminal -------> disminución de la temperatura del cuerpo --------> intensificación de los procesos de oxidación.

 

Si esto no basta habrá vibración muscular para producir calor. En caso de que esta medida siga siendo insuficiente se desconectará la irrigación periférica por vasocontricción, de tal manera que la temperatura de los núcleos biológicamente vitales permanezca sostenida dentro de límites fisiológicos.

 

1.2.- El principio de la economía.- El principio de la economía exige un cubrimiento óptimo de las necesidades:

 

a) por la vía más corta y

 

b) con el más reducido gasto de energía.

 

En un organismo que se halla en reposo no puede observarse. Tan pronto se le somete a un estímulo “stressante” irritativo, como por ejemplo a prueba de esfuerzo y al efecto de una noxa general o local, se presenta la necesidad de un potencial más alto de energía. Un sistema regulador que funcione como es debido cubrirá esta demanda en forma claramente económica, es decir, lo más pronto posible por una vía más corta y con mínima pérdida de energía. Un sistema regulador interferido o defectuoso se comportará antieconómico reaccionando con atraso o demora y con pérdida de energía, cosa que el rendimiento requerido (trabajo o defensa) llevará a cabo con lentitud o se verá impedido. De esta manera la homeostasis solo puede considerarse válida y necesaria bajo el punto de vista de la más estricta economía.

 

1.3.- El circuito regulador.- Todos los procesos vitales se le subordinan a una regulación cuyo funcionamiento es manejado por mecanismos de actividad circular: los circuitos reguladores.

 

En el circuito regulador con el fin de estabilizar el potencial y de ejercer control, se hace regresar siempre una parte de la energía de salida hacia la entrada del circuito; esto es lo que llamamos fred back (y en la literatura de los Robles “repolarización por sistemas de retrocarga”)

 

Las partes más importantes de un circuito regulador son:

 

1) El marcador del potencial requerido: este se halla fuera del circuito. Sus señales corresponden al potencial de comando indispensable para el funcionamiento del circuito (“debe” energético)

 

2) La vía de regulación.- Es aquella parte del circuito cuyo estado energético (valores de medición) tiene que ser mantenido constantemente a pesar de cualquier posible interferencia.

 

3) Receptores y censores.- Son aquellas partes del circuito que chequean el potencial de la vía de regulación (“haber” energético) y pasan la información al mecanismo de comando.

 

4) El regulador o mecanismo de comando.- Compara las señales del “haber” energético con las del “debe” energético (data processing). Si difiere el “haber” del “debe” pasa señales correctoras al eslabón condensador.

 

5) El eslabón condensador.- Convierte las señales correctoras en un potencial que sea capaz de elevar el “haber” a los valores requeridos por el “debe” energético.

 

Por ejemplo: en la vía de regulación sangre hay demasiado CO2 (potencial interferente). Los receptores corroboran esto y pasan las señales correspondientes a los centros respiratorios (reguladores o mecanismos de comando). Estos activan la musculatura respiratoria (eslabón condensador). La intensificación de la respiración reduce el contenido de CO2. Una vez normalizado el contenido de CO2 se apagan las señales de los censores y la respiración se torna otra vez pausada.

 

Es importante saber que los circuitos reguladores no sólo existen en los sistemas neurales. También los sistemas humorales de regulación funcionan como circuitos.

 

Para la mayoría de los sistemas reguladores de importancia vital ya se conocen las correspondencias orgánicas de las diversas partes de estos circuitos (vía de regulación, censores, receptores, reguladores, eslabón condensador etc.).

 

1.4.- La integración completa.- Los circuitos regulados del organismo humano están unidos entre sí por contante intercambio de informaciones, de tal modo que las “señales de salida” de un circuito pueden ser “potencial de comando” (debe energético) o potencial interferente para otros. Sólo por una densa integración de los circuitos puede mantenerse la homeostasis y el principio de economía, lo que hace posible el manejo fisiológico de funciones complejas. Este sistema entretejido o densa red entre los diversos circuitos que le sirven a la regulación de una función compleja, es de una actividad especialmente intensa. Nosotros hablamos hoy día de complejos reguladores.

 

1.5.- Calidad de regulación.- La capacidad de rendimiento de un circuito regulador se caracteriza por una buena calidad en la regulación. Esta es óptima cuando a la respuesta que se le da a un estímulo se logra el potencial requerido por la vía y en el tiempo más cortos posibles.

 

Formas patológicas de regulación son:

 

a) Degeneración aperiódica: la meta de la regulación se logra con mora o no se logra. Clínicamente estamos ante una regulación perezosa o una parálisis.

 

b) Regulación periódica: por movimiento labil excesivo sobrepasa el “haber” energético el “debe” para retornar lentamente a dicho potencial de funcionamiento (labilidad) u oscila alrededor del “debe” con amplitudes cada vez mayores (reacción de sobresalto) Clínicamente se llama esto labilidad de la regulación.

 

1.6.- Estímulo y respuesta al estímulo.- Básicamente pueden diferenciarse las siguientes clase de estímulos:

 

1) De corta duración = función impulsora starter

 

2) De larga duración = función de salto o de movimiento constante;

 

3) Periódico = función periódica.

 

Puesto que de un proceso patológico parten siempre estímulos permanentes (o de larda duración) y debido a que en toda medicina eléctrica se utilizan estímulos de corta duración, sólo son de interés par nuestro tema las dos primeras clases o formas de estímulos (1 y 2)

 

1.7.- La especificidad del estímulo.- Los censores de los diversos sistemas reguladores están constituidos de manera tal, que le responden preferentemente a aquellos estímulos que se encuentran en su programa, es decir, su deber es responderles a ellos y no a otros pues esa es la función específica del sistema. En esto hay que pensar siempre que se haga un chequeo de la regulación, cosa que siempre se ponga el estímulo específico del sistema por valorarse.

 

2.- EL CHEQUEO DE LA REGULACIÓN.-

 

Haciendo a un lado los métodos de investigación puramente morfológicos como inspección de una úlcera, percusión de corazón y pulmón, palpación de un tumor, diagnóstico por ultrasonido o métodos radiologícos, la mayoría de nuestros exámenes de la práctica clínica son puros chequeos de una función. Tomar el pulso, medir la temperatura, sedimentación sanguínea, clearence de hígado y riñones, electrocardiograma, espirometría, análisis de hemogases, cintigrafía, etc. etc. Estos métodos por principio, pueden aplicarse de dos maneras:

 

2.1.- Comparativa a largo plazo.-

 

Para todos los parámetros examinados en los pacientes se han establecido “valores normales” que si bien es cierto, tienen todos un amplio margen. Una enfermedad o un proceso patológico es una fuente de estímulos irritativos perturbadores. Las señales o estímulos permanentes que de allí parten, alternan los valores medidos en sentido de una “función de salto”. El chequeo (o procesamiento de datos) busca comprobar hasta que punto difiere el “haber” del “deber” y del grado de divergencia deduce la intensidad del estímulo, (o información errónea) es decir: la severidad de la enfermedad.

 

Por chequeos posteriores puede colegirse la reducción del estímulo o su progrediencia (recuperación de la salud o empeoramiento).

 

A este respecto no debemos olvidar que “ante portas” de la muerte se apaga hasta tal punto la capacidad de regulación que pueden obtenerse valores seudo normales. Hay que tener en cuenta además que estímulos banales adicionales de cualquier etiología pueden alterar estos valores y que muchos de estos parámetros poseen un bioritmo diario y uno anual. Si nos olvidamos de estas cosas obtendremos una falsa imagen del estado de salud del paciente.

 

2.- El test de regulación.-

 

Para chequear la regulación se utilizan estímulos de corta duración o estímulos cuya actividad de corta duración. El parámetro examinado se chequea una vez, o mejor varias veces, antes de estimularlo y luego en períodos preestablecidos.

 

La medición repetida de la situación o valor de inicio sirve para evitar errores pues nos da una idea sobre oscilaciones ocasionales. Según sea el cambio  de los valores de medición después del estímulo se puede saber si estamos ante una reacción normal, una aperiodicamente degenerada (perezosa) o una periódica (labil) del sistema examinado. Es obvio que con ello no podemos dar datos específicos de enfermedad y que estos chequeos sobran si con métodos de investigación morfológica (por ejemplo radiografía) se logran mejores resultados.

 

Teóricamente se supone al hacer el test de regulación que la calidad de un sistema regulador al someterlo a un estímulo permanente (enfermedad, noxa) se altera en sentido de atraso o de labilidad. El grado de labilidad o de retraso se puede leer (espectro o curva de medición) y nos da la información sobre el grado de la sobrecarga que es dicha enfermedad.

 

En cierta manera viene a ser nuestro paciente una caja negra “black box” en cuyo input (entrada) almacenamos una señal (estímulo-test) y según su out put o salida, deducimos cómo son las propiedades de regulación existentes en el interior de la caja negra.

 

Según lo expuesto, cada test bien sea eléctrico, térmico, humoral, neural, etc., solo puede ser valorado según estos principios.

 

Con los test de regulación podemos por lo tanto comprobar el grado de sobrecarga de los sistemas reguladores.

 

A menudo se utilizan test de regulación para  controlar el efecto de diversas clases de terapia. Si una medida terapéutica mejora la calidad de la regulación convirtiendo una respuesta periódica o aperiódica en normal, entonces tenemos que considerarla apropiada.

 

Así es como debemos interpretar los resultados de mediciones eléctricas, pues ellas no son fiel reflejo de un estado patológico o de salud, sino la respuesta del organismo a un estímulo en este caso eléctrico.

 

3.- COMPLEJOS REGULADORES Y TEST DE REGULACIÓN.- Los diversos circuitos de integras en complejos reguladores cuando tienen que regular funciones supra ordenadas. El “estímulo test” tendrá siempre que corresponde a la función del complejo que se va a examinar.

 

Por ejemplo: Para corazón y circulación: sobrecarga ergométrica y registro de presión arterial y electrocardiograma. Para respiración: espiroergometría y análisis sanguíneo. Para respiración: espiroergometría y análisis sanguíneo. Para secreción de jugos gástricos: desayuno de prueba análisis sanguíneo. Para la contracción de la vesícula biliar: colecistopatía y huevo.

 

Para la defensa ante inflamaciones: comportamiento de los leucocitos al someter el cuerpo a sobrecarga.

 

Podría nombrarles mucho más que ya no es posible ignorar y que son parte importante de la práctica clínica. Fuera de esto, el sistema de la acupuntura nos da la posibilidad de hacer test funcionales. Sin entrar aquí en detalle sobre las correlaciones existentes entre el punto de acupuntura y el órgano, puede afirmarse que dichas relaciones existen sin la menor sombra de duda (Bergsmann y Woolley-Hart, Bergsmann).

 

Estos autores han comprobado en extensas estadísticas que a la enfermedad de un órgano los puntos de acupuntura “que le pertenecen” presentan significativas alteraciones de sus propiedades eléctricas y térmicas.

 

Hemos tenido en cuenta que la corriente de medición de un electrotest es un estímulo y que el resultado de dicha medición es por lo tanto la respuesta al mencionado estímulo.

 

El valor de medición no entrega datos sobre el estado del punto en sí; lo que indica es cómo le responde el punto al estímulo de la corriente de medición.

 

Aún queda abierta la pregunta de si la corriente eléctrica o la carga eléctrica es o no estímulo específico para el punto de acupuntura. Si este fuera el caso, tendríamos que aceptar los puntos de acupuntura en su totalidad como un órgano receptor de informaciones eléctricas; esto en su más amplio sentido.

 

En todos aquellos test que se hacen en sistemas orientados por cuadrantes, hay que tener en cuenta que la sobrecarga de un cuadrante por un proceso patológico (inflamación, cicatriz, foco) conduce a desintegración de la regulación del mencionado cuadrante, es decir: que ese cuadrante del cuerpo presentará otros valores de inicio y una calidad alterada de la regulación. Este problema le hemos estudiado como diferencia homolateral de los parámetros, en los siguientes hallazgos.

 

1) Valores de medición eléctricos (resistencia, potencial)

2) Tono de los grandes vasos (oscilografía, reografía)

3) Refracción  infrarroja

4) Pulsaciones de los capilares

5) Cifra leucocitaria

6) Electrolitos

7) Microvibraciones de la musculatura

 

En cada caso encontramos diferencias entre un hemicuerpo y otro y tuvimos que valorar dichos resultados como síntoma de sobrecarga del cuadrante en cuestión.

 

4.- CLÍNICA DE LAS AFECCIONES DE LA REGULACIÓN DEBIDAS A CAMPOS DE INTERFERENCIA.-

 

Con muy pocas excepciones podemos considerar la mayoría de los síntomas de enfermedad como cambios de la regulación es decir: como problema biocibernético.

 

La sintomatología de las enfermedades agudas y de las que amenazan la vida es parte curricular de la medicina clínica y sus bases biológicas se enseñan e investigan en la fisiología. Su cede que en la consulta diaria son inmensa mayoría los pacientes con molestias multiformes y oscuras que no se dejan organizar ni meter en ningún “cuadro clínico” y que por lo tanto se le escapan a nuestros esquemas de diagnósticos.

 

Hoy día sabemos que dichos “estados” se deben a campos d interferencia o a focos.

 

El campo de interferencia.- El foco

 

El campo de interferencia es una inflamación alrededor de material no eliminable y consta de infiltrados linfocitarios plasmo citarios con disgregación del tejido conectivo básico. En el así llamado foco se encuentran además micro organismos en el terreno de la inflamación. La característica de ambos es que encontramos síntomas locales o estos son débiles, tanto, que encontrarlos se vuelve un verdadero problema. Ambos son fuentes lanzadoras de estímulos que emiten permanentes señales de bajo umbral sobrecargado así los sistemas reguladores del organismo. La diferencia entre campos de interferencia y foco radica en que el foco tiene productos metabólicos de micro organismo y con ello dispone de posibilidades interferentes adicionales (toxicosis focal).

 

4.2.- La extensión del estímulo.-

 

Las señales provenientes de campos de interferencia son de bajo pero permanentes. Precisamente debido a su bajo umbral es que no producen síntomas locales; sin embargo son almacenadas en las células ganglionares y las ponen a vibrar en débil excitación. Esa pre-excitación sensibiliza a las células ganglionares contra estímulos adicionales, cosa que ellas le pasan a otros circuitos las señales más fuertes y de mayor valor informativo.

 

En el sistema nerviosos existe el llamado Principio de divergencia, según el cual cada señal que pasa al eslabón siguiente excita varias neuronas. Esto hace posible que una pequeña e imperceptible fuente irritativa como lo es el campo de interferencia, ponga en excitación grandes áreas del cuerpo, incluso todo el organismo. Esta pre-exitación conduce a labilidad de los complejos reguladores afectados, los que encontramos comienzan a contestarle exageradamente a aquellos estímulos que le son adecuados, los que por pertenecer a su programa tiene el deber de atender y contestar. Esta labilidad es la respuesta es signo de que el principio de economía se ha perdido y de que el organismo ya no rinde lo mismo.

 

4.3.- La interferencia o el efecto perturbador a distancia.-

 

Si un terreno o área del cuerpo cuya regulación por interferencia se ha vuelto labil, recibe un impulso o estímulo que en sí pudiéramos catalogar como patógeno, contestará (debido a si labilidad) en forma tan exagerada que el susodicho estímulo adquiere entonces valor patógeno desencadenando síntomas como dolores, problemas de la irrigación, etc. Ejemplo: amígdalas crónicamente alteradas vuelven labil el terreno de la nuca (simpático ganglionitis). Una corriente de aire, en si no patógena desencadena entonces torticolis dolorosa.

 

La interferencia o efecto perturbador a distancia también puede manifestarse de manera tal que ciertas regiones del cuerpo se tornan predispuestas para enfermedades. Nosotros pudimos demostrar limpiamente que el comienzo de la tuberculosis, más allá de toda casualidad se relaciona a menudo con focos y/o campos de interferencia.

 

4.4.- Relaciones clínicas entre campos de interferencia y efecto perturbador a distancia.-

Es obvio que el efecto perturbador aparece primero y con mayor intensidad en aquellos sitios en que han sido más afectados por la falla de la regulación. Pudimos observar las siguientes relaciones y confirmarlas estadísticamente.

 

1) Relación de tiempo.-

Encontramos que en nuestros pacientes tuberculosis se pudo constatar un suceso neurofocal antes de la manifestación del morbus Koch. Por dicha razón denominamos en estos casos el episodio tuberculoso que nada tenía que ver con cambio de virulencia de los bacilos “exacerbación inducida”.

 

2) Relaciones sistemáticas.-

 

Si se llega a formar un foco o un campo de interferencia en un sistema cualquiera, el complejo de circuitos reguladores de dichos sistemas se labiliza in toto volviéndose especialmente propenso para perturbaciones que vengan de lejos.

 

Ejemplo: En problemas respiratorios bronquio espásticos (asma) hay que pensar en primera línea en el campo de interferencia seno maxilar, seno frontal, senos etmoidales. Según Calsyde 98% de los asmáticos tiene inflamaciones crónicas en senos paranasales que pertenecen al sistema de la respiración.

 

3) Relaciones topográficas.-

 

Relaciones homolaterales (Principio de concordancia con la lateralidad)

 

Knotz fue uno de los primeros en llamar la atención de que procesos unilaterales afectan los mecanismos reguladores de la unidad del cuerpo homolateral. A esta observación le acuño el término de “reflejo del medio lado del cuerpo”. Nosotros encontramos en el 87% de nuestros pacientes tuberculosos su problema de tuberculosis en el lado sobrecargado por campos de interferencia.

 

4) Orientación por cuadrantes.-

(Reacción vasal de cuadrantes)

 

En dolores y molestias de la irritación que se limitan a una extremidad, encontramos casi siempre un campo de interferencia en el mismo cuadrante. Gross fue el primero en describirlo. Partiendo de observaciones similares, encontramos que el campo de interferencia en cuestión labiliza hasta tal punto la regulación circulatoria que un suave estímulo táctil desencadena un cambio en la irritación  y esto es captable por reografía. Este proceso fue denominado por nosotros “reacción vasal de cuadrantes”.

 

Relaciones metamericas.

 

Gross escribió que en pacientes con esclerosis múltiples habrá que buscar campos de interferencia en el terreno de entrada de los segmentos neurales enfermos.

 

Relaciones correspondientes al curso o recorrido de un meridiano de acupuntura:

 

A un examen detenido de nuestros pacientes encontramos con frecuencia en cicatrices ubicadas sobre el curso de un meridiano afecciones en aquellas regiones del cuerpo que corresponden al mismo meridiano o en los órganos energéticamente atendidos y cubiertos por él. Debido a las relaciones de los meridianos con los cuadrantes y también con los segmentos metamericos se puede deducir una intersección entre todas las relaciones ya descritos.

 

5.- INTERACCIÓN DE VARIOS CAMPOS DE INTERFERENCIA.-

 

En base a la observación biocibernética del suceso desencadenado por campos de interferencia puede afirmarse que muchas veces no alcanza un solo campo de interferencia para producir alteraciones manifiestas de la salud. Aún no hemos encontrado el primer paciente en que este fuera el caso. Casi siempre se trata de interacciones de varios campos de interferencia en donde uno de ellos se halla en el terreno de la afección y lo condiciona para la manifestación allí de la perturbación que viene de lejos. Además en cada caso es necesario, como ya se dijo, del encuentro con un estímulo banal para que se manifieste el cuadro clínico (Speransky)

 

6.- TERAPIA DE LA PERTURBACIÓN A DISTANCIA DEBIDA A CAMPOS DE INTERFERENCIA.-

 

Al igual que cualquier otra forma de hacer medicina, la terapia neural según Huneke nos ofrece causales y sintomáticas de tratamiento. al paciente se le sirve mejor cuando le aplicamos una combinación de ambas.

 

6.2.- Terapia causal.-

 

La aplicación neuralterapéutica del campo de interferencia puede con seguridad aceptarse como  terapia causal. En aquellos casos en los que logramos un claro fenómeno en segundos pero recidivan los sistemas, esta indicada la eliminación quirúrgica del campo de interferencia (amigdalectomía, excisión de una cicatriz, exodoncia de un diente culpable, de un implante, etc.). El principio de acción de la terapia sobre campos de interferencia radica en que por desconección de la fuente interferente cesan las señales y se estabiliza la regulación. Esto hace que los estímulos adicionales reciban de nuevo su valoración normal pierdan su efecto patógeno y sean atendidos adecuadamente. El efecto perturbador a distancia se termina y nosotros podemos hablar entonces de un fenómeno en segundos.

 

6.2.- Aplicación del neural terapeuticum en troncales nerviosos y ganglios.

 

A pesar de que la alteración que un campo de interferencia ocasiona a los mecanismos reguladores abarca prácticamente todos los substratos, hemos de tener en cuenta la repartición de estímulos y organización de los cuadros clínicos, juega un papel de primer rango.

 

La aplicación del neuralterapeuticum en las estructuras neurales puede por lo tanto normalizar la regulación, vr, gr., reorientar y/o desconectar mecanismos de biofeed back (de retrocarga).

 

Ejemplo: El dolor produce vasoconstricción. La vasoconstricción significa merma de oxigeno y esta aumenta el dolor. La interrupción de la sensación del dolor normaliza la irrigación y puede entonces lograrse un alivio que persista más allá de la duración del llamado dizque efecto anestésico. La influencia que tiene la aplicación de anestésicos en troncales simpáticos sobre órganos internos y sobre la irrigación dela extremidades, también es reconocida por la medicina de facultad y no necesita discusión. Si bien, el enfoque ortodoxo es esencialmente anestésico y no biocibernético; a pesar de ello considero que por lo pronto son los resultados los que cuentan.

 

6.3.- Anestesia local y terapia neural segmental.-

 

La terapia neural con procaína, impletol o xilocaína nos brinda satisfacción a causa del alivio analgésico cuando la efectuamos en dosis anestesiantes. Podemos infiltrar directamente el órgano doloroso (articulación, bandas, facias periostio, músculos, gelosas, etc.) o colocar ”neuralterapeuticamente blando” papulas en las zonas reflejo de la piel. El efecto anestésico lo conocemos todos. Lo que ahora tenemos que aprender es que los anestésicos locales poseen además una gran actividad energética sobre superficies limítrofes capaz de repolarizar las membranas energéticas agotadas “tranquilizando” en el área afectada los substratos interferentes o perturbados. Con la interrupción local del feed back entre el dolor y la falla de la irrigación, podemos disminuir la producción local de sustancias dolorígenas.

 

Puesto que la mejoría de la irrigación inicia la curación de procesos degenerativos y de inflamaciones, podemos con todo derecho utilizar también la anestesia local y la terapia neural segmental en combinación con formas de terapia ortodoxas.

 

6.4.- Aplicación de la acupuntura.-

 

Sobre la efectividad de la acupuntura ya no hay que discutir pues hace mucho que se comprobó. Ella puede ser utilizada como la terapia neural, tanto para el tratamiento del sitio interferente como también para la lucha local contra el dolor. LA combinación de ambos métodos ha resultado ser el comportamiento más productivo.

 

Saltará el marca de esta conferencia seguir hablando sobre acupuntura. Quiero sin embargo seguir hablando sobre acupuntura, Quiero sin embargo mencionar  que los neuralterapeutas de habla alemana (algo más de 25000), han acogido, en su programa muchos puntos de la acupuntura clínica y de la electroacupuntura de Voll y allí, con éxitos crecientes, colocan ahora pápulas de procaína.

 

6.5.- Empleo de la medicina manual (o chiroterapia)

 

No son nada raros los casos en que vemos como campos de interferencia bloqueos de las pequeñas articulaciones intervertebrales. Estos pueden presentarse también como campos de interferencia secundarios en el segmento de focos o de campos de interferencia primarios.

 

El Dr. Edder les hablará sobre el tratamiento de estos bloqueos; yo sólo los menciono para redondear el tema y para recordarles que estos campos de interferencia secundarios tienen que ser tratados con anestesia local, terapia segmental, desconexión neural terapéutica de posibles campos de interferencia lejanos y chiroterapia o reposición manual; pues de lo contrario no obtendrán los resultados buscados.

 

7.- INTERPRETACIÓN BIOCIBERNETICA DEL FENÓMENO EN SEGUNDOS.-

 

La terapia neural exitosa sobre todo aquella que se hace sobre campos de interferencia conduce en el caso ideal el cese instantáneo de los síntomas. Esto de denomina Fenómeno en Segundos o Fenómeno Huneke.

 

Por biocibernética sabemos que el neuralterapéuticum al desconectar el campo de interferencia apaga también la fuente lanzadora de estímulos perturbados o irritativos. Cesan pues las señales que por las vías ya descritas labilizan la regulación, cosa que los estímulos adicionales pierden su valoración patógena puesto que la respuesta de los mecanismos reguladores ya no es desproporcionada sino estable.

 

Estos fenómenos en segundos, o fenómeno Huneke definitivos, observamos también fenómenos en segundos aparentes después de los cuales, al poco tiempo, regresan las molestias o estas sólo se han aliviando brevemente.

 

Se trata en la mayoría de estos casos:

 

a) De un campo de interferncia más que no se tuvo en cuenta y este después de la terapia hecha sobre el otro campos de interferencia produce por su parte una perturbación de los circuitos reguladores; o

 

b) Debido a la larga duración del proceso se produjeron extensas alteraciones morfológicas que necesitan y requieren tratamiento adicional. En cada uno de estos casos se recomiendan repetidas sesiones neuralterapéutas en combinación eventual con otras formas de terapia.

 

Muchas gracias Otto Bergsmann.

 

 

BASES CIENTÍFICAS DE LA TERAPIA NEURAL.

Por: Dr. Julio César Payán de la Roche

 

En este primer Boletín hemos querido hacer una revisión bibliográfica de las principales relaciones entre bio-cibernética, terapia neural y homotoxicología.

 

La bio-cibernética explica y aclara la acción de las medicinas biológicas y más la de la terapia neural o terapia de las bio-regulaciones. La homotoxicología es la homeopatía con idioma del siglo XX o XXI. Recientes avances en inmunología, especialmente en inmunoestimulación le están dando la razón a Reckeweg cuando habla de la necesidad de respetar las medidas inespecíficas de defensa del organismo. Están reconociendo el valor de las bacterias como indicadores necesarios del terreno del organismo. El Dr. Palencia inmunólogo del Instituto Nacional de Cancerología llama a las bacterias "los sparring de los mecanismos inmunológicos". También hablan ya, del valor "defensivo" de las endotoxinas con fracciones tan importantes que activan el sistema de defensa, son productoras de fiebre, disminuyen la capacidad mutagénica, aumentan los anticuerpos, activan los macrófagos, inducen la producción de interferón y aumenta las prostaglandinas. Recuérdese que las endotoxinas son bloqueadas por el uso de antibióticos, anti-inflamatorios, esteroides y demás droga vicariante progresiva. Así mismo las endotoxinas quedan bloqueadas y anuladas en los péptidos salvajes. Parece que al fin la medicina clásica le está perdiendo el miedo a las bacterias y a las endotoxinas! Lástima que sea un poco tarde, que aún no se da cuenta de sus contradicciones y que no tenga medidas terapéuticas valederas como sí las tenemos nosotros!.

 

En esta entrega no damos fórmulas mágicas ni conceptos revolucionarios, queremos sí, reafirmar algunos conceptos así como recalcar las bases científicas (no hay que tenerle miedo a esta palabreja) de nuestro quehacer diario.

Desde que en 1948 Norbert Wiener publicó su libro: "Cibernética" y en 1950: "Cibernética y Sociedad" el tema se ha convertido en un constante campo de investigación. La bio-cibernética se ha definido como la ciencia que estudia los mecanismos de control y de regulación en los seres vivos pero téngase en cuenta que el mismo Wiener recalca que "en el organismo viviente, así como en el universo, la repetición exacta es absolutamente imposible".

 

El emisor, que a su vez ha recibido una información, debe de codificar su mensaje para transmitirlo a través de signos que a su vez serán decodificados para que esa información pueda ser procesada por el receptor que a su vez, o puede transformar esa información en otro tipo de energía (energía química en mecánica, o lumínica en química, etc.), o puede ser a su vez emisor para otro receptor (éste parece ser uno de los papeles importantes, entre otras cosas, de los ganglios neurovegetativos). En la práctica estos dos hechos se confunden y la diferenciación no es más que didáctica. Debemos de tener en cuenta algunos puntos importantes como son: La codificación y la decodificación deben de tener un mismo código, por ejemplo en la telegrafía el código Morse de puntos y rayas pues de lo contrario el mensaje se alteraría completamente, es decir, deben hablar un mismo idioma. Así mismo tiene que existir un medio de transmisión o un medio adecuado para que corra la información con estaciones de reorientación de la información colocadas adecuadamente. Nosotros conocemos la función valiosa que desempeña para esto el sistema básico de Pischinger con sus estaciones moderadoras en los ganglios neurovegetativos. Hay otro medio muy importante, el medio ultravioleta excelente conductor de información y gracias al cual se efectúan comunicaciones foto-lumínicas entre célula y célula como ha sido demostrado por estudios de los rusos que datan de 1923 con las observaciones que Alexander Gurvich confirmadas en 1960 gracias a foto-multiplicadores electrónicos y que están de acuerdo con las teorías biofísicas de Sedlak en Polonia y con la escuela biofísica de Alma Ata. Personalmente y con la fotografía Kirlian en papel especial he fotografiado el campo ultra-violeta que rodea las terminaciones de los dados y que en la fotografía Kirlian en blanco y negro corresponde al halo más interno. Lógicamente, dentro de este orden de ideas, en el sistema biológico de codificación y decodificación existe un mecanismo de retroinformación que a su vez actúa como retrocontrol pues de lo contrario el emisor se "quedaría hablando solo". Es lo mismo que si usted hablara con una persona que no lo entendiera, que lo entendiera a medias, o que no hablara ni entendiera su idioma, por más verdades que usted dijera "estaba hablando solo". Para ejercer estas funciones de que hemos hablado el sistema tiene que tener mecanismos de memoria que le permitan acumular tanto la información como los diferentes códigos (el núcleo en la célula por ejemplo). Pero la dinámica de la información es más cuestión de proceso que de información como lo plantea Wiener en su libro "Cibernética y Sociedad".

 

La transmisión el almacenamiento (memoria) y el procesamiento de la información en las células y organismos vivos también requieren procesos de codificación adecuados y por eso vamos a estudiar las dos posibilidades básicas de una codificación: El procedimiento analógico y el procedimiento por grupos.

 

EL PROCEDIMIENTO ANALOGICO Y EL PROCEDIMIENTO POR GRUPOS.

 

En esta parte tomamos conceptos del libro: Biofísica de Laskowski y Pohlit del Instituto Central de Bioquímica y Biofísica de la Universidad Libre de Berlín y del Instituto de Biofísica de la Universidad de Frankfurt/Main. En el procedimiento analógico se atribuye un signo determinado a cada concepto. Así se pueden transmitir informaciones fácilmente comprensibles como por ejemplo: "El hombre mató al león con el cuchillo" pero se puede prestar para muchos errores de interpretación a pesar de sus posibilidades limitadas de expresión. El hombre pudo atacar al león, lo pudo matar, puede huir de él, o puede tener muchas emociones frente al león. El león también puede matar al hombre, o el león puede huir del hombre, o el cuchillo quebrarse, o no tener suficiente filo, todo cabe en esta gama de signos pero con una secuencia lógica. Ante una pérdida de memoria, ante una alteración de la codificación o de la transmisión o ante una alteración de los signos o señales la noticia puede quedar con exabruptos tales como: "El cuchillo mató al león con el hombre" o "el cuchillo huyó con el león" etc. Esto, que sería una seria alteración de la información se conocería con el nombre de Enfermedad.

 

En el procedimiento por grupos una serie de signos que por sí mismos no tienen ninguna significación se reúnen para formar un alfabeto. La reunión de este grupo de signos da origen a palabras que designan diferentes conceptos. Este procedimiento eleva a N las combinaciones que se pueden hacer. Es el caso de las diferentes e innumerables combinaciones que se pueden hacer con los aminoácidos para formar proteínas celulares.

 

En los seres vivos predominan los procedimientos por grupos. La enfermedad no es más que la resultante de una alteración en la información póngasele a esa enfermedad el nombre que se le ponga. Una célula recibiendo o codificando mal una información funciona mal, produce proteínas y sustancias que le son extrañas (homotoxinas), se producen bloqueos enzimáticos, se altera el Ph, la relación ácido/base, se altera la concentración de oligoelementos y minerales por el daño enzimático, se enloquece su control térmico, etc. A este resultante es a lo que se le ha llamado Enfermedad. Si tratamos su causa debemos regularizar la información (terapias de la regulación) que dio origen al mal funcionamiento. Tratar el efecto, la fiebre, la diarrea, la artritis, la infección, la bacteria como causa, el cáncer, el lupus no es más que olvidar la causa y meternos en los vericuetos de los efectos.

 

En biocibernética se sabe que toda transmisión de información lleva implícita la producción de ruido, puede demostrarse que es inevitable pues depende del carácter discreto de los electrones que conducen la corriente; sin embargo es capaz de destruir la información. El paso de información no puede ocurrir sin gastar una cierta cantidad de energía por lo que no hay una distinción neta entre un acoplamiento energético y otro informativo. La intensidad o fuerza de la información debe sobrepasar al ruido, si ésta se altera, disminuye o cae el ruido la sobrepasa y la interfiere; en ese caso será un ruido producido en el mismo circuito. Aquí cabrían dos posibilidades: 1) La intensidad de la información disminuye y es sobrepasada por el ruido normal; y, 2) La intensidad de la información es buena pero el ruido aumenta y la opaca o desdibuja. El "tratamiento" biocibernético será: 1) aumentar y mejorar la señal o 2) colocar el ruido en su nivel normal. Ambas cosas se lograrán mediante el uso de frecuencias adecuadas (las medicinas biológicas actúan todas mediante frecuencias, vibraciones dirían los antiguos).

 

El ruido o interferencia puede no provenir del mismo circuito, puede ser exógeno, alterar la codificación, la transmisión, la decodificación o la memoria. En este caso tendremos que apagar el ruido que se produce a distancia. En terapia neural cuando el problema es en el mismo circuito utilizamos la terapia segmentaria, si el ruido viene desde otra parte o desde otro circuito utilizamos la terapia de campo de interferencia.

 

En homeopatía, en acupuntura china, en cromoterapia, en aurículo-medicina, en gemoterapia, en musicoterapia, en cromoterapia, en fin, en las medicinas de regulación se utilizan frecuencias. La terapia neural al utilizar un dieléctrico (frecuencia inespecífica positiva o negativa) en un punto específico da un ruido o una frecuencia terapéutica para que esta información sea tomada por el organismo y él la procese según sus necesidades. Wiener la describiría como un mensaje que se extiende hasta encontrar un receptor al que estimula. La sirena de incendio es un llamado a todos los ciudadanos y en particular a los miembros del Cuerpo de Bomberos donde quiera que se encuentren. El mismo Wiener dice que no hay ninguna razón para suponer que los mensajes de esa clase no se produzcan en el sistema nervioso. El llama a este tipo de mensajes "a quién pueda interesar". La terapia neural sería pues un mensaje "a quién pueda interesar" puesto eso sí (tiene que quedar claro) en un punto y sitio específico (nada se ganaría una sirena de incendio sonando en un desierto). Se repite lo inespecífico del sistema básico como productor de la reacción específica a nivel celular.

 

Hasta aquí hemos enunciado conceptos muy generales de bio-cibernética que aplicaremos a nivel celular:

Bio-Cibernética y Función Celular - La célula que recibe toda su información a través del sistema básico de Pischinger (inespecífico, para que gracias a él se lleven a cabo las funciones específicas celulares). En cuanto al procesamiento de la información todas las células eucarióticas que son las del hombre, funcionan de forma semejante. Tenemos que recordar que hay células sensoriales que nos mantienen en contacto con el medio ambiente y están listas para recibir estímulos mecánicos, térmicos, lumínicos y electromagnéticos. Para estos últimos es muy importante el campo o el medio ultravioleta que se complementan con los descubrimientos de R.R. Baker de Manchester que ha descrito pequeñas acumulaciones de magnetita - Fe304 - en los vertebrados y específicamente en el arco superciliar del hombre (M. d'Arsonval, C.R. Seances Soc. Biol 48, 450). Los estímulos físicos se transforman en la célula por medio de procesos desconocidos aún en gran parte y pasan luego a las células nerviosas en forma de señales. En el sistema básico de conducción se reúnen entonces señales que vienen producidas o elaboradas por el mismo organismo (alimentación, respiración, genéticas), así como señales que son producidas por las células receptoras de estímulos externos (medio ambiente, macrocosmos, ondas electromagnéticas, etc.) Lógicamente todo al final es una sola unidad con un intercambio dinámico, constante, inconmensurable pero que tenemos que esquematizar para entenderlo un poco.

 

Tenemos entonces a la célula recibiendo información a través del sistema básico. Esa información es codificada por el núcleo que contiene los cromosomas en que están registradas las informaciones hereditarias o paquete de información hereditaria. Esta información es muy difícil de cambiar aunque la ingeniería genética ha hecho avances al respecto, ya tienen a la E. Coli produciendo insulina por ejemplo. Muchas "enfermedades" aún leves no se pueden curar pues corresponden a una mala codificación genética nuclear. Biológicamente se sabe que hasta ahora, únicamente los impulsos ultravioletas favorecen una reorientación del D.N.A. nuclear, de allí la importancia del impulso ultravioleta que da la terapia hematógena de oxidación, efecto aún no estudiado a fondo. Los cromosomas están formados por un quince a veinte por ciento de D.N.A. y por un sesenta y cinco a setenta por ciento de proteínas ácidas y básicas. Pueden contener además pequeñas cantidades (10 a 15%) de R.N.A.

 

La transmisión de información a nivel celular se lleva a cabo por intermedio de receptores de localización superficial. Estos receptores son moléculas de naturaleza química que forman parte, mayoritariamente, de la membrana citoplasmática en todos los niveles biológicos. El estímulo externo, a través del sistema básico puede ser muy diverso, sustancias químicas de pequeño tamaño molecular, radiaciones de una determinada longitud de onda, macromoléculas, etc. Esto ha sido muy bien estudiado por: Enrique Herrero, José P. Martínez y Rafael Santamdreu del Departamento de Microbiología de la Facultad de Farmacia de Valencia (España). Esos estímulos, al actuar sobre el receptor modifican la estructura es éste. Dicha modificación va a avisar al citoplasma acerca de las condiciones externas, va a determinar cambios en los mediadores secundarios de la célula. El flujo de información no implica necesariamente la entrada de moléculas al interior de la célula.

 

Es la interacción estímulo receptor la que provoca cambios en la superficie celular. A nivel de membrana celular la lecitina como capa de fosfolípido tiene gran importancia especialmente en cuanto a marcadores o antígenos de histo-compatibilidad se refiere, la lecitina es el factor elastificante de la membrana mientras que el colesterol es el factor rigidificante de ella (los esteroides también son fuertes factores rigidificantes, de allí su capacidad de bloqueo). Tengamos en cuenta la importancia de la lecitina en una dieta elastificadora. La lecitina también ayuda a mantener en la superficie de las membranas los antígenos tumorales de células lesionadas que las hace fácilmente identificables por el sistema inmunológico. La membrana celular actúa, desde el punto de vista cibernético como un filtro de ruidos, Queremos recordar en este momento la acción de la procaína sobre las membranas.

 

Al llegar al núcleo la información es decodificada y codificada según el código celular que puede alterarse bien sea genéticamente o por sobrecargas tóxicas. El núcleo actúa también como un productor de impulsos. Para simplificar en la Figura 4., observamos la secuencia que sigue la información y los mediadores para producción final de una proteína. La energía es necesaria para la unión de los diferentes aminoácidos, la información es la que hace que esos aminoácidos se ordenen en una forma adecuada para producir una proteína específica. El R.N.A. actúa como un amplificador y reorientador de las señales que llevan la información y las enzimas serían efectoras y ahorradoras de energía (entropía negativa). Hagamos un paréntesis para estudiar mejor el fenómenos biocibernético a nivel celular y la importancia de las enzimas y los elementos traza (oligoelementos) que hacen parte del núcleo prostético de cada una de las quinientas millones de moléculas enzimáticas que en promedio tiene una célula.

 

En la naturaleza la tendencia es hacia el desorden, hacia el aumento de la entropía. Un ejemplo para entender mejor esto: Si usted va por el bosque encuentra piedras de diferentes tamaños regadas por todas partes, árboles de diferentes tamaños y especies, hay una tendencia hacia el desorden o sea que esto es lo natural. Si en un sitio encontramos montoncitos de piedras agrupados por tamaños o formas o en hilera, o encontramos árboles de igual tamaño y sembrados en orden ya podemos pensar que allí es tuvo la mano del hombre, no hay la desorganización "normal" de la naturaleza. El desorden tiende hacia un aumento de la entropía, hacia un gasto de energía. El desorden de la naturaleza no es sinónimo de anarquía, es un desorden equilibrado, ecológico, dinámico y dialéctico. Es el eterno dinamismo equilibrado del Yin y del Yang. En bio-física se explica esto gracias a las teorías del Clark Marwell con sus "Demonios" de Maxwell (Wiener, Laskowski - Pohlit). El hombre de ciencia trabaja continuamente para descubrir el orden y la organización en el universo por lo que juega una partida contra su archienemigo: La desorganización dinámica de la naturaleza. En el hombre, en sus mecanismos bio-cibernéticos también se ve esto. El médico, en este caso la ciencia, la religión o la filosofía tratan de encasillarlo y enmarcarlo en moldes rígidos de organización, (no diarrea, no vómito, no fiebre, cifras de leucocitos, no bacterias, no descarríos, le dicen lo que debe de pensar y a través de qué ojo debe ver al mundo, si se desvía mucho allí están los psiquiatras como grandes enyesadores del pensamiento colectivo) es una de las fallas médicas (Némesis Médica - Iván Illich). El organismo no necesita "orden", él necesita impulsos, informaciones, apagar los ruidos para que pueda funcionar adecuadamente buscando su equilibrio. Aquel que lo quiera encasillar además de librar una lucha contra natura lo torna caótico y lo enferma cada vez más. En ese mar de entropía en aumento hay islas que tratan de conservar la energía de ahorrarla al máximo (entropía negativa), las células son esas islas y en el interior de ellas se efectúan reacciones conservadoras de energía. Factores necesarios para esto son los elementos trazada de las enzimas que actúan tratando de efectuar millones de reacciones por segundo con el mínimo gasto de energía. De aquí viene, en parte, la importancia de la terapia con oligoelementos válida únicamente si los mecanismos transportadores están buenos. Aún siguen, y seguirán desconocidas la mayoría de reacciones, de intercambio de información que convierten la célula en una verdadera central atómica. En varias conferencias hemos hablado de la transmutación o conversión de elementos que se efectúan en la célula teoría ya comprobada por Louis Kervian (Medicina Energética - Ed. Everest).

 

En cuanto a circuito cibernético se refiere hay dos sistemas principales: Uno, el sistema determinativo en el cual la acción y reacción son lineales, a un solo nivel, programadas y fijas. Es el caso del circuito interruptor, cable eléctrico, bombilla-luz. El otro que es el que se ve en biología es el sistema probabilístico. En él hay muchos niveles de información y de reacción. Si usted le muestra un hueso a un perro a más de responder de muchas maneras (si está con hambre, si está lleno, si está bravo, si lo conoce a usted, etc., etc., etc.) en él se desencadenan infinidad de reacciones en ese momento. El hombre es un sistema probabilístico con N número de niveles de acción y de energía. De allí lo imposible de pronosticarlo y de esperar respuestas fijas y prefijadas. Si por ejemplo se coloca un troncal simpático abdominal a diez pacientes cada uno reaccionará en una forma particular en un momento, hora y sitio dado. Si pensamos un poco en estos vemos el íntimo valor que tienen exámenes de laboratorio que detienen al hombre en un instante, el instante en que se toma una muestra. El solo pinchazo de una aguja de venoclisis lleva a cambios probabilísticos la mayoría de ellos no cuantificables.

 

En resumen, tendremos que como fuentes primarias de energía están la genética, la alimentación, la respiración, el medio externo (incluyendo macrocosmos y campos electromagnéticos). Todos los impulsos, señales e información generada por ellos se transmite a través del sistema básico con estaciones de relevo, transmisores, codificadores y decodificadores y llegaría a la célula que daría un producto normal o anormal según la información recibida que a su vez actuaría como retroalimentación de todo o parte del circuito. Si hay un descarrío el producto final de él sería la enfermedad como indicadora de una alteración cibernética y también como la forma en que el organismo busca nuevamente su equilibrio. La enfermedad no es un hecho ajeno a la dinámica del hombre, hace parte integral de esa misma dinámica. Ahora bien, el Dr. Reckeweg ha dado una explicación bioquímica a ese mecanismo equilibrante que es la enfermedad, a la voz de alerta del organismo vivo y a las consecuencias funestas de no tratar los problemas desde su base. Para el Dr. Reckeweg el concepto de enfermedad es: "Por una parte la expresión de medidas defensivas biológicamente necesarias contra homotoxinas, toxinas humanas, exógenas y endógenas (fases de excreción, reacción y deposición) y por otra parte representan el esfuerzo biológicamente necesario del organismo para compensar daños homotoxicológicos (fases de impregnación, degeneración y neo-plasia) con miras a preservar la vida tanto como sea posible". A este concepto añadámosle la visión biocibernética de enfermedad y tendremos un cuadro claro de lo que ocurre.

 

El organismo se defiende contra sustancias tóxicas llamadas homotoxinas que pueden ser: Endógenas o sea producidas por el propio organismo como es el caso de la célula recibiendo mala información o exógenas si se dan al organismo (contaminantes, etc.) En su lucha contra éstas y contra los daños causados por remedios químicos tratará siempre de auto-restaurarse (auto-equilibrarse). A estas reacciones las llamamos enfermedades. Para que el organismo lleve a cabo todas las reacciones equilibrantes (vicariación regresiva) se necesita que sus mecanismos cibernéticos funcionen adecuadamente, de lo contrario una vicariación regresiva o es incompleta y queda únicamente como fase de derivación o no se efectúa por bloqueo completo, o su intensidad por falta de regulación, es desmesurada llevando al organismo a un caso total. Peter Dosch ha descrito muy bien este fenómeno cuando habla de que la terapia neural "pone los semáforos en verde", es decir, quita cualquiera dique que impida al organismo hacer sus mecanismos de vicariación regresiva y de auto-regulación. La homeopatía también plantea muy bien las cosas pues siempre se insiste en dar de base el remedio constitucional, es decir, el remedio que por similia sea capaz de apagar el o los ruidos que alteran el normal funcionamiento del paciente. De no ser así, se hace una homeopatía sintomática cubridora de huecos que olvida las causas verdaderas de la enfermedad. Un remedio homeopático, aún a dinamizaciones altas actúa cubriendo síntomas sino se tiene en cuenta la totalidad del paciente. Los doctores Paschero y Candegabe han estudiado profundamente este punto de vista (Conferencia Quito - Mayo 1984). En acupuntura también se sabe que ejercerla con fórmulas no es lo correcto. Siempre se debe buscar el equilibrio energético del paciente. Desgraciadamente se tiende una y otra vez a la "alopatización", término no bien empleado, de las disciplinas biológicas. A veces oigo colegas decir que han visto mejorar ataques asmáticos con acupuntura o con homeopatía o con terapia neural, yo les contesto que también los he visto desaparecer con esteroides.

 

Ese no es el problema, el lío no es quitar el ataque asmático, lo que nos interesa, y es principio de medicina no es quitar el jadeo, es encontrar el equilibrio del todo, es dar los impulsos necesarios para que el organismo dentro del desorden que lo caracteriza encuentre los caminos para su auto-reparación y regeneración (El Médico Interno de Hipócrates).

Si por homotoxicología no se busca y se encuentra que la enfermedad no es más que resultante de problemas energéticos nos quedamos en la mitad del camino. En cáncer específicamente ocurre lo mismo, la medicina biológica está cayendo en la trampa de tratar "el cáncer" olvidándose que tiene que tratar es "Al Canceroso", estimular sus mecanismos de defensa, equilibrar y reordenar sus circuitos bio-cibernéticos, hacer que su sistema inmunitario recupere la memoria perdida, que reconozca los antígenos cancerosos y el camino no es más fácil que seguir buscando remedios milagrosos contra el tumor. Muchos inmunólogos están de acuerdo en que los estímulos de defensa contra el cáncer más importante son estímulos inespecíficos. El B.C.G. por ejemplo aumenta inespecíficamente la capacidad contra los microbios y produce factores necrotizantes del tumor. Las endotoxinas inyectadas ayudan a los factores complementarios a reconocer los antígenos tumorales. Es decir, se busca la recuperación de la memoria de un sistema. Es decir, recordar que el hombre mató al león con el cuchillo y no el león mató al hombre con el cuchillo. Una simple alteración en el sitio de las palabras cambia todo el significado. Una simple alteración en la localización de un aminoácido en una cadena cambia la función y la forma de una proteína. Una vicariación regresiva es una reorientación en los mecanismos bio-cibernéticos de regulación. Pero ya veíamos que el problema no es solo de memoria sino de procesamiento de la información y por esto no se puede perder nunca de vista el todo. Voll lo hace muy bien pues recuérdese que con electroacupuntura hay que poner Todos los puntos (más de 850) de medición en 50. También con él hemos visto cómo si se cuadra un solo meridiano se pueden presentar caídas y alteraciones que antes no existían en otros. Cuadrando solo una parte del paciente se haría una medicina retóxica. Con fotografía Kirlian también lo he visto con terapia neural si uno se limita a tratar el segmento y olvida una interferencia se puede ver cómo se equilibra un dedo y aún se quitan síntomas del paciente pero aparecen vacíos en otro circuito. Las medicinas biológicas mal empleadas también son retóxicas. Para no ser retóxicos, para saber cuándo estamos haciendo las cosas bien hay que recordar que toda curación debe seguir las leyes homeopáticas, se le debe dar gran importancia al estado mental del paciente que es lo primero que se debe mejorar, aparecerán vicariaciones regresivas que deben evaluarse adecuadamente. Otros métodos también son de gran ayuda, si se hace una terapia retóxica sobre todo si se produce una degeneración pueden aparecer puntos dolorosos de los cuales hay dos importantes: Uno llamado punto iónico situado inmediatamente por debajo del manubrio del esternón y el otro llamado punto del bazo situado en el tórax izquierdo a tres traveses de dedo por debajo de la clavícula sobre una vertical que pasa por la unión del tercio medio con el tercio externo de ella. La E.A.V. como lo decíamos anteriormente también descubre, al igual que la Kirlian, caídas y vacíos donde antes no existían.

 

Con estos conceptos sencillamente hemos querido llamar la atención sobre la necesidad diaria de pulir nuestras técnicas y conocimientos, volvernos más certeros y precisos, no ser, en el caso de los neural-terapeutas unos simples "bombeadores de procaína" como dice Dosch, en homeopatía no ser unos receteadores por vademecum, en acupuntura no ser adoradores de puntos. En fin, no caer en fórmulas, remedios o métodos milagrosos que no hacen más que llevarnos al dol

TERAPIA NEURAL - DIETA Y FENÓMENOS IRRITATIVOS

Durante la práctica de la Terapia Neural (TN) suelen encontrarse pacientes, quienes luego de pasar por una juiciosa evaluación y tratamiento neuralterapéutico correcto, presentan una mejoría muy pobre e incluso nula, pese a habérsele practicado aplicaciones que van desde unas simples pápulas hasta terapia de tipo ganglionar.  Sin embargo la experiencia clínica ha mostrado que muchos de estos pacientes al ser sometidos a una dieta vegetariana, que puede ir desde el consumo de solo frutas, hasta una dieta rica en vegetales y frutas, acompañada con una ingesta moderada de leguminosas, cereales y harinas durante un tiempo limitado, empiezan a mostrar una mejor respuesta a la TN con una evidente mejoría del cuadro clínico en tratamiento.  Queda planteado el problema: ¿por qué no mejoran y por qué lo hacen después de la dieta?

TERAPIA NEURAL - DIETA Y FENÓMENOS IRRITATIVOS

 

Dr. Heberth García Rincón Md. UIS

Dr. Juan Carlos Capacho C. Md. UIS

 

Investigando el por qué de este fenómeno, se hizo una revisión de la literatura, tratando de encontrar una aproximación teórica a la explicación de este hecho, lo cual nos llevó a formular la propuesta descrita a continuación.

 

De una manera muy general y simplificada podemos afirmar que la TN es un modelo de racionalidad médica que entiende al organismo como una unidad integrada y regulada por el Sistema Nervioso (SN) el cual ejerce la acción trófica neurohumoral que rige el metabolismo y asegura a los tejidos y órganos la estructura y función de los mismos; aceptando la participación del SN en procesos tales como la inflamación y la infección, donde convencionalmente se tiene como factor primordial al agente infeccioso.  En este sentido la TN sigue los delineamientos de la escuela rusa de Schenov, Pávlov, Speransky y Vischñevsky entre otros [1, 2, 3, 4, 5].

En esta línea de pensamiento, Vischñevsky afirma que “el trofismo normal como el modificado están vinculados en primer lugar con la actividad del Sistema Nervioso” [5], por tanto se puede hablar de cuatro estados a saber:

¢    “Eutrofia: estado saludable y vital de los tejidos, reciben adecuada oxigenación y nutrientes.  Buena capacidad de reproducción celular reparadora.  Buena capacidad de defensa” [6], en otros términos un estado saludable.  Es decir, tenemos un tejido con capacidad de renovar sus células o en un caso dado, repararse ante la presencia de factores estresantes (lesión).

¢    “Distrofia: alteración del estado de salud y vitalidad.  Alteración del Sistema Nervioso Autónomo en relación con los tejidos y sus células.  Alteración de tejidos por anormalidad en aportes de oxigeno y nutrientes y en la eliminación.  Pérdida de la capacidad celular reproductiva y reparadora.  Pérdida de la capacidad de defensa” [6].  Aquí la reparación no tendrá la misma eficacia y eficiencia del caso anterior, por tanto habrá una tendencia a la enfermedad; los mecanismos de regulación del SN se encuentran alterados.

¢    “Atrofia: pérdida de la vitalidad, escasa o nula capacidad de reparación” [6].

¢    “Necrosis: muerte del tejido” [6].  La reparación en muchos casos se hará a favor de tejido “no funcional”, es decir tejido fibrótico.

 

Pávlov extendió el principio de reflejo condicionado a los procesos tróficos atrás enunciados como respuestas adaptativas reflejas a cambios en el medio interno y externo, resaltando el papel del SN en el fenómeno salud - enfermedad.  No debemos entender por reflejo condicionado la concepción mecánica de un estímulo y una respuesta automática (suena la campana = salivación); por el contrario, debe entenderse en el sentido que lo postuló Pávlov, un reflejo cuya respuesta depende de un sinnúmero de variables tanto del medio interno como externo que van a hacer que ante el estímulo la respuesta se dé o no, que la intensidad sea mayor o menor, que se acompañe de otras manifestaciones, etc.; en fin, el reflejo se hace impredecible y va a depender de las necesidades que tenga el organismo en ese momento, alejándose del concepto mecánico de quien oprime un interruptor y por tanto se enciende un bombillo.  En este orden de ideas, Pávlov afirmaba la existencia de unos denominados analizadores que constaban de una terminal central (corteza), un aparato de conducción (aferencias) y una terminal periférica (receptores); éstos últimos encargados de la recepción de cambios tanto en el medio interno como en el medio externo, con la finalidad de proporcionar un flujo de información que permita mantener la homeostasis del organismo.  En cuanto a la terminal central (corteza), no debe entenderse como un punto anatómico sino que implica a toda la corteza pero de manera funcional, donde recibida la información se va a analizar en relación a las diferentes variables, se va a modular y según las necesidades se dará una respuesta al punto de origen del estímulo y a todo el organismo; luego la respuesta es global (holista).

 

Hoy en día se tiene como una de las funciones primordiales del SN, la de informar sobre eventos que puedan hacer daño o atenten contra la vida [7, 8];  para esto el organismo cuenta con un sistema especializado, encargado de captar cualquier tipo de evento que genere cambios en el organismo que representen una amenaza para su vitalidad.  Este sistema se encarga de transmitir la información a diferentes centros reguladores con el fin de generar una respuesta refleja que lleve a corregir la situación o a modular el impacto buscando que se produzca el menor daño posible.

Hacen parte de este sistema los denominados nociceptores, encargados de captar estímulos nocivos (noxa = daño, que produce daño) y deben diferenciarse de los estímulos dolorosos.

 

NOCICEPTORES:

Se denominan nociceptores a las ramificaciones terminales de las fibras nerviosas aferentes primarias Aδ y C, comúnmente llamadas terminaciones nerviosas libres.

 

PROPIEDADES: actuar como verdaderos transductores capaces de convertir estímulos como presión, cambios de pH y temperatura en cambios eléctricos que generan un potencial de acción nervioso originando un flujo de información.

Pueden ser modificados por factores que los sensibilizan aumentando la respuesta, entre los cuales destacamos la acidez del medio y la presencia de prostaglandinas [7, 10].

Responden a estímulos nocivos y lo hacen parcialmente a estímulos no nocivos.  Erróneamente se les ha llamado receptores de dolor, lo cual no es cierto debido a que no todo estímulo nociceptivo es percibido como dolor ni toda percepción dolorosa se debe a una activación de los nociceptores [7, 9, 10].  En la presente revisión, al usar el término nociceptor, se hace en el sentido amplio de receptor de cualquier estímulo que pueda causar daño y no solamente a estímulos que puedan causar dolor.

 

Los nociceptores más estudiados son los de la piel, sin embargo se encuentran en casi todo el organismo: cornea, pulpa dental, meninges, músculos, articulaciones, tracto gastrointestinal, sistema respiratorio, sistema cardiovascular, periostio, aparato genitourinario [7].  Apoyando lo anterior, la percepción de Pavlov del papel que juega el SN como ente regulador e integrador del organismo.  Además, la presencia en pulpa dental nos debe recordar la Odontología Neurofocal.

 

En TN es conocido el hecho de que en cualquier segmento del SN, ante estímulos repetidos de tipo químico, térmico y mecánico (tales como: enfriamientos, cocaína, corriente catódica, traumatismos, productos de descomposición tisular, microbios y sus toxinas así como productos del metabolismo intersticial), se desarrolla un foco de excitabilidad incapaz de propagarse y con tendencia a profundizarse, de persistir el estímulo causante, en tanto que sus zonas adyacentes aumentan su excitabilidad (disminuyen el umbral); por el contrario, si cesa el factor irritante el fenómeno es reversible.  Estímulos fuertes empeoran la situación, este fenómeno fue denominado por Vvedensky como parabiosis (1930); los estudios modernos no han hecho sino confirmar la teoría del autor mencionado [4].  Este evento es reconocido como factor enfermante (altera el trofismo) y puede ser revertido por estímulos débiles tales como el producido por la procaína, rayos infrarrojos, enfriamiento dosificado, corrientes débiles e incluso Acupuntura en puntos dolorosos, en zonas de Head y Mckenzie, relacionadas con las vísceras afectadas [4].

 

Diversos estímulos fuertes o repetidos pueden modificar la respuesta de los nociceptores disminuyendo el umbral y prolongando la respuesta, lo que es conocido como sensibilización.  Entre estos factores destacamos la acidez y la presencia de prostaglandinas y leucotrienos, [11].  En el caso de la acidez se activan algunas neuronas sensoriales y algunas veces nociceptores silentes.  Se han encontrado canales cationicos, abiertos por la presencia de H, los cuales parecen activarse en rangos no fisiológicos de pH [12] y permanecen “dormidos” a pH de 7,4 [13].  Para el caso de las prostaglandinas y leucotrienos se produce una activación indirecta de los nociceptores, sensibilizándolos a otros mediadores químicos [7].

 

Hasta aquí podemos afirmar que estímulos repetidos o muy fuertes producen una disminución del umbral de un segmento dado del SN y que ante nuevos estímulos este segmento envía trenes de impulsos irritativos hacia otros segmentos del SN, lo cual establece un cierto grado de similitud entre el concepto de Parabiosis y Sensibilización.  Para el caso que nos ocupa hemos destacado como estímulos la acidez, las prostaglandinas y los leucotrienos, tratemos ahora de buscar estos factores en nuestra dieta promedio.

 

Nuestra dieta promedio es alta en harinas y proteínas y muy baja en frutas y vegetales; este tipo de alimentación genera una gran cantidad de ácido, debido a que estos alimentos tienen como residuos cenizas ácidas (que crean ácidos en el proceso de su metabolismo [14]) llevando a la acidificación del medio.  Esta sobreproducción de ácidos ha sido documentada indirectamente midiendo el pH en orina, saliva y el potencial de carga ácida renal generado por estos alimentos como se verá más adelante [14].  Actualmente, debido a nuestra dieta el organismo presenta una tendencia hacia la acidosis [21].

 

Esta situación repetida de acidez se convertiría en un estímulo repetitivo de las terminaciones libres sensibles a la acidez, originando un fenómeno parabiótico, que limitaría el efecto regulador de las aplicaciones de TN al persistir el factor irritante que perpetuaría la parabiosis, trastornando los mecanismos de regulación trófica del SN en el sentido en que se habló anteriormente.

 

Por el contrario, las dietas de frutas y vegetales disminuyen la acidez, hecho verificable de manera indirecta midiendo el pH en orina que muestra una tendencia hacia la alcalinidad que oscila entre 6,4 y 7,2.  La razón es que vegetales y frutas generan cenizas alcalinas, es decir que le aportan bases al organismo como producto final de su metabolismo, corroborando su tendencia alcalinizante en un potencial de carga ácida renal negativo [14].

 

Según la teoría de Vvedensky, si se retira el factor irritante (para el caso la acidez) el fenómeno parabiótico desaparece, permitiendo que el SN ejerza de manera normal su influjo trófico neurohumoral, regulando así el metabolismo que asegura la estructura y función de los tejidos; lo cual se traduce en una mejor respuesta a la TN y una evidente mejoría clínica de la patología en tratamiento.

 

Las grasas animales en general contribuyen al aumento de prostaglandinas proinflamatorias y leucotrienos [17], los cuales sensibilizan indirectamente a los nociceptores convirtiéndose en un factor irritante más. Su supresión (por efecto de las dietas vegetarianas) significaría la ausencia de dicho factor, lo cual facilitaría superar el estado parabiótico.

 

Por último, en TN clásicamente se utiliza como medio de tratamiento anestésicos locales (AL) principalmente procaína y con menor frecuencia la lidocaína.  En nuestro caso siempre hemos utilizado procaína a concentraciones que oscilan entre 0,25% y 0,8% y eventualmente al 1%.  La forma como las moléculas del AL, atraviesan los tejidos que cubren al nervio y a la membrana celular, es en su forma no ionizada.

 

En su forma original, los AL son de naturaleza débilmente básica y poco soluble en agua; para que sean útiles clínicamente se combinan con HCl formando clorhidratos (clorhidrato de procaína en nuestro caso), que son solubles en agua y de reacción ácida [29].  Una vez diluidos, las sales de los AL se encuentran de dos formas, una ionizada y una no ionizada; el porcentaje de cada una dependerá del pK (pH al cual el 50% de las moléculas están ionizadas y el otro 50 % no lo están) y del pH de los tejidos en donde se aplique [7,29].

 

Con base en los datos anteriores podríamos especular lo siguiente: como el pK de la procaína es de 9,1 [29], al presentarse en los tejidos una ligera variación hacia el polo ácido, esto llevaría a que se aumente la forma ionizada y disminuya la no ionizada, dificultando el paso de la sustancia hacia la célula lo cual afectaría la capacidad de acción de la procaína.  Por lo tanto, si acudimos a la dieta de reacción alcalina se corregirá el factor de acidez, normalizándose la capacidad de acción de la procaína.

 

Para tratar de complementar lo enunciado anteriormente, veamos qué se dice en la literatura médica y qué evidencias hay sobre dietas ácidas, alcalinas y qué se encuentra sobre la existencia de canales sensibles a las concentraciones de H.

DIETAS ALCALINIZANTES - ACIDIFICANTES Y CANALES DE HIDROGENO

 

 

Una parte esencial de las medicinas complementarias es el estudio de la nutrición (Trofología) y dentro de ella el manejo del equilibrio ácido - básico del organismo a través de la dieta.  El ser humano fisiológicamente hablando necesita conservar en su organismo un pH con tendencia a la alcalinidad para poder funcionar de manera adecuada, ya que por mediciones directas e indirectas se ha observado que el pH intracelular es normalmente de 7.0, el pH arterial es de 7.4 y el extracelular de 7.5 en promedio [30].  Uno de los recursos más importantes para conservar un pH alcalino y no malgastar los sistemas buffer es una adecuada alimentación, en este caso hablamos de consumir dietas que tiendan a ser alcalino-reactivas ó alcalinizantes, entendiendo por dietas alcalinizantes aquellas que le aporten al organismo bases (bicarbonato) como producto final de su metabolismo [31], para así poder contrarrestar la producción ácida endógena neta.   Dichas dietas son ricas en frutas y vegetales, alimentos estos que tienen un menor potencial de carga ácida renal (indicador de ácido generado por un alimento y excretado en la orina) como se demuestra en la Tabla 1.

 

Cuando ingerimos un ácido orgánico como el ácido cítrico, este es metabolizado por el cuerpo a dióxido de carbono y agua, pero cuando ingerimos un anión orgánico tal como el anión citrato, este es metabolizado finalmente a bicarbonato [32].   Las Frutas y los Vegetales son ricos en aniones orgánicos tales como citrato, succinato y otras bases conjugadas de ácidos carboxílicos, los cuales son predominantemente constituyentes intracelulares  que el cuerpo metaboliza al producto final, la base-bicarbonato [18].  Debido a que el catión inorgánico intracelular predominante es el potasio, este se constituye en la mayor fuente de iones inorgánicos opuestos a los aniones orgánicos.  Por tanto se usa el contenido de potasio  de los alimentos como un índice del contenido de precursores de bases en la dieta.  Siendo el bicarbonato de potasio una base natural que el cuerpo genera a partir del metabolismo de sales potásicas de ácidos orgánicos (Ej. Citrato de potasio), cuya densidad (mmol K/kJ de alimento) es más grande en las frutas y vegetales. Se ha visto que la suplementación de la dieta con bicarbonato de potasio a largo plazo tiene numerosos efectos anabólicos, por ejemplo en mujeres posmenopáusicas, mejorando el balance de calcio y fósforo [19], disminuyendo los marcadores de resorción ósea [19], aumentando los marcadores de formación ósea [19], mejorando el balance nitrogenado y aumentando la concentración sérica de la hormona del crecimiento.

 

De tal manera que una alimentación alcalina prevendría la irritación por pH ácido de los nociceptores sensibles a cambios químicos.

 

TABLA 1

 

 

Grupo Nutricional    Carga ácida renal promedio

mEq/100 g.

Bebidas ricas en álcalis y bajas en fósforo (vg: vino rojo, blanco, café)    - 1.7

Bebidas pobres en álcalis y bajas en fósforo (cocoa)    0

Grasas y Aceites    0

Pescado    7.9

Frutas y jugos de Frutas    - 3.1

Pan    3.5

Harina    7.0

Spaghetti    6.7

Carne y productos cárnicos    9.5

Leche y sus derivados (no quesos)    1.0

Quesos con bajo contenido proteico    8.0

Quesos con alto contenido proteico    23.6

Vegetales    - 2.8

 

     Remer, T. & Manz, F. (1995) Potential renal acid load of foods and its influence on urine pH.  Journal of American Dietetic Association. 95: 791-797.

 

 

Una dieta acidoreactiva ó acidificante es aquella que crea ácidos en el proceso de su metabolismo [14].  La dieta occidental promedio es alta en proteínas y baja en frutas y vegetales, generando más de 100 mEq de ácidos diariamente, principalmente en forma de fosfatos y sulfatos [20] los cuales son excretados en la orina, por lo cual se dice que el adulto occidental normal permanece en un estado de acidosis metabólica crónica de bajo grado [21] la cual va aumentando en severidad con el paso de los años, debido a que la función renal normalmente declina con la edad [22]; dicha perturbación persistente del equilibrio ácido-básico sistémico, ocurre porque el metabolismo de la dieta libera ácidos no-carbónicos dentro de la circulación sanguínea (Ej., ácido sulfúrico proveniente del metabolismo de las proteínas) en cantidades que exceden  las cantidades de base liberadas concomitantemente (Ej., bicarbonato proveniente de la combustión de sales potásicas de ácidos orgánicos), el tamaño de la diferencia entre la producción de ácidos y bases determina la rata de producción endógena neta ácida.  La proteína animal es una rica fuente de aminoácidos azufrados (metionina, cisteina), los cuales al ser metabolizados producen ácido sulfúrico, generándose dos miliequivalentes  de  ión hidrogeno por cada mol de azufre oxidado cuando se metabolizan aminoácidos azufrados [23].  Bajo condiciones fisiológicas normales, la rata de producción ácida endógena neta y el grado de acidosis metabólica de bajo grado concomitante son determinados primariamente por la composición de la dieta [21,22].

 

Los datos enunciados anteriormente nos muestran cómo una dieta rica en proteína animal, harinas, etc. y pobre en frutas y verduras se convierte en una generadora de ácidos que pueden convertirse en un factor irritativo que desencadene o mantenga patologías y disminuya la eficiencia de la TN en determinados pacientes.

 

Estudios In Vitro han mostrado que disminuciones del pH extracelular pueden evocar corrientes internas tanto a nivel de SNC como de neuronas sensoriales periféricas.  La respuesta a pH bajos de los ganglios de las raíces dorsales (DRG) son de naturaleza característicamente multifasica, lo cual sugiere la existencia de distintos tipos de canales; conclusión que es soportada por la clonación molecular de un número de canales sensibles a los protones.  Tres canales sensibles a los protones han sido clonados en los mamíferos: canales iónicos sensibles a los ácidos (ASIC) [24], canales iónicos sensibles a los ácidos de las raíces dorsales (DRASIC) y un homologo de la degenerina mamífera (MDEG-1).  Todos estos canales pertenecen  a la superfamilia de canales sódicos que son proteínas de membrana distribuidas alrededor del soma y a lo largo de los axones y residen preferencialmente en el plasmalema [13, 25].

 

Cuatro genes diferentes encodan seis polipéptidos denominados: ASIC1a y

ASIC1b, ASIC2a y ASIC2b, ASIC3 y ASIC4.  Los ASICs exhiben diferente cinética, sensitividad al pH externo y distribución tisular. De tal manera que los ASIC1a están presentes en cerebro y neuronas sensoriales, mientras que su variante ASIC1b se encuentra solo en neuronas sensoriales.  Ambos ASIC1a y ASIC1b median corrientes inactivantes rápidas en modestas pero rápidas acidificaciones del medio externo.  Los ASIC2a se expresan sustancialmente en el cerebro mientras que su variante ASIC2b se presenta tanto en cerebro como en neuronas sensoriales.

 

Los ASIC3 se encuentran específicamente en las neuronas sensoriales nociceptivas pequeñas, en los terminales nerviosos sensoriales de las fibras lanceoladas de los corpúsculos de Meissner y en las terminaciones nerviosas libres; generan una corriente bifásica con una rápida fase inactivante seguida por un componente sostenido [26], también se han encontrado ASIC3 en tejidos no neuronales tales como testículo y pulmón [13], siendo los ASIC3 los más ampliamente distribuidos en el organismo.  En las neuronas sensoriales las corrientes de los ASICs se cree que jueguen un importante papel en la nocicepción durante la acidosis tisular y en la inflamación.  Un importante papel de los ASICs esta en la transducción de la señal asociada con variaciones locales fisiológicas de pH durante la actividad neuronal normal, siendo los ASICs los principales sensores a la acidez en los nociceptores humanos.  Los ASIC3 son altamente sensibles a los  protones extracelulares y son capaces de generar corrientes bifásicas internas, las cuales tienen un componente sostenido, cuando se expresan en células heterologas; una corriente interna transitoria puede ser inducida a pH fisiológicos extracelulares de 7.0,  y en estas mismas células un posterior descenso del pH a 5.0 puede inducir una corriente sostenida, también muestran una rápida recuperación desde la desensibilización  después de exposiciones prolongadas a pH<6.0.  Por lo cual los ASIC3 pueden ser utilizados por las neuronas sensoriales para detectar estados leves de acidosis tisular, requiriéndose solamente que cuatro protones se unan a la proteína para abrir el canal [12], también se ha sugerido que los ASIC3 puedan contribuir a la alodinia mecánicamente inducida en los procesos inflamatorios y en la hiperalgesia térmica [27].

 

En resumen se sugiere que los ASIC3 no son esenciales para la sensación dolorosa inducida por los ácidos, aunque parece que son indispensables para la respuesta total a la acidez tisular [28].

 

Reflexionando sobre las características de los ASICs podemos afirmar que, cambios leves de pH (ph 7) producen impulsos neurales que al hacerse repetitivos por factores como la dieta, pueden convertirse en factores irritantes del SN.  También vemos claramente ante la distribución de estos receptores por todo el organismo, uno de los muchos mecanismos de regulación e integración del SN, confirmando lo anterior nuevamente la percepción que sobre el SN planteaban Pávlov, Speransky y demás autores de la escuela rusa.

 

En conclusión, la explicación a la que pudimos llegar una vez revisada la literatura es que en estos pacientes probablemente, su estado de acidez se convertía en un factor perpetuante de la irritación  del SN al no corregirse el factor causal como era una dieta acido – reactiva; además este estado de acidez contribuye a la disminución de la eficiencia del AL, al no tener este un medio óptimo para su conversión de la forma ionizada a la no ionizada (clínicamente útil), que es la que atraviesa la membrana celular ejerciendo su papel regulador.  A lo anterior debemos agregar que estas dietas ricas en grasas animales aumentan la producción de PG2 y Leucotrienos que indirectamente también producían irritación del SN.

 

También es importante en TN tomar al nociceptor en el sentido exacto del término (receptor de estímulos que causen daño) y no limitarlo a receptor de dolor lo cual es un error, sino asumirlo como un receptor que acopia información sobre estímulos que modifiquen su medio ambiente amenazando la homeostasis del organismo,  lo cual nos muestra uno de la infinidad de mecanismos de regulación que tiene el SN, en este caso en particular hacemos referencia a nociceptores sensibles a los cambios de pH y presencia de PG y Leucotrienos.

 

Para terminar, es importante anotar que esto es solo un ejercicio del pensamiento  en busca de una explicación al actuar de la TN y que no hay que caer en el reduccionismo pensando que el nociceptor lo explica todo sino mantenerlo en su real valor, es decir un grano de arena en un desierto.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.    VATSURO, E.G.  La doctrina de Pávlov sobre la actividad nerviosa superior.  Barcelona, España,  Vergara.  Editorial 1959.

2.    BYKOV, K. M. Text Book of  Phisiology, Foreing  Languages Publishing House, Moscú:  1960.

3.    SPERANSKY, A. D. Bases para una Nueva Teoría de la Medicina.  Buenos Aires, Argentina: Editorial Psique, 1954.

4.    PLAJOTIN, M. B.  Bloqueo de Novocaína, Manual de Cirugía Veterinaria.  Moscú: Editorial MIR, 1987.

5.    VISCHÑESKY, Alejandro Alejandovich. El bloqueo novocainico y los antisépticos oleobalsámicos como una forma terapéutica patógena.  Editorial Cartago.  Argentina 1958.

6.    KOVAL, Pablo R. Reparación del Tejido Distrófico. www.dolor-pain.com/reparacion.html.

7.    MUÑÓZ SÁNCHEZ, Sigifredo, ZAPATA JARAMILLO, Juan Guillermo.  Fundamentos del Dolor.  Centro Editorial Catorse.  Cali, Colombia, 2002.

8.    Pain an updated review, IASP Press (96).

9.    MONTES PÉREZ, Antonio. Neuroanatomía. Bases Bioquímicas Y Fisiologia Del Dolor.  www.acmcb.es/sosietats/dolor/neuroanatomia.htm.

10.    BONICA, J. J.  Anatomic and Physiologic basis of nociception and pain.  En Bónica J. J. The management of pain, 2nd.ed. Philadelphia, 1990.

11.    BONICA, J. J.  Biochemistry and modulation of nociception and pain.  En Bónica J. J. The management of pain, 2nd.ed. Philadelphia, 1990.

12.    SUTHERLAND, Stephani P. BENSON, Cristopher J. et al.  Acid-sensing ion channel 3 matches the acid-gated current in cardiac ischemia-sensing neurons.  PNAS (Proc. Natl. Acad. Sci.)  January 16, 2001, vol. 98, No. 2, pp 711 - 716.

13.     ALVAREZ DE LA ROSA, Diego.  PING, Zhang.  DAREN, Shao. Et al. Functional implications of the localization and activity of acid-sensitive channels in rat peripheral nervous system. PNAS February 19, 2002, vol. 99, No. 4, pp 2326-2331.

14.    BARZEL, Uriel S. and MASSEY, Linda K. (1998).  Excess Dietary Protein can adversely affect bone. Journal of Nutrition 128: 1051-1053.

15.    REMER, T. & Manz. F (1995).  Potential renal acid load of foods and its influence on urine pH. J. Am. Diet. Assoc. 95: 791-797.

16.    VASEY, Cristopher.  Curación y vitalidad por el equilibrio ácido - básico.  Editorial Urano 1992.

17.    MEDINA, Luis Fernando.  Dieta en las enfermedades reumáticas.  Acta médica colombiana.  Vol. 18, No. 3, pp 148-152, 1993.

18.    FRASSETTO, Lynda A. TODD, Karen M. et al (1998) Estimation of net endogenous noncarbonic acid production in humans front diet potassium and protein contents. Am J Clin Nutr 68: 576-83.

19.    SEBASTIAN A, Harris ST, OTTAWAY JH, Todd KM, MORRIS RC Jr, (1994) Improved mineral balance and skeletal metabolism in postmenopausal women treated with potassium bicarbonate. N. Engl. J. Med.; 330:1776-81.

20.    REMER T, & MANZ F (1994). Estimation of the renal net acid excretion by adults consuming diets containing variable amounts of protein. Am. J. Clin. Nutr. 59: 1356-1361.

21.    KURTZ I, Maher T, HULTER HN, SCHAMBELAN M, Sebastian A, (1983) Effect of diet on plasma acid-base composition in normal humans. Kidney Int.; 24:670-80.

22.    FRASSETTO L, Morris RC Jr, Sebastian A (1996).  Effect of aged on blood acid-base composition in adult humans: role of aged – related renal functional decline. Am. J. Physiol.; 271: 1114-1122.

23.    LEMANN J Jr,  RELMAN AS, (1959).  The relation of sulfur metabolism to acid-base balance and electrolyte excretion: the effects of DL - methionine in normal man. J. Clin.  Invest.; 38: 2215-23.

24.    WALDMAN R, Champigny G, BASSILANA F, HEURTEAUX C & LAZDUNSKI (1997). Nature (London) 386: 173-177.

25.    STEEN K. H. Steen A. E., KREYSEL H.W. & REEH P.W.  (1996).  Pain 66: 163-170.

26.    BARON A, Schaefer L., LINGUEGLIA E, CHAMPIGNY G., LASDZUNSKI M. (2001) Zn and H are coactivators of acid-sensing ion channels. J. Biol. Chem. Vol. 276, No. 38: pp. 35361-35367.

27.    VOILLEY N. de Weille J., MAMET J, & LAZDUNSKI M, (2001) J. Neurosci. 21, pp: 8026-8033.

28.    CHIH-CHENG Chen, ZIMMER A, Sun WH, Hall J, BROWNSTEIN M, ZIMMER A, (2002) A role for ASIC3 in the modulation of high-intensity pain stimuli. Proc. Natl. Acad. Sci. USA. Vol. 99 No. 13; pp: 8992-8997.

29.     RIVAS MUÑOZ, Ricardo.  Notas de Endodoncia: apoyo académico por antologías.  Unidad 10: preparación para la Terapia de los Conductos Radiculares.   www.iztacala.unam.mx/~rrivas/preparacion.html.

30.    Guyton A.C. Tratado de Fisiología Médica, Sexta Edición, pp: 533-535.

31.    Frassetto Lynda A., Todd Karen M., Curtis Morris Jr., and Anthony Sebastian(2000) Worlwide Incidence of Hip Fracture in Elderly Women : Relation toConsumption of Animal and Vegetable Foods. J. Gerontology. Vol. 55A.No. 10.M585-M592.

32.    Halperin ML. Metabolism and acid-base physiology. Artif Organs. 1982;6:357-362.

 

LA TERAPIA NEURAL CON ANESTÉSICOS Y LOCALES Y LA INFECCIÓN

Dr. Md Peter Dosch.

 

Un incidente acaecido hace poco en mi consultorio me motivó para investigar cuan a menudo y por que se suceden infecciones cuando se utiliza Procaína o cualquier otro anestésico local para hacer terapia neural según Huneke. Espero que todos ustedes se beneficien algo con  lo que puede asociar y recopilar.

 

Una colega de 62 años de edad (todos sabemos que colegas, sus cónyuges, enfermeras y personal paramédico parecen complicarse fácilmente) había hecho a los dos años una poliomielitis. La pierna izquierda estaba fuertemente deformada y desde el comienzo de la parálisis infantil presentaba una aprecia del peroné. Desde hace dos años bursitis prerotuliana izquierda. Desde hace cuatro meses fuertes dolores en la articulación talocrural izquierda, especialmente sobre el maléolo externo; esta fue la causa por la que me consultó. Puesto que los dolores se habían extendido a toda la pierna izquierda le puse en la primera sesión (16 de Enero de este año) una inyección de Procaína al 1% en el plejo ciático, en el nervio fibular, le hice el test a una cicatriz sobre la tibia izquierda y le puse pápulas alrededor de la articulación enferma especialmente sobre el tobillo adolorido.

 

 

El área del maleólo externo izquierdo estaba fuertemente engrosada y presentaba todos los síntomas de una inflamación aguda. Con la intención de que pudiera caminar siquiera hasta el auto, la inyecté alrededor de la inflamación en tejido sano y le ordené que se hospitalizara en el hospital de su vecindad. Los médicos allá conceptuaron que mis inyecciones alrededor de la inflación había sido un grave y burdo error. Quiero demostrarles que dicha aseveración no es correcta.

 

Radiografía de la articulación talocrural del 18 de Enero 1978: “Desplazamiento de los huesos. Talus se encuentra medial junto al calcaneo, este luxado hacia lateral. Articulación de la tibia con el talus de la fíbula con el calcaneo. Lateral de la región del maleolo externo se presenta atravesado un elemento óseo persistente. En base a la anamnesis puede tratarse de una epífisis fibular. Defecto en el talus. Osteoporosis en toda el área”.

 

Dos días después de le hizo la incisión al flemón. El cultivo de la pus dio estafilococo píogenes aureus. Cuatro semanas después control radiográfico: contorno de la fíbula no resalta; sugiere periostitis. La cintigrafía hecha el mismo día aseguró el diagnóstico de una osteomielitis. Pocas semanas después no pudo ser sostenido este diagnóstico. También en la clínica se pueden equivocar.

 

Naturalmente que la paciente y todos los médicos tratantes están convencidos de que se trata de una infección debida a una inyección no esterilizada de procaína. Abscesos por inyecciones se suceden en cada clínica de esta tierra. Allá nadie se inmuta si eso pasa; pero si le sucede a un outsider se le mide con otra medida. Yo hubiera podido argumentar. por ejemplo, que es este caso la situación vegetativa de inicio debido a la poliomielitis y a las severas lesiones de la pierna no le permitían reaccionar, cosa que se trataba de una resistencia reducida contra bacterias, etc.

 

Pero mi experiencia de treinta años con la terapia neural me permite una concepción diferente: una infección después de una inyección de Procaína es algo tan raro y tan extraño que vale la pena echarle cabeza al suceso.

 

En el año 1936 escribió F. Huneke en su libro “Enfermedad y curación vistos de otra manera” lo siguiente: “la aguja bien afilada no solo duele menos sino que al mismo tiempo es la mejor protección contra la infección. He puesto con seguridad más de 300000 inyecciones y nunca vi un absceso. Una excepción la constituyen las amígdalas; por eso sustituí esta técnica por la más inofensiva en los polos amigdalares”. Hasta aquí Huneke Ahora bien; yo Peter Dosch en treinta años de ejercicio médico profesional neuralterapeutica he puesto más de dos millones de inyecciones. Los dedos de una mano me alcanzan para contar las infecciones que he visto.

 

Caso 1.- A un viejo asmático que no era muy dado al baño  le puse unas 20 pápulas intracutáneas paravertebrales y paraesternales. Se le formaron 4 pápulas purulentas. Hacia un par de semanas había salido del hospital en donde se le sometió a altas dosis de cortisona y en el momento de la sesión neuralterapéutica se hallaba “controlado” medicamentosamente con altas dosis de corticoesteroides. En aquella época no sabía yo que el peligro de infección bajo dicha medicina era especialmente grande debido al bloqueo que le produce a los sistemas propios de defensa.

 

Caso 2.- A un paciente le produje dos veces unas estrumitis. Esto era para mi tan increíble que traté de seguirle la pista. Supe que había sido sometido a test de yodo radioactivo y esto puede bloquear el sistema de regulación neurovegetativo de la tiroides. En el libro de texto de la terapia neural se advierte que no se deben aplicar inyecciones en tiroides hasta tanto no hayan transcurrido unas seis semanas después de la cintigrafía.

 

Caso 3.- Una señora de edad presentó una urticaria alérgica después de una inyección intravenosa de procaína y pápulas paraesternales que se le pusieron para su angina de pecho. Esta alergia actuó como palanca de provocación sobre un viejo campo de interferencia pues de una vieja cicatriz quedaba después de una fractura abierta de la pierna que no había sido inyectada se inflamó en forma aguda. *(Reckeweg de interferencia que estaba mudo hasta entonces se activó; la terapia neural descrita le dio la fuerza de organismo para ello. Su tratamiento con Procaína apagó en fenómeno en segundos las molestas del corazón.

 

Caso 4.- Una enfermera (!) quedó con molestas en la cicatriz y problemas pectanginosos después de una fractura complicada de la clavícula. Una inyección en el terreno de la cicatriz que aparentemente lucía bien y en la articulación esternoclavicular produjo un absceso. De inmediato ordené examen bacteriológico de la Procaína que estaba utilizando y como era de esperarse resultó estéril. Puesto que mis cánulas son desechables era improbable la vía exógena.

 

(Aquí no queda otro camino que aceptar de nuevo las tesis homotoxicológicas de Reckeweg = vicariación regresiva). El organismo había recibido tanta fuerza con el tratamiento neuralterapéutico que un estado crónico y latente de inflamación se reavivó. La procaína ayudó con su potencial bioenergético a fusionar de nuevo el proceso infeccioso a fijarlo, a neutralizarlo a eliminarlo y a sellarlo vía autocuración.

 

Caso 5.- Después de la inyección en una dura cicatriz de amígdalectomía se formó un absceso periamigdalar. Hablé con el colega que la había operado para que si era posible me leyera el protocolo de la cirugía. Allí decía: “operada después de un absceso amigdalar. Durante la operación se visualizaron y erradicaron múltiples y pequeños abscesos “. Uno de ellos posiblemente no fue erradicado y pudo en el más estricto sentido de la autocuración pues la paciente recuperó su salud.

 

Los últimos tres casos son especialmente didácticos puesto que no vimos en ellos el papel de lesiones iatrogénicas Ferdinand Huneke vivió en sí mismo la reavivación aguda de un proceso inflamatorio latente. Debido a molestias pectaginosas y con el fin de buscar campos de interferencia se hizo aplicar inyecciones test en dientes sospechosos. Al día siguiente apareció en un espacio retromolar (detrás de una muela cordal vital) una severa inflamación detectora de una bolsa profunda. el diente tuvo que ser extraído. Acto seguido le desaparecieron las molestias del corazón. Su comentario escrito fue el siguiente: “Lo que sucedió solo puede interpretarse como el reavivarse de un foco latente. Dicho foco con efectos de campo interferente condujo a las molestias pectanginosas”.

 

Lo dicho, por lo general, es una reacción deseada y tan bienvenida que el terapeuta neural si es del caso busca producirla con otros métodos de provocación pues muchas veces solo es posible reconocer un campo de interferencia oculto a través de una vicariación regresiva en una reacción inflamatoria. No se trata pues de un caso así de una reacción que hemos metido al cuerpo, sino de la reavivación de una infección que hemos metido al cuerpo, sino de la reavivación de una infección latente y oculta en nuestro cuerpo. Las experiencias de la balneología denominan este suceso desde hace muchos decenios: reacción del baño. La consideran bienvenida pues una vez superada trae consigo mejoría de la enfermedad por la que consulta el enfermo. Con la terapia neural buscamos en fin de fines un suceso similar, solo que con la inyección selectiva y bien colocada se obtienen respuestas de una intensidad bien diferente.

 

Respecto de la desinfección de la piel.

Que hubiesen dicho los colegas del hospital si hubiesen sabido que no “desinfecté la piel antes de las pápulas aquellas? Antes de inyectar, pero para inyecciones en la piel dejamos a un lado el ritmo de la desinfección. En mi libro de “Enseñanza de la Terapia Neural” III tomo, le dedique un capítulo entero a este tema. La primera vez que vi a Ferdinand Huneke trabajar en su consultorio de Düsseldorf me asusté y hasta llegue a creer que el maestro “se había olvidado” de frotar la piel con alcohol antes de colocar sus múltiples inyecciones. En su libro escrito en 1936 se refirió al tema así: “Desisto de la desinfección del sitio de la entrada de la aguja puesto que a dicha acción en vista de la realidad, solo puede concederse el rango de un acto simbólico. Gracias a mis experiencias casi que creo todo lo contrario; que más de una desinfección irrita, estimula y vuelve más patógenos los bacilos afectados por ella. No es posible convencerse de que la clínica más sofisticada, en cuanto a esterilización se refiere, puede presentarme un récord siquiera parecido al mío, que es de 300000 inyecciones  sin una sola infección. Tampoco se forman abscesos cuando se inyecta bajo el cuero cabelludo. Lo dicho no significa naturalmente que queda fuera de acción la ley de la esterilización y asepsia en el trabajo”.

 

Nosotros no vemos el peligro en los gérmenes sino en la irritación nerviosa cuya consecuencia es una despolarización celular. Ricker opina que las bacterias por sí mismas no eran capaces de producir enfermedad alguna. Tiene que existir desde antes una alteración en el trofismo tisular controlado por mecanismos nervales; dicha alteración crea el piso fértil y el milieu para la reproducción desenfrenada de las bacterias lo que las vuelve patógenas. Puck ,marcó virus con sustancias radioactivas y comprobó experimentalmente que dichos virus solo pueden prenderse de células y penetrar en ellas si un “cierto reducido potencial bioeléctrico” lo permite. Procaína repolariza las células lesionadas y priva virus y bacterias de su medio apropiado.

 

Más importante que todos los intentos por explicar estas cosas es el hecho de que a la aplicación de Procaína no aparecen infecciones exógenas. Los innumerables discípulos de Huneke en todo el mundo heredaron también sus experiencias y en muchos millones de inyecciones no vieron infecciones debidas al grave error y pecado de no hacer las cosas como se enseñó en la Clínica universitaria donde el hospitalismo los tiene a todos casi locos.

 

En el año 1969 publicó T.C. Dann de la Universidad Swansea en el famosos journal inglés de cirugía “Lancet” un trabajo con el que atacó de frente aun viejo dogma: aseguró que no existen comprobaciones experimentales de la terapia que dice que una inyección en capas tisulares profundas lleva bacterias hasta allá. El Ministerio de Salud británico ya no exige que se desinfecte la piel antes de aplicar la vacuna antivariólica. Infecciones después de inyecciones pudiesen achacársele a jeringas, cánulas o soluciones no libres de gérmenes. Pruebas con los diversos antisépticos muestran que máximo el 80% de las bacterias logran liquidarse. La piel se frota con ellos normalmente unos 25 segundos. Esto de nada sirve pues nunca se logra esterilidad en tan corto tiempo. Dann dio a conocer libre y valerosamente que él y sus colaboradores durante seis años seguidos aplicaron una sola infección. La clínica de Dann hace igual que nosotros una excepción con las inyecciones intraarticulares e intratecales y aquellas en enfermos graves que se hallan bajo altas dosis de corticoesteroides. En estos casos debemos ser cuidadosos. Por lo general bastan dos minutos de limpieza con Clorhexidina y yodo al 1% o 2% en alcohol etílico de alto poder (70-80%).

 

A los colegas miedosos les recomendamos seguir prendidos de su sacrosanta costumbre de frotar la piel con alcohol o mertiolate antes de la inyección, si es que eso les quita el miedo a actuar. El hecho es que eso no tiene ningún valor. El perito ante el juzgado nada sabe de esta experiencia no de estos trabajos a nivel mundial y recomendaría el Juez castigarnos severamente por nuestra aparente suciedad. Lo que hace la clínica se va convirtiendo para el pobre médico general en ley irrebatible. Si se atreve en su consulta a trabajar distinto a lo que predican los libros y los journal tendrá que penar. Así de estrictas son allí las costumbres.

 

El mismísimo Kirlian es mucho más tolerante que aquellos colegas que me reprocharon burdas fallas de tipo profesional por haber colocado pápulas alrededor del tobillo inflamado de la mencionada paciente. Este profesor universitario y jefe de tribunal de veredictos clínicos escribe en su libro “Anestesia local y Anestésicos locales” lo siguiente:

 

“La pregunta de si se debe aplicar anestesia local en un terreno infectado es hoy día muy discutida. Sabemos que clínicas enteras lo aconsejan y lo hacen. En la odontología sería imposible trabajas si la prohibiésemos. A pesar de todo nos parece preferible cuando la infección tiene tomada un área bien circunscrita limitarse a una anestesia conductiva o hacer una anestesia general”.

 

Eso es lo que vale para la anestesia. Para la terapia neural vale otras leyes. Con anestesia conductiva de la mandíbula no se le puede hacer el test a ningún a ningún diente. Para buscar y encontrar los posibles campos de interferencia hay que ir hasta el periostio de la raíz dentaría. Nosotros también evitamos de ser posible la inyección en un tejido inflamado sino que lo rodeamos con pápulas desde tejido sano.

 

Sieger escribió: “a veces se presentan exacerbaciones de una amigdalitis que hasta el momento estaba en estado latente y pueden llegar hasta la formación de abscesos. Estos no son más peligrosos que una angina aguda y han de tratarse de igual forma. No debemos temerlas pues muchas veces con llevan un efecto terapéutico adicional en el sentido de una terapia específica de provocación”.

 

La casa Hoechst en 1906 que la inyección de Novocaína alrededor de un foco inflamado puede curarlo. Forúnculos, carbúnculos abscesos de glándulas sudoríparas, quemaduras etc. fueron tratados exitosamente con Novocaína al 1%; entre más incipientes estaban estos focos más grande el éxito (Laqueur, Moench, Rosentnal, A. Becker). Procesos en plena madurez encontraron una más rápida y más favorable solución: se aceleró la demarcación del tejido necrótico. Los carbúnculos de la nuca mientras curaban perdieron su tormentoso dolor (Stender).

 

Una inflamación pura de cualquier forma y localización esta en mejores manos si el médico tratante es un neuralterapeuta. El cuerpo tiende a demarcar el foco de enfermedad. Si eliminamos la depolarización con Procaína apoyamos la tendencia autocurativa del cuerpo. Rost y Muschawel demostraron que los anestésicos influenciaron edemas producidos artificialmente en sentido de una inhibición inflamatoria. El efecto inhibitorio de la inflamación era incluso varias veces mayor que el de la butazolidina.

 

Aspectos Forenses

 

El medico sumergido en la consulta práctica cuya actividad profesional no se lleva a cabo bajo la coraza protectora de una clínica, flota constantemente en peligro si fracasa en su trabajo de ser “llamado a la justicia” por jueces apoyamos en veredictos de peritos atrasados e ignorantes” (F. Huneke).

 

Si se llega a una demanda es casi siempre porque los pacientes han sido instigados a ello por los colegas de la clínica que atendió luego el caso. El pobre Juez se encuentra ante la difícil situación de encontrar la verdad entre dos puntos de vista diametralmente opuestos.

 

La cosa se sale de su competencia y es por ello que se apoyan en sus juicios sobre veredictos preparados por peritos. En procesos contra neuralterapeutas los peritos llamados por el juez son en su mayoría curiosamente neurólogos. Parece que el nombre de Terapia Neural les sugiere que nosotros somos algo así como neurólogos de segunda clase o cosa por el estilo. Con la misma razón pudiéramos alegrar que en un proceso contra un flebólogo quien sufrió un accidente al cauterizar una vena, se debiese llamar como perito a un venenólogo pues su denominación profesional especializada también comienza con la palabra vena; o es por lo menos bastante parecida. Los peritos de quienes se exige un veredicto pocas veces demuestran la grandeza de confesar que no entienden nada del tema. Acepten el encargo del Juez porque sospechan que pueden prestarle un buen servicio a la medicina de Facultad en su lucha contra los outsiders y que de paso pueden hacerse de nombre y fama. Y puesto que en la medicina se pueden encontrar voces de opinión contrarias a cada tesis, llega el neuralterapéuta que conoce bien la literatura a profetizar cuales publicaciones aparecerán sobre la mesa como argumento de la contraparte. Digo publicaciones y nada más pues quienes nos juzgan carecen totalmente de experiencias propias. Se trabaja contra nosotros según la triste consigna de que “.... no puede aceptarse lo que no debe aceptarse, simplemente porque no lo permitimos” (Morgenstern). EL mayor peso en la balanza de la justicia lo ponen a menudo la importancia y el título del perito y no el análisis exhaustivo y honesto de los argumentos.

 

Ferdinand Huneke terminó un trabajo sobre “accidentes y momentos de peligro en la Terapia Neural” con la siguiente frase con la que también termino yo:

 

“Para protegerse de demandas totalmente injustificadas en mucho más fácil y más cómodo dejarle su enfermedad al pobre enfermo que buscar desesperado su salud. Un médico de verdad sin embargo, actuará solo de acuerdo a su conciencia. Ella su conciencia de médico será el motor que lo empuje una y otra vez al incierto atrevimiento de la curación.

Muchas gracias. Peter Dosch.

 

 

DE LOS ÉXITOS Y FRACASOS DE LA TERAPIA NEURAL

Julio César Payán de la Roche.

 

“La lucha es lo que le da razón de ser a la vida,

el triunfo o la derrota no está en nuestras manos

éstas dependen de los dioses,

así que sigamos luchando”.

 

Cántico Negro

 

Este encabezamiento sintetiza lo que se puede entender como éxitos o fracasos de las acciones que emprendemos a lo largo  de nuestra vida, pero debemos de repensar las características que debe de tener esa lucha, referida en nuestro caso a la Terapia Neural (T.N.) y específicamente  a la relación entre médicos (as), enfermos (as) y la vida como elementos básicos en nuestras relaciones profesionales.

 

Y pienso que la lucha a la que nos referimos la podemos ver desde tres ángulos diferentes que aparecen como caras de una misma moneda: lo ético, lo estético y lo concerniente al conocimiento.

 

LO ÉTICO:

 

Para éste caso consideraré lo ético como el resultado de pensar y actuar coherentemente dentro de motivos y causas que hemos introyectado. Porque si algo es importante para un buen ejercicio de la T.N. es entender, introyectar, aprehender que cuando la practicamos tenemos que hacerlo dentro de procesos paradigmáticamente diferentes a los ortodoxos que son a los que hemos estado acostumbrados, y que configuran eso que llamamos sentido común o lógica cotidiana, algo que nos es muy difícil de cambiar.

 No hará buena T.N. y no obtendrá resultados aquel o aquella que continúe pensando  en diagnósticos, vademécunes  o enfermedades. Si no entendemos que la enfermedad es un proceso vital, así como la salud o la muerte, que hacen parte de  procesos aparentemente caóticos de auto eco organización propios de todos los sistemas complejos vitales alejados del equilibrio, y persistimos en la visión de querer controlar, normalizar y normativizar esos fenómenos el  “éxito” cada vez estará  más lejos.

 

Con la T.N. no pretendemos normalizar o mejor normativizar las cifras de la presión arterial, ni la química de la orina, ni los laboratorios o los exámenes paraclínicos. La T.N. no es una medicina sojuzgadora, impositiva o regularizadora, es libertaria, auto eco organizadora, en el más amplio y completo sentido del término. No podemos poner un impulso neural terapéutico para provocar la auto eco organización de un ser vivo y al mismo tiempo querer dirigir y controlar ese proceso, es como aquel que le da la llave de la puerta de la casa al hijo pero le exige que llegue a una hora determinada. La libertad no se da por cuotas, la libertad no se puede imponer, la esclavitud por el contrario sí, los seres humanos por nuestro antropocentrismo estamos acostumbrados a imponer y a que se nos impongan normas, y por eso nos es tan difícil entender en su plenitud el concepto de la auto eco organización.

 

Y esto me lleva a otro punto ético en la lucha a la que nos referimos, es la aparición de la vida (en una ocasión Von Neuman se preguntaba si detrás de la vida habría alguna lógica) , concepto, sensación, conocimiento o indefinibilidad que paradójicamente ha estado ausente de la medicina, la biología o de las mismas ciencias humanas. Esa vida que la biología ha creído y querido encarcelar en tubos de ensayo o cultivos de tejidos, que son meros remedos ridículos de ella, que la práctica médica ha creído ver reflejada en los resultados de medición de sus aparatos más sofisticados que cada vez “miden”, “esquematizan”, “meten en protocolos”, pedazos de funciones orgánicas y vitales pero éstos no son más que pequeños trozos de una vida descuartizada, rota, disgregada, y dejada en jirones en las alambradas de una ciencia que de tanto describir se ha alejado totalmente de la esencia de los procesos vitales, es tal vez la maldición de la tecno-lógica, que se aparta mucho de la lógica de la vida o bio-lógica.

 

 La vida es volver a tener las manos llenas de nada, la vida es el espacio vacío que es parte de la puerta que nos abre la Terapia Neural, la vida no es sólo como un río que fluye, la vida somos nosotros mismos fluyendo en ella y con ella, nosotros somos emergencias sistémico complejas de la vida misma, no sabemos en dónde termina o comienza ella y en dónde morimos o nacemos nosotros, ni todas las manifestaciones de ella misma.

 

Y esta reflexión nos lleva a otra, para mí muy importante en el ejercicio de la T.N., es el médico centrismo que hace parte del severo y doloroso antropocentrismo que nos lleva a cargar con cruces que no son nuestras, a arrastrar responsabilidades y culpas que como lo dice el Cántico Negro dependen de los dioses.

 

Hume en alguno de sus escrito trae la figura del gallo cuyo canto coincide con la salida del sol. Como sufriría el gallo si se creyera el responsable de la salida del astro y no entendiera que lo que hay entre él y el sol es una relación hormonal, de ciclo circadiano, y que puede dormir unos minutos más pues la salida del sol no depende de su canto. El gallocentrismo alteraría la vida plácida del gallo, aunque seguramente aumentaría su amor propio y su sensación de importancia para todos los seres de la tierra.

 

El antropocentrismo y el médico centrismo así mismo aumentan nuestro amor propio, nos hace creer amos de lo que poco o nada tiene que ver con nosotros, nos hace ser dueños de nada pero dependientes de todo (manipuladores manipulados), nos hace ver fracasos o triunfos propios en lo que no son más que sutiles soplos  del devenir de la vida. Tranquilicémonos médicos, personal de salud o planificadores de la vida, ella, de la cual todos somos parte y todo, seguirá corriendo, permitirá el abrazo simbiótico de células anaeróbicas y precarióticas para que de esa fusión emerjan las actuales células aeróbicas y eucarióticas como lo hizo hace dos mil millones de años, la vida continuará cambiando para permanecer como lo ha hecho a lo largo de más de  veinte mil millones de años en los que han desaparecido el 98% de las especies, pero así mismo han emergido muchas otras especies, entre ellas la nuestra.

 

Tranquilízate personal de salud, médicos, odontólogos, enfermeros, sociólogos, psicólogos, etc, etc., el sol seguirá apareciendo, no importa la magnitud estentórea que el gallocentrista le quiera dar a su canto.

 

Siempre caerá bien una buena dosis de ética al acto neural terapéutico, nos permitirá ver y leer las enseñanzas que todos los días nos da la vida, a nosotros, a los enfermos, y creo que esa es la labor primaria de la T.N.,  aunque a veces nos duela, se desmorone la soberbia, y caigan las caretas que con tanto cuidado nos hemos puesto y que al final no nos han permitido ver la realidad, nuestros verdaderos rostros, y nuestra razón de ser.

 

 

LA ESTÉTICA:

 

Unida, inseparable, interrelacionada con la ética y el conocimiento está la estética, a ella  quiero referirme desde la práctica de la T.N.

 

Para mí esta estética tiene que ver con la dimensión hermosa y bella del estar interrelacionado con todo y entre todos los seres vivos.

 

El experimento de Aspect y Clauser y los condensados de Bose  Einstein aún están por explicarse, así como el fenómeno del mono No. 100, o la comunicación entre árboles cercanos como lo refieren Morín y como lo nombramos en la Desobediencia Vital.

 

Para mí, como lo explicara Sandra en uno de sus escritos es el surgir del INTERSOMOS, que creo es la palabra que mejor describe este estado colectivo del ser y pensar. Para hacer una buena práctica de la Terapia Neural se necesita aceptar ese intersomos, es aceptar que el acto médico es el proceso desconocido de la interacción entre el(la) médico(a), el(la) paciente (a) y la vida, es un paso importante, es creo, una de las primeras puertas que hay que tocar, y esperar que se abra, y para que esto ocurra hay que despojarse del médico centrismo y del antropocentrismo.

 

Cuando somos capaces de invocar esta posibilidad se nos presenta otra parte de la estética como son las técnicas de aplicación, hay que perfeccionarlas, embellecerlas continuamente, debemos revisarlas todas en todo momento.

 

Por ejemplo: algunas de las técnicas clásicamente aceptadas y descritas se pueden modificar, hacerlas más seguras y menos molestas para los enfermos, ya hemos presentado en otros escritos y charlas otra aproximación al T.S.A., al esfenopalatino, al supremo o cervical superior, así como aplicaciones en espiral.

 

Otra cuestión es la utilización de procaína máximo al 1% sin ningún otro contaminante sea éste un homeopático, nosodes, vitaminas, mucho menos otras drogas o sustancias químicas.  En nuestra práctica lo único que utilizamos para puntos superficiales es añadirle el bicarbonato que merma el molesto ardor de la procaína en estos puntos intradérmicos.

 

Lo estético es el puente entre la ética y el conocimiento, es guardadas proporciones lo que la aguja representa para el acto médico neural terapéutico, que permite una comunicación que estimula o provoca al sistema para que busque nuevos órdenes propios y no los que están acostumbrados a manipular y controlar para mantener o meter al enfermo en el esquema de normatividad que hemos confundido con salud, es decir, para nosotros una cosa es curar y sanar o mejorar y otra muy diferente medicalizar para normativizar y someter a un orden externo y extraño al sistema complejo biológico con el que interactuamos y con el que nos interrelacionamos. Pero qué difícil es esto, muchas veces cuando no se logra normativizar y equilibrar el resultado es mal entendido como un fracaso, hay que tener mucho cuidado con esto.

 

Hay que recordar además que con la T.N. lo primero que se logra es un proceso de auto eco organización en los patrones de organización y luego en los patrones de forma, el tumor o el síntoma pueden permanecer, pero  los patrones de organización se van modificando (las interrelaciones entre los diferentes componentes), algo que se aprecia bien sea en el cuadro mental, emocional, psíquico o en la menara como se relaciona  el enfermo con su mal.

 

Debemos pensar que en un momento dado el organismo prefiere sacrificar los patrones de forma para mantener tanto  sus patrones de organización como las relaciones entre sus componentes esenciales.

 

Esto nos lleva a plantear que la evolución de un tratamiento con Terapia Neural no se puede medir con los mismo indicadores de patrones de forma a que estamos acostumbrados desde la visión clásica ortodoxa. Se tiene entonces la necesidad de saber esperar, de  tener paciencia, que son  unas de las  cualidades del médico como lo presentara alguna vez el genial homeópata Kent y a tener en cuenta otros parámetros como la relación del enfermo con su mal, su estado de ánimo y las simbologías de la enfermedad entre otras cosas.

 

A la T.N. le ha hecho daño el fenómeno en segundos, encuentro mágico con la vida pero poco frecuente, recordemos que la vida es un proceso con sus diferentes tiempos, que muchas veces no coincide con el del reloj que cargamos en el pulso y con el que queremos medir el ritmo de la vida como si fueran los latidos del corazón.

 

Ya hemos revisado la ética, que corresponde a cambios paradigmáticos, luego la estética, que siguiendo el espiral se relaciona con el intersomos, pasamos ahora a la tercera esfera del espiral que  sólo, como en todo espiral, se puede diferenciar de los otros espacios  en aras de una explicación didáctica, pero que en la práctica es indiferenciable, se trata del:

 

CONOCIMIENTO

 

“Con la razón y su compañera la palabra hemos inventado y mantenemos un mundo que luego nos encierra como un anillo. Ese mundo que hemos construido, ese anillo, nos es absolutamente necesario para vivir, pero no es todo lo que hay; hay muchas más posibilidades de construcción, y sobre todo, hay infinitamente mucho más, que ya no es nuestra construcción”. Historias de Poder – Castaneda.

 

 

Está claro que La T.N. en cuanto a su concepción y ejecución no cabe dentro del paradigma ortodoxo basado en la visión mecano-lógica de la vida a la que  compara ideológicamente, con un mecanismo de relojería.

 

En este orden de ideas tenemos que hacer una revisión de nuestra racionalidad,  de nuestros conocimientos y de la manera de relacionarnos con ellos, función que pasa por revisar eso que se ha llamado lo lógico, lo obvio, lo claro, es decir, deberemos replantearnos la lógica mecánica, la fisiología, la clínica, la etiología y el concepto de enfermedad y de muerte entre otras cosas.

El conocimiento tradicional ortodoxo se queda corto ante los resultados de la T.N., la racionalidad mecánica, las matemáticas lineales, la física gravitacional, la clínica, la biología: que de una  célula apachurrada, muerta, intoxicada con tintes, formolizada, puesta entre dos vidrios y mirada a través del ojo vidrioso de un  microscopio se ha precipitado a compararla con una célula viva y funcional, y peor aún, a sacar conclusiones desde la muerte para aplicarlas a lo vivo, es decir, ha comparado el cadáver con el ser viviente. La fisiología diseccionadora que quiere ver hechos o fenómenos separados no en interrelación con todo el universo,  los mismos indicadores de curación o de enfermedad o de salud, el método científico o la medicina de la evidencia no alcanza a abarcar la visión vital de la T.N.  Lo paradójico es que avances de la misma ciencia como la física cuántica, la biología molecular, la neurobiología, las matemáticas del caos, la geometría de fractales, los procesos sistémico complejos alejados del equilibrio y otros muchos, respaldan las explicaciones que se han dado a los resultados, siempre inesperados de la T.N., pero insisto, la T.N. es tan misteriosa, maravillosa, esperanzadora, desconocida y desconcertante como la misma vida, y como lo preguntara Von Neuman: Habrá alguna lógica detrás de ellas?.

 

Por eso, para acercarnos a la T.N. y pasar de un universo estacionario con leyes naturales inmutables, en donde todo está previsto, medido y pesado, a un universo interrelacional  (no sólo relacional), debemos buscar y aceptar un conocimiento que no niegue lo que él no puede explicar, que en vez de ver polaridades vea diferencias que se interrelacionan, interactúan y permiten procesos emergentes, un conocimiento que no diferencia las metas de los procesos, que acepte el cambio constante, el devenir, que entienda que el observador y lo observado en lo vital se transforman mutuamente y que entre ellos no hay diferencias, son ambos caras de las misma moneda. Tenemos que revisar nuestra forma de conocer y la manera de relacionarnos con ese conocimiento y con lo conocido, tenemos que revisar nuestro conocimiento y nuestro entendimiento. Ese conocimiento que planteamos debe permitirse aceptar y ver el milagro diario, entendidos como hechos que retan la razón, el nuevo conocimiento debe de permitir el asombro y permitirnos ver lo invisible, esa red de relaciones que nos hacen a todos los seres vivos actores de la misma vida de la que somos emergencias.

 

Así planteado el conocimiento que nos interrelaciona lo tenemos que aplicar en la práctica  de la T.N., debemos  revisar los conceptos de enfermedad, de salud, de curación, de vida y de muerte, para esto es absolutamente indispensable no sólo profundizar en lo biológico, en la química de la vida, en los avances de la física, o de la biología molecular, o en los conceptos de caos y de orden, en los nuevos planteamientos de fractales, sino también en lo humanístico, es lógico o parece lógico que si el personal de salud trabaja con humanos debe conocer de él, no sólo de sus “patologías”, sino también su historia, sus culturas, sus formas de relación, sus simbologías, sus relaciones sociales y políticas, pero violando toda lógica, ¡pobrecitos los médicos y el personal de salud!!, de la humanidad sólo conocen las enfermedades, es como si un arquitecto sólo conociera de casas caídas y rotas, o que un ingeniero sólo se relacionara con estructuras inadecuadas, o un abogado con culpables.

 

Veo una grave falla en los médicos y personal de salud: salen tan mal preparados de las escuelas que ni siquiera se enseñan a continuar estudiando o leyendo sobre su profesión que es humana por naturaleza, y esta falla, sigue presente en  muchos de los que se dedican a la T.N.

 

Quiero ser claro, lo que voy a decir es cuestionable, el éxito o fracaso en la T.N. no se puede medir con los parámetros de la ortodoxia, al fin y al cabo no se si siquiera se puede  medir, hay que tener en cuenta tantas cosas, como los tiempos, a veces pacientes que no regresan vuelven a los años y resulta que no regresaron porque se habían curado. En un estudio estadístico que hicimos hace unos años en el Centro de Salud la Nueva Esperanza, encontramos que el 87% de los pacientes que no regresaban a control lo hacían porque se había curado o mejorado, sólo el 1% no volvía por temor a las agujas.

 

Pero es que evaluar éxitos o fracasos en la Terapia Neural es muy difícil, si el enfermo requiere de unas pápulas en una cicatriz y el médico le pone otros puntos sólo va a reaccionar cuando reciba las aplicaciones necesarias. En estas cosas  no nos olvidemos que somos seres interrelacionados; muchas veces hemos dicho que no es el médico el que cura sin que por esto deje de jugar un papel en un proceso vital como es la mejoría en las gentes que nos buscan, el resultado del acto médico, quiero repetirlo, depende de esa interrelación entre médico, el enfermo y la vida misma.

 

Pero por supuesto que hay experiencias que nos ayudan en algunos momentos, por ejemplo: ya decíamos de la aplicación adecuada de la T.N., es importante, también la frecuencia con que se haga, en ocasiones hay que ver a los enfermos cada 3, 2, 4 ó 15 ó 30 días.  Hace poco vi una señora con un cáncer terminal de estómago con metástasis supraclaviculares y en otros órganos según los estudios de los clínicos, inapetente, con vómitos continuos, se calmó su sintomatología con aplicaciones bilaterales de T.S.A. cada 3 días, pero esto lo logramos ver con ella y con sus familiares siguiendo períodos de mejoría y después de intentar aplicaciones en campos de interferencia o de irritaciones alejadas, la señora murió hace unos pocos días, pero sus últimos meses no fueron de dolor y soledad. Uno no sabe por ejemplo qué papel jugaron en sus respuestas las aplicaciones en puntos de irritación lejanas, a lo mejor si no se le hubieran aplicado antes no hubieran respondido al T.S.A., así que no se puede achacar su relativa calma a estas aplicaciones, o quien sabe  qué cambios cuánticos se propiciaron en sus células, cambios que según Aspect y Clauser y los condensados de Bose, Eistein tienen que ver con todo el universo; sería entonces fracaso la no respuesta de la paciente a aplicaciones en sitios alejados del segmento?, son dudas que yo creo por ahora no tienen respuesta.

 

Cuestión difícil cuando se involucran además procesos legales y hasta religiosos como es el caso de la muerte, parte de la vida, y tan misteriosa la una como la otra.

 

Todos y todas los que practicamos T.N. vivimos el problema de hacer una técnica invasora en nuestros consultorios, cosa que no le ocurre al homeópata, al naturista o al acupuntor. A más de ésta desventaja nos asecha la ignorancia y la maledicencia del mal colegaje tan en boga en los tiempos actuales, porque es que ya detrás de cada acto médico hay un abogado al acecho, la crisis laboral da para todo, creo que en estos casos legales hay que acudir a métodos igualmente legales para una buena defensa.

 

 

Vemos  también que es importante entender que la T.N. hace migas con el naturismo, las dietas adecuadas y medidas semejantes. Por eso hay que leer naturismo, leer acupuntura, leer mucho la homeopatía, pero hay que entender que en ningún momento es aconsejable mezclar en una sesión la acupuntura china y la moxibustión, homeopatía y otras técnicas, es decir entrar en una polipragmasia  no es  aconsejable pues en un momento dado el organismo hace una parálisis de respuesta a todos estos impulsos. También hemos dicho que no es aconsejable en una sola sesión aplicar puntos profundos de Terapia Neural en varios ganglios a la vez, a veces se presentan reacciones que son muy fuertes.

 

En síntesis, es muy difícil generalizar los éxitos o fracasos en la T.N., hay que recordar que su ejercicio es interrelacional, singular e irrepetible, así que el llamado éxito o fracaso será también interrelacional, singular e irrepetible, pero creo que si cada vez avanzamos y afianzamos más el sentipensar, la ética, la estética y el conocimiento, es posible que el ejercicio de la Terapia Neural nos brinde más satisfacciones aunque siempre estarán presentes nuestras limitaciones y las de los enfermos, y el devenir de la vida.

 

También hay que recordar que la entrada de la T.N. a clínicas, hospitales y unidades de dolor la va a enriquecer en sus prácticas y en sus técnicas.

 

Quiero aprovechar esta oportunidad para invitarlos e invitarlas a reflexionar en tres puntos generales que me parecen importantes para tener en cuenta, son: la enseñanza de la T.N., el compromiso social comunitario de ella y nuestro miedo y problemas personales.

 

ENSEÑANZA DE LA T.N.

 

En la medida en que la T.N. gana terreno en el ámbito médico general y en la práctica médica, y que la comunidad la exige, algunas universidades han comenzado a interesarse en el tema.

En la declaración del Encuentro Mundial de T.N. que efectuamos en Colombia en el 2003, ver pagina  ya tocábamos este punto, así como el de la salud pública, los invito a revisar esa declaración.

 

Pero el reto que se nos presenta es que tenemos que pensar, crear, imaginar, unas nuevas metodologías para enseñar la Terapia Neural ya que las metodologías clásicas no son aptas para esta enseñanza. Creo que hay que repensar el diálogo de saberes y de ignorancias, buscar un currículum en donde se recombine el humanismo, la reflexión creadora, la ética, la estética, los conocimientos, las racionalidades, otras relaciones entre los alumnos y los maestros, y entre estos y las escuelas, en donde la vida tenga un lugar preponderante, la esperanza y la utopía sean materias obligatorias,  y la práctica de la T.N. con su concepción total sea diaria y enriquecedora. Hay que revisar para qué ha servido la educación médica pues me parece que no sólo ha repetido y amplificado la tecno-ógica, el consumismo médico, la enfermedad y la muerte, sino que cada vez los médicos y el personal de salud que sale de las universidades se perfilan como personajes más técnicos, robotizados,  menos pensadores, mas sombríos y mediocres, todo eso se debe revisar para cambiarlo.

 

El problema aumenta pues la mayoría del personal docente de las universidades no está preparado para un currículum o para nuevas metodologías como las que estamos pensando, así que tenemos que comenzar a formar un nuevo tipo de profesores y de maestros. De verdad veo un cuello de botella en esto de la enseñanza de la T.N. pero creo que ya es hora de comenzar a debatir el tema. La T.N. es muy importante para dejarla únicamente en manos de los médicos o de las universidades, así que en su enseñanza deben de ser una cuestión no sólo interdisciplinaria, sino transdisciplinaria, para permitir la emergencia de nuevas y revolucionarias racionalidades y visiones diferentes de los actuales conocimientos.

 

También ligado a la enseñanza y a la práctica de la T.N. se encuentra el punto del:

 

COMPROMISO SOCIAL COMUNITARIO DE LA TERAPIA NEURAL

 

Una y otra vez he repetido que si la T.N. en particular y las llamadas medicinas alternativas en general no somos capaces de hacer propuestas de salud pública para nuestros países, nos habremos quedado en la mitad del camino. Porque es que en el mundo entero el ejercicio de la salud pública ha desaparecido ya que al ser la salud no un derecho sino un servicio se la ha lanzado al mundo de la oferta y la demanda y como tal se la está manejando, como un servicio sometido a las leyes económicas, capitalistas y neoliberales.

 

La salud pública, otrora la promesa de la vida digna para nuestro país, se ha convertido en la cómplice de los procesos privatizadores, la salud pública debe de ser reinventada uniéndola a las grandes tendencias sociales y políticas de nuestra época. La salud pública debe de relacionarse con el sentido de territorialidad, ciudadanía, participación comunitaria, defensa de nuestros conocimientos ancestrales, diálogos de saberes, sistemas sociales complejos, cibernética social y procesos políticos que rompen los marcos de las miradas caudillistas, patriarcales y hegemónicas tradicionales, la salud en general debe de hacer parte integral de los D.D.H.H. así como el derecho al cuerpo.  las concepciones de la T.N. los nuevos paradigmas y las nuevas miradas se deben de poner en práctica en un trabajo social comunitario.

 

Aquí en Colombia, en Popayán y con el trabajo de la O.N.G. Fundación para la Comunicación Popular  - FUNCOP – Cauca -, lo hemos hecho en los últimos 20 años y hemos demostrado que es posible desencadenar otros procesos de salud publica y comunitaria, de este trabajo hay muchas publicaciones, videos, cartillas y libros que se pueden consultar en nuestra página:

 

Me parece que es importante invitarles a crear una red de experiencias en salud pública incluyente,  es entonces esto del compromiso social otro gran reto para un pensamiento médico si éste quiere ser verdaderamente revolucionario.

 

NUESTROS MIEDOS, DE LA IGNORANCIA ATREVIDA A LA IGNORANCIA ILUSTRADA

 

Dicen que la ignorancia es atrevida, y soberbia, y así ha sido la ignorancia del modelo ortodoxo, patriarcal, hegemónico que basados en falsas verdades, concepciones y miradas ha confundido la curación de la enfermedad (según su propia concepción), con la medicalización de la vida y con un control imposible de ella y del ser humano, y en su antropocentrismo loco, con un  control de todo el universo.

 La ortodoxia ha cubierto su ignorancia, su atrevimiento y su osadía con la mirada fría que diseca, desvertebra, separa lo que no se puede, y siguiendo caminos errados, ha dado explicaciones equívocas a fenómenos vitales como son los procesos de enfermedad, salud  y muerte. En su ignorancia atrevida ha confundido la enfermedad, fenómeno patológico y biológico, con el enfermo, fenómeno humano, cultural, social, político, económico, psicológico, genético, universal, cósmico, interrelacional, entre otras cosas, y en esa confusión volvió al ser humano un amasijo de protocolos, investigaciones, mecánicas estadísticas, cifras de químicas en sangre, en orina, en heces, curvas de contracciones, fotografías más o menos descriptivas, tomografías, modelos impuestos, etc. El ser humano vivo, íntegro entero e interdependiente fue expulsado de la práctica médica ortodoxa y médicos (as) y pacientes (as) se convirtieron en máquinas  manipuladas por una medicina de consumo.

 Pero de la ignorancia atrevida pasamos, en la práctica y conocimiento de la T.N. a la ignorancia ilustrada, la T.N. nos mostró la vida, nos permitió mirar de otras maneras los avances de la ciencia, de todas las ciencias o conocimientos que tengan que ver con la vida, y nos develó la ignorancia vital a pesar de la ilustración que nos dan esos nuevos avances, así surgió la ignorancia ilustrada, que es la ignorancia vital, o de lo vital o de la vida, pero es siempre ignorancia. La importancia de la ignorancia ilustrada es que nos damos perfecta cuenta de que somos ignorantes, ya sabemos mucho, porque lo único que sabemos es que no sabemos, eso nos desmonta de la soberbia, del atrevimiento, del medicocentrismo y del antropocentrismo, pero nos lanza por los caminos de la incertidumbre y nos lleva  a caminar por los senderos de la desobediencia vital, que sigue sendas  que solo cada ser puede hacer y caminar, pero que es urgente que las comencemos a transitar.

 

Esta ignorancia conciente, vital, nos da una gran fe y seguridad en la vida, pero cuando nos hacemos concientes de nuestras limitantes nos produce a veces miedo y desazón o por lo menos eso me ha ocurrido a mí.

 

Sé que la T.N. actúa, pero no sé cómo, ni para qué o por qué. Muchas veces lo veo como una explosión de luz, de colores y de sensaciones que me entrelazan con todo el universo, con Andrómeda, o con la brizna de hierba  más pequeña, a veces me arrastra, me ilumina, me conmueve, me inspira, a veces nos abrazamos, pero otras veces, al darme cuenta de la cada vez mayor ignorancia y de lo cuidadoso que tengo que ser ya que  un paso mal dado puede desencadenar una gran avalancha en la que  tengo parte de responsabilidad y de acción, pero no la culpa, cuando cada aplicación neural terapéutica es un impulso que va a producir la auto eco organización y todo se vuelve tan inasible, volviéndome responsable de una acción pero no de sus consecuencias, siento la desazón del abismo y el doloroso vacío a que me llevó la pérdida de mi falso y vacío importantismo antropocentrista.

 

No hay destino, no hay antes ni después, no hay  albedrío  estoy en un mundo que se hace y se deshace al mismo tiempo, interrelacionado, imprevisible, en donde caos y orden concluyen y se inician  en el mismo momento, un mundo teológico y teleonómico, desconocido, racionalmente irracional, milagroso y esperanzador pero invisible para mí.

 Es cuando uno grita, se desespera, se deprime, llora, y allí, en esas profundidades de la ignorancia ilustrada aprende a esperar y allí como acuclillado en ese rincón aparentemente oscuro de la vida recibe el mensaje esperanzador de ella misma, que después de juguetear se te arrima y te dice en un leve soplidito: sigue, la esperanza está presente, y me recuerda entonces el Cántico Negro con que comencé este escrito.

 

SISTEMA BÁSICO DE PISCHINGER

EL SISTEMA BÁSICO DE PISCHINGER

 

Dr. F. Perger, med. Jefe

 

______________________________________________________

 

 

Del grupo de trabajo de:

INVESTIGACIONES FOCALES Y DE REGULACION

Policlínica de la Ciudad de Viena

Director: Prof. Dr. med. W. Zischka-Kono

INSTITUTO LUDWIG-BOLTZMANN

Departamento de investigaciones sobre reumatología y suceso focal

Director: Prof. Dr. med. F. Endlery

Docente: Dr. med. N. Thumb

 

 

Traducción: Dr. Jorge Alberto Duque Mejía

Academia Latinoamericana de Medicina Biológica

Septiembre, 1979

 

Recapitulación. 1

10. Estructura histológica del sistema básico. 2

20. La topografía del sistema básico. 2

30. El líquido tisular extracelular 2

40. Las funciones normales del tejido básico. 3

50. Las regulaciones alteradas 4

60. Las causas de las alteraciones en la regulación. 5

70. Influenciabilidad terapéutica del sistema. 6

80. Las consecuencias clínicas. 6

90. Problemas por resolver 7

Conclusión. 7

Bibliografía 7

 

 

RECAPITULACIÓN

 

El sistema básico según PISCHINGER es el portador de las funciones inespecíficas de defensa. Las investigaciones que ahora cumplen 30 años de haber sido iniciadas han demostrado que a este sistema y a sus funciones les corresponde el papel central energético en todo el suceso de defensa. Respecto de sus funciones di-rectrices en el terreno extranerval hay aún mucho por aclarar pero por lo menos se conocen ya dos sustancias: los ácidos grasos tres veces conjugados (ácidos trienos de PISCHINGER y LUTZ, 1949) y un complejo que consta de nucleótidos (PISHINGER 1978). Dichas sustancias se encargan pues de dirigir funciones en el organismo y su falta conduce a alteraciones definibles de las funciones de defensa. Presentaremos el sistema básico en 9 apartados (véase el índice).

 

Brevemente también las posibilidades de ejercer sobre el una influencia terapéutica así como también las consecuencias clínicas y los problemas que aún quedan.

 

El 15 de julio de 1979 celebró el profesor Dr. Alfred PISCHINGER sus ochenta años. Por dicho motivo, tan digno, hemos resuelto resaltar su mérito principal, el descubrimiento del sistema básico no sólo nos abrió dimensiones completamente nuevas para la investigación de las funciones de defensa sino que nos ayudó esen-cialmente a cultivar un pensamiento analítico funcional en contraposición con la actual manera entronizada estática casual de investigación (analítico-funcional vs. estático casual).

 

A primera vista puede sorprender el que haya sido precisamente un experto en morfología el descubridor de un sistema que según él solo puede ser entendido en toda su importancia si se le aprende bajo su aspecto funcional. Si se conoce a fondo el camino científico  recorrido por PISCHINGER veremos que desde la juventud venía conquistando para sí las condiciones que lo llevarían a su exitosa labor; Promoción en 1923, recibió su instrucción científica de RABL (Morfología y em-briología), de BETHE (Química fisiológica) y con MOLLENDORF se inició en química coloidal. Por sus primeros trabajos publicados se le considera como uno de los fundadores de la histoquímica, materia que sería pilar sustentador de sus posteriores investigaciones.

 

La investigación de mecanismos inespecíficos de defensa era, hasta entonces, un niño olvidado de la ciencia. La medición de la actividad de los diversos mecanismos de defensa y el juicio sobre su relativa importancia para la resistencia frente a infecciones, ofrece múltiples dificultades y ellas son las culpables de que el campo de los mecanismos inespecíficos de resistencia haya sido dejado de lado por tan largo tiempo (HUMPHREY y WITHE). Sucede que estas dificultades se debían a que aparte de PISCHINGER nadie podía decir qué sistema orgánico dirige las actividades inespecíficas de defensa. Ni el sistema inmune ni el sistema nervioso vegetativo dan la posibilidad de captar limpiamente regulaciones inespecíficas. El mismo Ferdinand HOFF, sin duda alguna uno de los mejores conocedores de funciones nervales y humoral – vegetativas, fracasó ante el hecho de que en procesos crónicos se diluye y pierde el antagonismo normal entre simpaticotonía y vagotonía. Es así como su “esquema circular de cambios vegetativos de fase” que recorrió el mundo entero, sólo tiene validez en funciones de defensa normales.

 

La senda ideológica que llevó a PISCHINGER a descubrir nuevos continentes científicos fue, al igual que todo acto creativo, una faena de difícil ejecución. Era ne-cesario hacer reconocer y respetar la importancia fundamental de un tejido valorado por la Universidad como “material de relleno” y descubrir que su líquido tisular formaba con el dicho tejido un sistema orgánico – conjugado. Había que explicar, a través del hallazgo de su histología, sus funciones, las que estaban escondidas detrás de influencias tan importantes como las del sistema nervioso vegetativo, del sistema hormonal y de las funciones inmuno específicas. Este proceso mental obligaba a poner en duda muchas enseñanzas universitarias que tenían que ser desenmascara-das como falsas. Quien podía superar internamente este rudo golpe estaba listo para presenciar tranquilo la forma como PISCHINGER refutaba limpiamente las falsas enseñanzas que, respecto de los procesos de defensa, se entregaban a los estudiosos. Es un hecho que muchos autores de épocas anteriores le habían dedicado su atención al componente celular del sistema básico: Bordeau en 1767, Reichert en 1845, Rindfleisch en 1869, Hertwig en 1881, Buttersack en 1910 y 1912 y Von MOLLENDORFF en 1943. A HERTWIG se debe el término de mesénquima y a BUTTERSACK el de sistema básico, pero a ninguno de los dos le fue posible comprobar su importancia, motivo por el cual sus interesantes trabajos cayeron en el olvido. PIS-CHINGER era uno de los pocos que conocía dichas publicaciones. En base a ellas y apoyado por la patología de la permeabilidad de EPPINGER pudo continuar su labor.

 

10. ESTRUCTURA HISTOLÓGICA DEL SISTEMA BÁSICO

 

Parece que la histología es bien sencilla: el sistema básico consta de las células del tejido conectivo blando indiferenciado (reticulocitos o fibroblastos), del líquido tisular extracelular, de los capilares y del plexo de fibras vegetativas nerviosas terminales.

 

Su íntimo contacto con el resto del organismo se lleva a cabo por vía aferente: mediante capilares y fibras nerviosas terminales, por la eferente a través, también, de las numerosas vías linfáticas. De hecho no luce como de mucha importancia pero  histológicamente muestra hechos muy esenciales: por ninguna parte se ve un con-tacto inmediato y directo entre células orgánicas con capilares o fibras nerviosas vegetativas terminales. Eso significa que cada estímulo y cada proceso metabólico entre las células orgánicas especia-izadas por una parte y capilares y fibras nerviosas terminales por la otra, tienen que llevarse a cabo a través del líquido tisular extracelular, de tal modo que cada reacción de tipo nerval, hormonal, vascular o inmunológico depende de la función mediadora (relee o sinapsis ubiquitaria) del sistema básico, si es que las células orgánicas específicas deben ser alcanzadas.

Esta estructura de apariencia tan sencilla se complica extraordinariamente cuando por estímulos irritativos se modifica su biopotencial, verbigracia el Ph. Es entonces cuando se transforman los reticulocitos que como células indiferenciadas aún son totipotenciales (según MAXIMOW) en diversas formas celulares claramente dife-renciadas y todos sabemos que las diversas formas externas que adoptan corresponden también a diversos deberes defensivos.

 

20. LA TOPOGRAFÍA DEL SISTEMA BÁSICO

 

La dependencia que tienen todos los procesos de la vida con el sistema básico, hecho que se documenta por la distancia entre células orgánicas y capilares y fibras nerviosas terminales, se patentiza aún más por la topografía. El sistema básico transfluye todo organismo íntegro, de la cabeza a la punta de los dedos de los pies, con excepción de las capas epiteliales más superficiales de la piel y de la mucosa. Es pues el único tejido corporal ubiquitario y, al mismo tiempo, el único sistema orgánico que permanece en con-tacto inmediato con todas las células orgánicas. Es, por tal razón, que sólo a través de este sistema es posible una reacción de la totalidad y esto hay que repetirlo terminantemente: cualquier otro proceso funcional, en última instancia, depende de su función transmisora.  Especialmente abundante lo encontramos en los tejidos subepiteliales, lo que cobra primordial importancia en la pared intestinal mientras que, por ejemplo, en el hueso es mucho menos denso.

 

30. EL LÍQUIDO TISULAR EXTRACELULAR

 

Queda claro que el líquido extracelular posee y juega una función transmisora. HAUSS y JUNGE-HULSING hablan muy correctamente cuando definen el sistema básico de PISCHINGER como una “vía de tránsito”. Su capacidad de rendimiento y su esta-do funcional depende de la constitución de sus componentes sustanciales (sustancias transmiter) y esto es válido tanto para procesos metabólicos como para señales de regulación nerval.

 

Sus propiedades biofísicas y bioquímicas no han sido aún aclaradas del todo pero lo que ya sabemos es que esta vía de tránsito no sólo tiene una función pasiva, sino que codirige activamente el rendimiento de todo el organismo.

Matriz extracelular

 

 Relaciones recíprocas (flechas) entre capilares (8), sustancia fundamental  [PG/GAGs y glicoproteirias (1)], colágeno (2), elastina (3), células del tejido conecti-vo [mastocitos (4), células de defensa (5), fibrocitos (6)], axones terminales autonó-micos (7) y células del parénquima orgánico (10). Membrana basal (9).

El fibrocito (6) representa el centro de regulación de la sustancia fundamental. Este es el único tipo celular en retroalimentación con todos los componentes celulares y nerviosos, capaz de sintetizar la sustancia fundamental que se adapta eficazmente a las circunstancias que prevalecen habitualmente. Los mediadores primarios y los filtros de información son los PG/GAGs, las glicoproteínas estructurales, así como la película de carbohidratos de la superficie celular (glicocálix: línea de puntos en todas las células, colágeno y elastina).

 

 

 

 El líquido tisular extracelular normal se halla en un estado gelatinoso (estado gel), es pobre en proteínas, contiene abundantes mucopolisacáridos y un escogido y equilibrado contenido de electrolitos. Este contenido electrolítico -con excepción del calcio- corresponde al del mar original. Esto es bastante notable pues constituye uno de los poderoso argumentos que aseguran que el líquido tisular es el más antiguo sistema de comunicación entre células vivientes.

 

Contiene además lípidos sin saturar. Los más importantes son los ácidos grasos trienos que son secretados por los fibroblastos y por los leucocitos de la sangre, sobre todo por los monocitos (PISCHINGER). Mientras que los ácidos grasos esenciales (linol, linolen y ácido araquidónico) si están en exceso inhiben la defensa celular (MARTIN), los ácidos grasos tres veces conjugados e insaturados activan, en cada concentración, las funciones inespecíficas de defensa. Según investigaciones propias (PERGER, 1956) pueden denominarse dichos ácidos como sustancias hormonales anti-schock propias del cuerpo.

 

Sólo uno de los parámetros, el contenido de oxihemoglobina de la sangre venosa, no es determinado exclusivamente por el líquido tisular sino también por las anastomosis arteriovenosas que son dirigidas por el sistema nervioso vascular (BERGSMANN) el que a su vez es un receptor de alteraciones  periféricas.  Como ventaja de incalculable valor se comprobó que, a través de las numerosas comunicaciones capilares y linfáticas entre la circulación del líquido tisular y el sistema circulatorio sanguíneo, podrían determinarse en el suero de la sangre venosa los parámetros más importantes. Con qué pasmosa velocidad pueden llevarse a cabo reacciones, fue algo que pude comprobar por la aplicación endovenosa de sustancias irritativas inespecíficas: 30 segundos más tarde se pudieron encontrar en el otro hemicuerpo modificaciones significativas en el nivel electrolítico pero también vimos más allá de la cuota permisible de error alte-raciones en el contenido de proteínas totales y de sus fracciones séricas. Bajo estímulos irritativos se modifica el líquido tisular, pasa a un estado soluble (estado sol), cambia su contenido de mucopolisacáridos y electrolitos y aumentan las sustancias fluorescentes (lípidos no saturados). Simultáneamente  aumenta  el contenido proteico, se producen edemas y el fenómeno de la quemotaxis = granulocitos son atraídos hacia el tejido y estos no sólo migran entre las células del endotelio a través de la pared capilar sino que son literalmente traspasados a través de las mismas células del endotelio (HUMPHREY y WHITHE). Esta permeabilidad variable de la pared capilar juega estrechamente con las células del tejido básico debido a que las células del endotelio, a pesar de su especialización, aún poseen un parentesco muy cercano con los fibroblastos (PI SCHINGER).

 

Aquí había pues dos barreras que debían ser superadas: una científica y la otra psíquica. La dificultad científica radicaba en la determinación de uniones alifáticas no saturadas en el suero y en el líquido tisular y que tenían enorme importancia como portadoras de regulaciones vegetativas por fuera de funciones nerviosas inmediatas (extranervales). PISCHINGER resolvió este problema con ayuda de la YODO-METRÍA SÉRICA pues ella servía para determinar titrométricamente la cantidad de las uniones no saturadas en base a la cantidad del yodo elemental que se fijara. El consumo de yodo indica pues la suma de uniones no saturadas y no sólo la cantidad de ácidos grados insaturados y 3 veces conjugados. La Yodometría sérica también en la variante que le hicieron KELLNER y KLENKHART resultó ser un parámetro importante que permitió profundas observaciones en el suceso inespecífico de regulación.

 

La barrera psíquica que al principio nos propinara también a nosotros algunas dificultades la constituía la alteración de los electrolitos. Dichas alteraciones se lle-van a cabo en el marco de las regulaciones dentro de límites normales. Semejantes procesos hasta el momento no se habían observado o no se tenían en cuenta puesto que no tienen importancia en los cuadros clínicos específicos. Resulta que en el marco de las regulaciones inespecíficas vienen a ser indicadores importantes de la manera de reacción y de los límites de la misma. Hay que anotar que el líquido tisular puede variar su constitución en forma asombrosamente rápida. La misma permeabilidad selectiva de la pared capilar y la actividad regulativa del tejido pericapilar actúan modificantes del medio extracelular con lo que se ejerce influen-cia comprobable sobre la función transmisora.

 

40. LAS FUNCIONES NORMALES DEL TEJIDO BÁSICO

 

La función del tejido básico no sólo abarca las funciones inespecíficas de defensa sino y esto en forma primaria también las funciones vitales fundamentales del presupuesto del oxígeno, del agua, de los electrolitos y del equilibrio ácido básico. KELLNER logró comprobar la regulación del equilibro ácido básico por los reticulocitos: en cultivos de fibroblastos se neutraliza el milieu por destrucción celular en lo ácido, por crecimiento celular en lo alcalino. La regulación de la utilización de oxígeno la ejecutan principalmente los ácidos grados trienios instaurados como ha sido documentado centenares de veces por PISCHINGER y KELLNER, también por KELLNER, PERGER y SCHUH.

 

La inyección subcutánea produce una fuerte reducción del contenido de oxihemoglobina en la sangre venosa lo que quiere decir que al paso por los capilares se entrega más oxígeno. En los procesos de defensa garantiza un sistema básico intacto, una alta capacidad de reacción, infecciones débiles se expulsan en forma local. Sólo cuando hay una sobrecarga correspondiente a un equivalente de 500.000 millones de gérmenes, se presenta una reacción de la totalidad. Es el momento en que se llevan a cabo reacciones rápidas y exhaustivas: en los electrolitos la oscilación va del 25 al 30% del valor de inicio. Se pueden distinguir claramente las siguientes tres fases, correspondientes al síndrome de adaptación de SELYE, por lo que acogimos su dicción:

 

- Schock

- Contraschock y

- Fase de acomodación

 

sin compartir su tesis de que ellas son dirigidas y reguladas por el sistema hipófisis – suprarrenales. A. SELYE contradice la monoactividad (una sola vial) del ACTH y de la cortisona y es por eso que si lo aceptamos permanece desconocida la causa del contraschock, mientras que PISCHINGER pudo desencadenar dicha fase con ayuda de los ácidos grados trienos insaturados.

 

La duración de una reacción de todo el cuerpo depende de la intensidad del estímulo irritativo. Sobrecargas medianas se regulan en aproximadamente unas cuatro horas. En las infecciones banales febriles se observa cierto biorritmo sobre el que HILDEBRANDT llamó la atención: Duración de la fase de Schock (= pródromos) 24 a 48 horas; de la del contraschock (cuadro clínico propiamente dicho) 4 ó 5 días; de la de acomodación (reconvalecencia) otros 4 a 5 días.

 

La fase de schock sirve para delimitar la infección, si es posible, en forma puramente local hasta que la defensa inmunológica pueda entregar suficientes anti-cuerpos. En la puerta de entrada se transforman reticulocitos en histiocitos que son los que rodean el foco con su muro histiocitario. Detrás de dicha pared surge un edema que diluye la noxa. Un substrato diluido ya no puede al contrario de una noxa concentrada inhibir la función inmunológica específica. Además, el edema induce el estimulo quimiotáctico para la invasión granulocítica y para la granulocitis. Ese proceso libera una gran cantidad de enzimas, especialmente peroxidasas y fermentos proteolíticos. Junto a la destrucción de histiocitos se liberan ácidos trienos de alta sensibilidad y actividad como comprobado por PISCHIN-GER.

 

En la 3ª fase se observa la invasión de macrófagos (= monocitos) en donde el término invasión resulta falso pues los monocitos proceden de los fibroblastos, son pues formas diferenciadas de material antes indiferenciados del tejido básico. Aquí tuvimos que dejar a un lado una enseñanza ya establecida, la teoría de los monocitos de NAEGELI y LEDER según la cual los monocitos provienen exclusivamente de la médula ósea y sólo pasan al tejido cuando se les reclama y necesita. Por simples razones filogenéticas esto no puede ser verdad pues el monocito es la primera célula sanguínea blanda que aparece incluso en seres que no poseen médula ósea. Su formación de los fibroblastos no sólo fue comprobada por PISCHINGER, sino también por CARELL y EBELING, así mismo el retorno de monocitos a reticulocitos. Con la fase de los macrófagos termina la fase de la defensa inespecífica. Viene el cambio a la fase de contraschock que es la fase de defensa inmunoespecífica con reacción linfocitaria y producción de defensa inmunoespecífica con reacción linfocitaria y producción de anticuerpos humorales específicos. El desencadenamiento de la reacción inmunoespecífica es tarea del sistema básico y se ejecuta, a veces, gracias a una sustancia propia que PISCHINGER aisló en 1978 del líquido linfático y que, como él mismo pudo comprobar, saca los linfocitos de los nódulos linfáticos al mismo tiempo que reduce los monocitos de la sangre.

 

A esta segregación de linfocitos le sigue, en cuestión de pocos cías, un aumento de las gamma globulinas, cosa que pude comprobar en las primeras investigaciones clínicas, es decir: se trata de una activación genuina de funciones inmunológicas específicas.

 

No obstante aún no se conoce el substrato desencadenador del final de la fase de contraschock. Hay que suponer que dicho final se debe a la eliminación de la noxa, cosa que parece comprobada por la forma ondulada como cesan las reacciones de defensa en la fase de reconvalecencia.

 

Un proceso patológico es pues un suceso dinámico y jamás puede observarse como algo estático causal. El intercambio entre noxa y defensa crea continuamente nuevas situaciones y ni la noxa ni el organismo al final de una enfermedad, son los mismos del comienzo. Si la defensa es normal, la noxa se volvió inactiva o fue ani-quilada, el cuerpo regresa a su estado normal de las regulaciones (KELLNER) pero ahora está fortalecido energética y humoralmente. Esto es comprobable por una elevación de la capacidad de reacción (o reagibilidad) y por el alto contenido de anticuerpos. A esto se le adiciona la inherencia de células plasmáticas en el sistema básico. Exactamente así como el sistema básico se sirve de los granulocitos en la fase inespecífica, a pesar de que éstos le pertenecen a una evolución filogenética posterior y vienen de la médula ósea, así mismo hay copulaciones con el sistema inmune. Células plasmáticas como portadoras de sustancias inmunoactivas se anidan en forma de células dendríticas en el tejido conectivo blando. Algo similar se conoce de las zonas medulares de los nódulos linfáticos. Estas células plasmáticas en repo-so no se distinguen morfológicamente de los reticulocitos pero equivalen a una reserva siempre activable de inmunoglobulinas y anticuerpos.

 

En general pudo comprobarse que la función normal del tejido básico se caracteriza por reacciones escalonadas según principios definidos presentando además una alta actividad metabólica de inmensa sincronización.

 

50. LAS REGULACIONES ALTERADAS

 

Se coligen del proceso normal de sus funciones. Excluyendo la reacción anafiláctica que discurre acelerada, las reacciones se desarrollan más despacio y con menor amplitud en la marcación de los parámetros. Característico para todas las altera-ciones funcionales es la pérdida de por lo menos una de las fases de reacción. Todas estas afecciones ofrecen el cuadro de una pérdida de energía en la que hay que considerar también una alteración en la regulación de señales.

 

Investigaciones promediadas de los electrolitos en diversas enfermedades demostraron también la regularidad de las disregulaciones.  En  inflamaciones agudas se encuentra una alta reagibilidad de todos los parámetros: en los electrolitos la oscilación es del 25 al 30%, al principio una caída de aproxi-madamente un 15%. En la 2ª fase una elevación del 10 al 15%.

 

Las limitaciones de esta racionabilidad van paralelas con el tipo de inflamación que se presente. Procesos recidivantes crónicos exudativos de tipo alérgico retardado muestran una limitación del 10 al 15% del valor inicial y discurren en una sola fase, una fase de contraschock, que cuando aparece, sólo lo hace en forma extremadamente rudimentaria. Esto va copulado con un retraso de las reacciones celulares, es así como por ejemplo la depresión eosinofílica que en la inflamación aguda persiste durante unas 48 horas, sigue por varias semanas. También se re-gistra dicho retraso en la electroforesis: las gamma globulinas sólo empiezan a subir después de semanas mientras que en las infecciones agudas se trepan claramente en cuestión de 48 horas, y si se trata de un paludismo por inoculación, las encon-traremos aumentadas a las 12 horas (NEUMAYER, TSCHA-BITSCHER y SCHINKO, 1956). En este caso la formación de gamma globulina, es mucho más intensa que en las inflamaciones agudas, vemos pues que el factor tiempo es de enorme importancia ya que los diversos gérmenes se acomodan y pueden sobrevivir. La inflamación crónica progresiva sin intervalos sólo muestra oscilación electrolítica del 3%, es decir, que equivale prácticamente a una parálisis como dice PISCHINGER o a un bloqueo de las funciones inespecíficas de defensa. En el decurso de las reacciones celulares significa esto un quedarse estancado o detenido en la fase macrofágica o en la linfocitaria (KELLNER) suceso que viene correlacionado con producción carencial de sustancias humorales específicas de defensa.

 

El mismo cuadro del bloqueo es el que ofrece la enfermedad del tumor, y vemos que en ambos casos se encuentra la combinación de una elevación persistente de a-2-globulinas con linfocitosis, combinación ésta que se puede buscar en vano en las inflamaciones agudas.

 

Un 4º tipo de alteración en las regulaciones que se veia antes con bastante frecuencia ha desaparecido casi totalmente en lo últimos 15 años; la limitación de la reaccionabilidad a casi 8 a 10% en terreno electrolítico y un curso clínico de fase de contraschock. Esto era el signo de un proceso inflamatorio proliferativo y su desaparición se debe a la intensificación de las terapias farmacoquímicas.

 

Llama la atención que en el comportamiento inespecífico de la defensa no se encuentran diferencias entre la inflamación cónica progrediente y la enfermedad humoral. Ambas no sólo tienen en común la falta de reaccionalidad sino la situación metabólica: carencia de hierro, carencia proteica, carencia electrolítica, carencia de eritrocitos, carencia de uniones instaurada o de valencias libres en el suero sanguíneo. Su única diferencia radica en que una inflamación puede ella misma bloquear el sistema básico mientras que un malignoma sólo puede surgir de formarse bajo la condición de bloqueo, de tal modo que no nos queda más remedio que reconocerle su importancia a las inflamaciones crónicas clínicamente mudas si es que pretendemos acercarnos a la verdadera patogenesia de las enfermedades.

 

Hay que añadir que el umbral de reaccionabilidad para reacciones de la totalidad se reduce fuertemente cuando hay alteración de las regulaciones; esto significa que estímulos irritativos mínimos que a veces corresponden a 1/100 o a 1/1000 de la intensidad que soporta bien un individuo sano, ya desencadenan reacciones integrales (respuestas exageradas).

 

Más importante aún es el hecho de que existen diferencias de reaccionabilidad entre los hemicuerpos y en la manera de reaccionar del sistema básico. Este descubrimiento se lo debemos a BERGSMANN quien encontró importantes diferencias sanguíneas entre el lado izquierdo y el derecho del cuerpo en procesos pulmonares unilaterales. Desde su publicación en 1965 corroboraron PISCHINGER, KELLNER. PERGER y SCHUH en todos los parámetros inespecíficos las citadas diferencias. No sólo se encuentran distintos va-ores iniciales sino también di-ferencias genuinas en el curso de las reacciones y en la manera misma de reaccionar.

 

La correlación con factores de sobrecarga o interferentes se vio nítidamente. El lado más interferido muestra siempre la reacción más alterada (KELLNER).

 

 

 60. LAS CAUSAS DE LAS ALTERACIONES EN LA REGULACIÓN

 

Estas diferencias que presentan los hemicuerpos en las regulaciones nos obligan a investigar las causas de sus alteraciones. Es esencial tener presente que las reacciones del sistema básico son totalmente inespecíficas, es decir, que cada sobrecarga siempre se responde en la misma forma, bien sea una infección, una intoxicación, una herida, un trauma, una quemadura, un transplante o una implanta-ción. Por lo tanto vemos que sobrecargas de especificidad completamente diferentes inducen la misma reacción sólo la intensidad y la duración del estímulo y la situación de reaccionabilidad o de inicio del sistema es la que determina la manera de reaccionar. Es así como no existe placebo alguno para hacerle un test a las regulaciones básicas a no ser que se valoren estímulos de bajo umbral como si fueran placebos.

 

Estímulos aislados se responden siempre en forma de "reacción de alarma" según SELYE o con una de sus formas de descarrío. Sobrecargas que llegan al límite de tolerancia desencadenan una reacción de la totalidad del sistema de 3 a 4 horas de duración (PERGER). La duración de la reacción crece proporcionalmente a la intensidad del estímulo. Si la sobrecarga es extrema puede presentar, también en el sano, un bloqueo en la fase de schock, bien sea en todo el organismo o por ejemplo, en caso de una fractura, en sólo una parte del mismo.

 

Sobrecargas crónicas son estímulos permanentes que por no permitir fases de recuperación conducen siempre a una acomodación. Esto se expresa en forma de retraso y limitación de las reacciones inespecíficas lo que secundariamente retarda las funciones inmunológicas. Cae al mismo tiempo el umbral de reaccionabilidad cosa que por cualquier motivo explotamos.

 

Resultado: mayor tendencia a las infecciones y muchas noxas que bajo condiciones normales no tienen la menor oportunidad de atacarnos, nos afectan.

 

Piénsese nada más en las modernas teorías virales de la poliartritis crónica primaria y de la esclerosis múltiple que deben ser tomadas en serio, y comprenderemos la importancia patogenética de sobrecargas crónicas: ellas actúan como factores predisponentes. Lo mismo aseguraron URBACH y KARL en 1932 y 1935 respecto de la formación de las alergias.

 

La sobrecarga crónica más común es la infección crónica muda o foco bacteriano. La necesidad constante de mantenerlo a raya (el foco) y de encapsularlo debilita energéticamente al sistema básico y conduce a descarrío regulatorio.

 

Histológicamente llega una inflamación de actividad focal siempre hasta el tejido básico (PlSCHlNGER). Efectos bacterianos generales son una verdadera rareza: entre 7.148 pacientes afectados por focos sólo encontré 121 casos (escasos 1,2%) con dispersiones bacterianas (metástasis). En todos los demás se trataba exclusivamente de una afección del sistema básico. Mientras que procesos su-perficiales de la mucosa por sus circunstancias histológicas no tienen mayor importancia de tipo focal, la mucosa del intestino hace una excepción muy marca-da. Este órgano de la resorción es, en su terreno submucoso, especialmente rico en tejido básico, como también por lo menos la mitad de todos los vasos linfáticos que le pertenecen o se le subordinan al tracto digestivo ya que deben eliminar todas las sustancias y gérmenes dañinos que nos llegan con la alimentación. Una disbacteriosis permanente o una micosis de la mucosa intestinal puede por lo dicho alterar fuertemente el sistema básico, sufriremos entonces de mala absorción, de hipovitaminosis, así como de hepato y pancreopatías y si la situación dis-reguladora perdura entraremos en una regulación patológica inespecífica. Si las alteraciones intestinales son aisladas estaremos ante aquellas reacciones de tipo alérgico exudativo.

 

Las sobrecargas no microbianas aumentan cada día más en los últimos años. Este no es sólo el motivo de su gran importancia sino también porque dichos fo-cos o campos de interferencia han echado a pique las viejas teorías focales.

 

HUNEKE pudo comprobar la importancia de las cicatrices como factor de alteración. Se trata casi siempre de cicatrices complicadas en su proceso de sanción. también de la inclusión de cristales de silicato (talco) en cicatrices estériles (KELLNER). Puesto que en estas últimas se excluye totalmente la posibilidad de un efecto bacteriano sólo es explicable su acción a través de una alteración del potencial eléctrico del tejido. Lo que pudo comprobar STACHER al encontrar en el terreno interferente una elevación de la resistencia de la piel.

 

Alarmantes son también las sobrecargas debidas a iones de metales pesados, pues cada día se encuentran más. Se trata de sobrecargas subtóxicas y no hay que olvidar que todos los iones de metales pesados en cantidades subtóxicas producen una parálisis del sistema básico y como inhiben las polimerasas, tienen un efecto inmunosupresor.

 

Una parte de estas sobrecargas proviene de la corrosión de los metales que tienen contacto con el tejido, es decir de aleaciones odontológicas, endoprótesis metálicas y esquirlas de granadas (PERGER 1954; GASSER). Más importantes aún son las resorciones de iones metálicos del mundo que nos circunda.

 

Las sobrecargas subtóxicas como plomo van en rápido au-mento. Medidas médicas drásticas han podido eliminar prácticamente la intoxicación de tipógrafos, sin embargo la polución del aire con tetraetileno de plomo está convirtiendo a la humanidad civilizada en su víctima. Chóferes de todo tipo de vehículos, policías de tránsito y hasta habitantes cuyas casas quedan al pie de vías concurridas consultan a diario. En los huesos produce la acumulación del plomo severísimas alteraciones degenerativas, por ejemplo, necrosis idiopática de la cadera (MARUNA y TROJAN, ENDLER y KELLNER); en el sistema retículo endotelial y en el tejido básico observamos bloqueo de las regulaciones con lo que se cumple la primera trágica condición “para que surjan inflamaciones" incurables y enfermedades tumorosas. Cefaleas, neuralgias y neuritis por plomo son un flagelo que si no se conoce, nunca se cura. De igual manera, actúan las sobrecargas subtóxicas con otros iones de metales como el níquel, cadmio, mercurio, plata, oro y no siempre es fácil de aclarar el modo como estas noxas entraron al organismo. Junto a todas estas influencias pueden también presentarse situaciones síquicas de permanente stress, tendremos entonces una causa más para que nuestro sistema básico no regule (BLOHM-KE, PERGER). En promedio, encontramos en pacientes con sus regulaciones alteradas, un 5,5% de sobrecargas bacterianas, de éstas vimos el 98% en terreno odontológico maxilomandibular, 75% en terreno amigdalar y tonsilar (WALDEYER), 38% en senos paranasales y 4% en otros órganos.

 

Los campos de interferencia abacterianos, que prácticamente deben buscarse en terreno de todo el organismo, también en la boca, constituyen el 80% de cuanto enfermo llegó en 1978 a nuestra clínica. Las impregnaciones químicas y/o tóxicas son para nosotros material no eliminable en el sentido de PISCHINGER y las consideramos también campos de interferencia.

 

70. INFLUENCIABILIDAD TERAPÉUTICA DEL SISTEMA

 

De acuerdo a su topografía el sistema básico es la primera instancia de la defensa. Es el primero en entrar en contacto con cuanto estímulo irritativo le llegue del mundo circundante y su manera de responder es siempre igual, sin importar el tipo o la clase de estímulo, es decir: inespecífico. Ésta es precisamente la razón por la cual dando estímulos inespecíficos en este terreno se logran efectos terapéuticos siem-pre y cuando que su intensidad y repetición esté sincronizada con la reaccionabilidad y modo de respuesta del sistema. Los efectos de terapia puramente inespecíficos, como la Terapia Neural según HUNEKE, la acupuntura, la balneoterapia, etc. pueden ser verificadas con toda exactitud con los parámetros del sistema básico.

 

La forma más ideal de influencia terapéutica viene a ser la siguiente combinación:

 

1º eliminación de las sobrecargas reconocidas; y

2º reactivación del sistema mediante terapias que propicien bioestímulos inespecíficos.

 

Sin duda alguna que también para todos estos existen limitaciones pues en el marco de los bloqueos de las regulaciones hay numerosos casos, en los que la capacidad de defensa del sistema básico se ha agotado, entonces no es posible revitalizarlo.

 

80. LAS CONSECUENCIAS CLÍNICAS

 

A la función de los sistemas de defensa le tendremos que dar en el inmediato futuro la importancia que se merece. Si formulamos con honestidad la situación actual de nuestro enfoque docente tendremos que aceptar que el organismo, en la terapia ac-tual, sólo juega un papel completamente pasivo.

 

Si elevamos las funciones defensivas a igualdad de rango con la causa específica de la enfermedad, resultarán de la dinámica reconocida entre el encuentro de la noxa y el organismo, consecuencias que obligatoriamente tendremos que seguir.

 

Es perfectamente posible ana-izar la situación defensiva de un paciente. Para el efecto introduje desde 1956 el test con ácidos grasos trienos insaturados (Test del Elpimed). que luego fue mejorado por PISCHINGER y KELLNER. Bajo este aspecto es posible determinar los efectos secundarios que ejercen terapias específicas (es decir, ortodoxas) sobre el sistema básico. Hay que deplorar el que precisamente fár-macos específicos de gran potencia paralizan a menudo las regulaciones básicas. lnmunosupresores y citostáticos conducen en poco tiempo a bloqueos de la defensa inespecífica, corticoides necesitan semanas y terapias con metales pesados con fenilbutazona, antibióticos y sulfonamidas lo mismo. En nuestro centro docente ya empezamos a escoger la medicación específica teniendo siempre en cuerita los efectos nocivos sobre el sistema básico.

 

Sobrecargas inevitables como irradiaciones en malignomas pueden compensarse algo si utilizamos las medidas convenientes. Ácidos trienos, hemoxidación (T.H.O.) Terapia Neural, etc., son medidas terapéuticas de excelente valor.

 

El amplio espectro de terapias inespecíficas puede objetivarse y cobra importancia académica pues es un hecho irrefutable que la normalización del sistema básico influencia también en forma positiva el sistema inmune.

 

La última consecuencia será la revisión de la ubicación universitaria ante las inflamaciones crónicas mudas, ante los campos de interferencia y ante las sobrecar-gas adicionales del mundo circundante. Su papel como facto-res predisponentes ya fue reconocida hace 45 años por KARL y URBACH en su monografía sobre las alergias. Estas sobrecargas juegan en la patogenesia de las enfermedades sistémicas inflamatorias e inclusive en el pre-estadio de las enfermedades tumorosas un papel esencial. El informe de JENTGENS, MATZKER y STEINHAUS sobre el menor incidente de carcinomas bronquiales y la comunicación de ZECHNER sobre la desaparición de carcinomas laríngeos, en  amigdalectomizados, comprueban la importancia de sobrecargas tóxicas como preparadoras del camino para otras noxas.

 

90. PROBLEMAS POR RESOLVER

 

No es de extrañar que el descubrimiento de un sistema tan aparentemente insignificante y al mismo tiempo tan importante deje ante nosotros muchos pro-blemas por resolver.

 

Aún no poseemos ningún método sencillo para determinar cuantitativamente los ácidos grasos trienos insaturados. La yodometría capta en el suero la suma de todas las uniones instauradas o valencias libres a las que le pertenecen los ácidos grasos esenciales y los nucleótidos. Tampoco se puede decir todavía en qué consiste la disregulación que en las enfermedades reumáticas conduce a la formación de macroglobulinas a pesar de que es un hecho comprobado limpiamente el que dichas macroglobulinas sólo se presentan cuando la parálisis de la defensa inespecífica es intensa. Si se resuelve esta pregunta podríamos aclarar el mecanismo de de-sintegración que conduce a la degeneración maligna de conglomerados tisulares. A pesar de que en los parámetros utilizados hasta el momento no existe diferencia alguna en el bloqueo del sistema cuando se trata de inflamaciones crónicas del efecto regulador (o mejor dicho, disregulador) es con seguridad, distinto en los malignomas. En forma hipotética pueden discutirse alteraciones biofísicas como las que describe POPP dentro de la célula aislada.

 

El problema clínico principal es que con los medios actuales de que dispone la ortodoxia pura no es posible, salvo raras excepciones, desatar los intensos bloqueos de las regulaciones básicas, cosa indispensable si el camino se pretende abrir hacia la curación de enfermedades.

 

Las primeras experiencias clínicas con la nueva sustancia aislada por PISCHINGER en el líquido linfático, permiten suponer que este problema ha dado un paso adelante hacia su resolución.

 

CONCLUSIÓN

 

El descubrimiento del sistema de las regulaciones básicas es una obra de importancia secular. Altera la esencia misma de la medicina al colocar la función de la defensa en rango de igualdad con los factores desencadenantes específicos. A la investigación y a la terapia ortodoxa se le brindan, con ello nuevos caminos para la lucha contra enfermedades hasta el momento incurables. A métodos curativos ines-pecíficos que desde hace medio siglo y más, vienen presentando y acumulando fuera del marco universitario una cantidad asombrosa de resultados positivos se les está entregando una base científica. Por todo ello, le pertenece al descubridor del sistema básico, el Prof. Dr. med. PISCHINGER, nuestro más rendido agradecimiento.

 

BIBLIOGRAFÍA

BERGSMANN, O.: Asymmetris-che Leukozytenbefunde bei Lun-gentu berkulose. Wien. Klin W. 77, 618 (1985). Der Herd als pathogenetischer Faktor. Phys Med. u. Rehab. 18, 5, 237(1977).

BERGSMANN, O.; DABOCK, E.: Ve-nose Oxyhamoglobin und Leu-kozytendifferenzen unter Reizkorperbehandlung. Beitrage Klin. Tub. 139, 295 (1969).

BLOHMKE, M.: Krebs, Mensch, Ge-sellschaft. Vortrag beim Kollo-quium Thermo-Regulations-Diagnostic und Krebs, Ludwigs-burg, Dez. 1978.

BORDEAU, L.: Recherches sur le tissu muqueux ou l'organ cellulaire. Paris, 1767.

BUTTERSACK, F.: Latente Erkran-kungen des Grundgewebes, ins-besonders der serosen Haute. Stuttgart, 1912.

CARELL, A.; EBELING, A.H.: J. exp. med. Vol 44, Nr. 2261 (1926). J. of exp. Medizin 44 Nr. 3, 285 (1926).

ENDLER, F.; KELLNER, G.: Vortrag vor dem 1. Osterr. Osteologenkongress. Wien, Okt. 1977.

EPPINGER, H.: Die Permeabilitats-pathologie als Lehere vom Kran-kheitsbeginn, Verlag Springer, Wien, 1949.

GASSER, H.: Vortrag vor dem 23. Kongress der Deutsch. Arb. Gem. ionsforschung, Bad Nauheim, Okt. 1973.

HAUSS, W. H.: Uber die, Entste-lung und Behandlung rheuma-tischer Erkrankungen. Hippo-tischer Erkrankungen. Hippo-krates 32/17, 678 (1961).

HERTWIG, O.: Entwicklung des mittleren Keimblattes der Wir-beltiere. Jena 1881/82.

HILDEBRANDT, G.: Wissenschftli-che Grundlagen der Balneothe-rapie. Ther. Wo. 25, 32, 4122 (1975).

HOFF, F.: Klinische Physiologie und Pathologie. Verlag Thieme, Stuttgart. 1954.

HUMPHREY, J.H.; WITHE, R.G.: Inmmunologie. Verlag Thieme, Stuttgart. 1972.

HUNEKE, F.: Das Sekundenphano-men. 4 Aufl., Verlag Haug, Hei-delberg.

JENTGENS, H., MATZKER, J.; STEINHAUS, Ch.: Laryng. Rhinol 57, 190 (1978).

JUNGE-HULSING. G.: Untersuchun-gen zur Pathophysiologie des Bindegewebes. Verlag Dr. Hüt-hig, Heidelberg 1985.

KELLNER, G.: Zur Histopathologie des Storfeldes am Beispiel der Narbe. Phys. Med. u. Rehab. 10, 4 (1969). Untersuchungen zur Eluierbarkeit von Knochenzer-ment, Orthopad Praxis 12, 6, 624 (1976). Die chronische Entzün-dung. Wien. Med. W. 127, 10, 301 (1977).

KELLNER. G.; KRAMMER. H.; SEIDL, K.: Objektivierbare Parameter zur vegetativen Ausgangslage (Regulationsprüfung). Die Heilkunst 91, 3 (1978).

KERL, W.: zit. nach E. Urbach.

LEDER, L.D.: Der Blutmonozyt. Springer-Verlag, Berlin-Heidel-berg-New York, 1967.

MARUNA, R.; TROJAN, R.: Vortrag vor dem 1. Osterr. Osteologen-kongress Wien, Okt. 1977.

MAXIMOW, A.: zit. nach A. Pischinger.

MERTIN, J.: Der Einfluss essentie-ler Ferrsauren auf die zellulare lmmunantwort. Med. Klinik 72, 16, 677 (1977).

MOLLENDORF, W. von: Lehrbuch der Histologie und mikrosk. Anatomie des Menschen. Verlag Fischer, dena, 1943.

NAEGELI, N.: zit. nach L.D. Leder.

NEUMAYER, E.; PERGER, F.; TSCHABITSCHER, H.; SCHINKO: Das Serumeiweissbild der Multi-plen Sklerose. Wien. Z. f. Ner-venheilkunde u. ihre Grenzgebie-te Bd. XIII, Nr. 1-2, 46 (1956).

 

VICARIACIÓN

Es obvia la forma en que puede observarse el tránsito de toxinas de un tejido a otro y de una fase hacia otra, Los médicos tratan estas enfermedades como si fuesen entidades completamente diferentes, aunque no son más que representaciones de la misma lucha del organismo contra las homotoxinas. Si  no se reconocen estas relaciones oportunamente, el resultado se traduce en tratamientos equivocados, en efectos colaterales indeseados, en daños terapeúticos o iatrogénicos etc.

Una amigdalitis suprimida mediante drogas químicas durante el normal desarrollo de la inflamación, inducirá una vicariación progresiva hacia una fase más grave como puede ser la de una agranulocitos (fase de impregnación) o incluso una leucemia (fase de degeneración). Este transito de una enfermedad relativamente leve (la tonsilla o amigdalitis,) expresión clásica de lo que es una fase de reacción, a una fase degenerativa mucho más peligrosa (leucemia) es lo que llámanos vicariación progresiva.

 

El proceso inverso, o sea el transito de la leucemia como fase de degeneración a un estado o fase menos grave o sea a la amigdalitis (o hacia cualquier fase de reacción), es lo que llamamos la vicariación regresiva.

 

 

Las peligrosísimas vicariaciones progresivas son inducidas por métodos no biológicos o por drogas que suprimen las manifestaciones normales de la enfermedad. En otras palabras las vicariaciones progresivas son la resultante de haber frustrado al organismo en su intento de autodefenderse. Este intento que lo exterioriza el cuerpo mediante una inflamación, por ejemplo, queda aniquilado al suprimirse la misma con antiinflamatorios. Lo mismo sucede cuando se suprimen excreciones patológicas o fisiológicas, tales como la menstruación, los flujos, la transpiración, etc.

 

Las vicariaciones progresivas, biológicamente peligrosas, aparecen haciendo un transito hacia la derecha y/o hacia abajo, mientras que las vicariaciones regresivas, biológicamente favorables, aparecen haciendo su transito hacia la izquierda y/o hacia arriba. EL médico debe formarse un cuadro exacto de la situación de fase y estimar la situación biológica de su paciente. EL puede llegar a hacerle un grave daño al paciente al suprimirle la inflamación o la gripe etc., mediante el empleo de tabletas de ácido acetilsalisílico o con fenibutazonas, pizalonas, antibióticos etc.

 

Las enfermedades son expresiones del cuerpo manifestando que se encuentran librando una batalla para recobre el equilibrio perdido, son reacciones biológicas orientadas hacia una meta específica. Las inflamaciones son la expresión de reacciones generales de detoxicación. A causa del efecto homotoxico, todas y cada una de las fases de una enfermedad, forman un proceso de reacción unificado, manifestado y cambiante a través de las diferentes fases. Si se bloquea el proceso normal de detoxicación con el cual nos ha dotado la naturaleza, las homotoxinas, a la larga se harán presentes en otros tejidos de diferentes orígenes embriológicos de donde será mucho más difícil desalojarlas. Aclarando u entendiendo lo anterior, podemos pasar a analizar el mecanismo de las alergias, el cual se encuentra íntimamente relacionado y entrelazado con este tema.

 

Etimológicamente la palabra alergia proviene del griego allos ergos y significa otros efectos, o sea otros efectos de las homotoxinas en los diferentes tejidos. Estos efectos generalmente resultan de los daños sobre ciertas enzimas. Estos ocurre por ejemplo, al tratar una gripe con sulfonamidas, antibiológicas, ácidos acetilsalicílicos y otro tipo de medicamentos de grueso calibre. Las homotoxinas cuya detoxicación y eliminación natural han sido bloqueadas, permanecen en el organismo y producen otro tipo de síntomas según el tejido al cual hayan invadido al bloqueárseles su vía natural de detoxicación. Estos nuevos síntomas no parecen relacionados con la enfermedad inicial, o sea con la gripe. Esto obviamente dará lugar a que se acuda a un especialista diferente, el cual a su vez, prescribirá otro tipo de medicamento acorde con la parte del cuerpo a la cual le haya dedicado su labor médica. En realidad lo que está sucediendo, es que nos la estamos viendo con los mismos agentes invasores, pero disfrazados cada vez en forma diferente, debido a nuestra acción bloqueante.

 

Las conexiones entre las diferentes fases de la enfermedad, las cuales se siguen unas tras otra durante períodos variables de tiempo, en vicariaciones progresivas y regresivas, no son de ninguna manera fáciles de identificar, sobre todo si se tienen en cuenta las fases vicariantes de tipo regresivo, o sea las biológicamente favorables.

 

A través de largos años de observación y tratamiento de enfermedades he encontrado una manera para explicar las conexiones entre las diferentes fases de la enfermedad. Siguiendo un curso inductorio, extraordinariamente instructivo, sobre terapia homeopática y sobre la preparación de remedios homeopáticos en Berlín en el año 1932, pasé de la clínica directamente al trabajo médico práctico. Desde ese tiempo he empleado solamente remedios homeopáticos. Me asombró en aquel entonces de ver que, aun cuando existían muchísimos casos de neumonía resultantes de las complicaciones debidas a la gripe, no se moría la gente afectada por dicho mal. estos caos fueron tratados exclusivamente con remedos homeopáticos, tales como phosphor a la D5, aconitum a la D4 y también bryonia a la D4 (esta última solamente en casos de pleuresía). El tratamiento clínico convencional de la época consistía en altas dosis de pirazolonas (5 gramos diarios) de acuerdo a Schottmueller, inyecciones de cámfora y de digitalis, para contrarrestar la distrofia del musculo cardiaco. A pesar de ésta terapia considerada como muy efectiva, se alcanzó a contabilizar alrededor de un 15% de muertes.

 

Como precaución contra la posible distrofia cardiaca yo también ordenaba inyecciones de cámfora y de digitalis para mis pacientes. Pero no tuve ni un caso de muerte tratando con los remedios homeopáticos. NO me detuve demasiado a pesar de ello en aquel entonces, no hasta que muchos años después desarrollé la homotoxicología (1948) y me pude explicar esas conexiones,

 

La neumonía es una inflamación y como tal, en la homotoxicología, es una fase de reacción. Ella se reconoce como una exudación dentro de los pulmones. En ese momento, la presencia de neumococos en el esputo es normal. El verdadero trabajo del neumococo, el cual consiste en disolver los productos de secreción condensados en los pulmones, es posterior. El neumococo produce grandes cantidades de le enzima llamada hialorunidasa. Los productos de excreción de los pulmones son un excelente medio de cultivo para el neumococo. Este proceso tiene una marcada importancia biológica. Sin la enzima hialorunidasa producida por el neumococo, la disolución de la exudación se haría absolutamente imposible.

 

Podemos darnos cuenta que todas estas reacciones están bien orientadas hacia una meta y sirve de coadyuvante para la curación de la neumonía. Si los neumococos son destruidos por la efectivísima acción de los antibióticos, no pueden ellos completar su misión, cual es la de disolver la sustancia exudada. Esta persistirá entonces durante meses, incluso años y puede eventualmente conducir a la formación de un cáncer (como en el caso del Rey inglés Jorge VI en 1952). EL tratamiento a base de sulfanamidas y antibióticos, generalmente combinado con otra gama de remedios químicos presenta un grave peligro biológico porque interrumpe la reacción natural del enfermo hacia una meta biológica bien orientada (es decir, con intencionalidad teleológica). meta natural que busca el organismo que no haya sido privado de sus capacidades intrínsecas de defensa, es la de detoxicar y la de eliminar las toxinas invasoras. En el caso de neumococo, vemos como éste, por frustración medicamentosa , no pudo llevar a cabo la tarea para la cual la naturaleza lo ha programado en forma absolutamente biológica. Según la homotoxicología, la neumonía, como lo hace toda enfermedad, sirve a la detoxicación y eliminación de homotoxinas. En este caso que nos ocupa, la neumonía fue posterior a una gripe, cosa que ocurre con muchisima frecuencia. Para fines comparativos permítaseme anotar que un conejo sumergido en agua helada durante un minuto, desarrollará una neumonía experimental en forma instantánea.

 

El proceso natural de curación se manifiesta siempre a través de una vicariación regresiva. Todos los remedios que apoyen estas tendencias de vicariar regresivamente y que aceleren las reacciones biológicas durante la enfermedad hacia un tránsito regresivo, son terapias biológicas. Los remedios homeopáticos estimulan especialmente los sistemas de defensa y apoyan el desarrollo natural de la enfermedad acelerando constantemente el proceso curativo normal. La meta consiste en que. p.e., los abscesos y supuraciones se hagan blandos y la pus sea expelida. Este tipo de vicariaciones regresivas se podría alcanzar utilizando Hepar Sulphuris a la D4 y Mercurius Solubilis también a la D4.

 

En el asma se presenta un trastorno en la detoxicación de la histamina, probablemente de la histaminasa o de las otras enzimas compensatorias, como por ejemplo la monoaminooxidasa. Primero observamos una disnea, reconocida esta como una fase de impregnación; luego el organismo intenta disolver la fase de impregnación dentro de una fase de reacción posteriormente a la fase de excreción, o sea a la expectoración. En el esputo encontramos entonces la histamina como homotoxina responsable de las respectivas fases.

 

La homotoxina histamina da lugar a diversos síntomas, a saber: primero una disnea asmática comprometiendo el tejido simpáticodermal y al endodermal; luego sigue una bronquitis asmática afectando el endomermo y el mesenquima adyacente; finalmente viene el esputo con la consiguiente expulsión de la homotoxina histamina a través de las membranas mucosas. Sobre la base de tan diferente sintomatología nos damos cuenta que los diferentes tejidos tienden a reaccionar  en forma diferente ante la misma homotoxina, en este caso ante la histamina.

 

Las ventajas de una terapia biológica sobresalen aún más, cuando se les compara con los daños que se inducen terapéuticamente al tratar por ejemplo, una tonsilitis con remedios alopáticos. Como complicaciones, es decir, como vicariaciones progresivas, empiezan a aparecer enfermedades secundarias en diferentes tejidos. Algunas de ellas pueden ser, por ejemplo: poliartritis, nefriris, eritema exudativo multiforme, cuadros de epilepsia, debilidad, asma, daños a hígado, diabetes, esclerodermia, sarcoma, daños al músculo cardíaco, agranulocitosis, leucemia, artrosis, alubuminuria, nefrosis, etc., etc.,

 

Luego de suprimir químicamente una gripe pueden aparecer: una endocarditis, nefritis, pleurits, también sicosis, úlcera gástrica, asma, daños al hígado, o las llamadas anemias post infecciones.

 

Toda infección tratada con remedios químicos, incluyendo las infecciones bacterianas, deja tras de sí la mayoría de las veces, una tendencia vicariante progresiva, así como otra serie de daños más o menos visibles. Algunos de estos daños aparecen en forma de lesiones latente en órganos y tejidos exteriorizándose en fases de impregnación. La diabetes latente y los daños hipotalámicos que se caracterizan por insomnio y ocasionalmente, por causar disturbios de la conciencia y alteraciones psíquicas, son  un ejemplo de lo que hemos denominado daños latentes. Estos últimos trastornos, las alteraciones psíquicas, pueden resultar en un cambio total del carácter y llevar inclusive a degeneraciones que desembocan en comportamientos de tipo criminal.

 

Es bien sabido que las drogas alopáticas dan origen a un cierto número de efectos colaterales. es por esa razón que la Comisión Alemana de Medicinas (D.A. 1972, páginas 139-140) recomendó que aquellas drogas con claros efectos colaterales sólo deben ser utilizadas, cuando no puede ser Alcanzado el mismo efecto terapéutico a través de medicamentos más seguros o menos nocivos.

 

El que una enfermedad haga su tránsito de una fase a otra u otras, mediante los llamados efectos vicariantes, no es nada raro, sino que ocurre en la mayoría de las veces. Es por esa misma razón que la enfermedad debe ser definida y analizada como el tránsito de toxinas de un tejido embriológico a otro.

 

A la supresión de un excema pueden aparecer diversas enfermedades como reflejo de vicariaciones progresivas en diferentes tejidos, disfrazándose sucesivamente a través del tiempo como un asma, un espasmo del píloro, una hepatoppatía, angina pectoris y luego un cáncer de estómago. El decurrir vicariante de la supresión de un excema a base de ungüentos comunes (químicos). La aplicación del ungüento sobre la piel del paciente se hizo apenas durante tres días. Estos ungüentos usualmente contienen fuertes y efectivas carcinotoxinas, benozopirenos y otras homotoxinas.

 

Estas mismas enfermedades pueden ser conducidas a su curación vicariando regresivamente hacia su estado inicial o mejor dicho, hacia la enfermedad anterior. Es esto precisamente lo que se busca con una vicariación regresiva.

 

Antes de entrar a analizar las reacciones químicas que producen las homotoxinas en el organismo, permítaseme definir las diversas homotoxinas internas y externas que normalmente activan las defensas del cuerpo. Vuelo a repetir que estas reacciones que son absolutamente biológicas son las que nosotros llamamos enfermedades.

 

La mayoría de los efectos homotóxicos dependen del volumen o de la cantidad de homotoxina que haya ingresado al cuerpo o que estando dentro del mismo, se haya activado. Hay otro tipo de homotoxinas, como las carcino toxinas y las su toxinas (las toxinas propias de la carne de cerdo) que tienen un efecto acumulativo. Esto quiere decir que solamente iniciarán su actuación tóxica una vez que hayan logrado acumularse hasta cierto volumen o cantidad.

 

Todas las homotoxinas producen el fenómeno del efecto revertido (Ley de Arnd Schultz). Precisamente esta propiedad es la que juega un papel terapéutico importante en la medicina tal como se comprobó y corroboró recientemente mediante experimentos radiológicos. Una vez más se constató la efectividad y bondad de este principio terapéutico. Venenos generalmente reconocidos como tales, por ejemplo, el fósforo, el mercurio, el arsénico, etc. , han demostrado tener grandes efectos homotóxicos.

 

En los últimos años ya se le ha empezado a prestar atención a los venenos contenidos en los alimentos tales como los aditivos químicos colorantes, preservativos, etc

 

Escríbanos su consulta, en breve responderemos

TERAPIA NEURAL ECUADOR

más INFORMACIÓN

NOSOTROS

CURSOS

ricardovejarv@gmail.com

SERVICIOS DIRIGIDOS A:

Enviando consulta...

Error.

Hemos recibido su consulta !

•  Diplomas

•  Médicos

•  Próximos cursos

•  Congresos

•  Odontólogos

/

2416 837

2400 939

TERAPIA NEURAL ECUADOR © 2015

De La Canela E2-92 y Amazonas

Quito - Ecuador