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Terapia Neural Basada en

EXPERIENCIAS

AULA VIRTUAL

CAMPOS MAGNETICOS

A la hora de describir el concepto de alimentación, se puede decir que este es el proceso mediante el cual los seres vivos consumen diferentes tipos de alimentos con el objetivo de recibir los nutrientes necesarios para sobrevivir. Estos nutrientes son los que luego se transforman en energía y proveen al organismo vivo que sea con los elementos que requiere para vivir.

¿QUÉ ES LA MAGNETOTERAPIA?

Dra. Tatiana Encalada

 

altEntre las grandes fuerzas de la naturaleza, el magnetismo ocupa un puesto importante. Biólogos y físicos sustentan el hecho de que el magnetismo influye en todas las formas de vida.

 

La Tierra por si misma es un gran magneto y posee un campo magnético al igual que todos los cuerpos celestes.

 

La Magnetoterapia se basa en el principio de que la enfermedad es el resultado del desbalance o incoordinación entre las diferentes fuerzas magnéticas presentes al interior del cuerpo. La Magnetoterapia estriba en eliminar tal incoordinación y restablecer el balance natural de las fuerzas. Mira al ser humano como una unidad.

 

Su meta no es solo el alivio sintomático o paliar el estrés.

 

Países como Japón, Rusia y Alemania llevan un buen trecho en investigación y tecnología al respecto.

 

HISTORIA

Los antiguos Arianos (Indios) conocían de los magnetos y algunas de sus propiedades.

 

Hay referencias en el Atharva Veda (libro sagrado) sobre el tratamiento de ciertas enfermedades con “Sikta“ y “Ashman”, que quieren decir arena y piedra, respectivamente. Se usaban para controlar el sangrado uterino e inducir esterilidad.

 

Los griegos antiguos también poseían magnetos naturales. Aristóteles, Platón y Homero mencionan las propiedades de los magnetos en sus obras. Titus Carus, poeta romano, ya habló del magnetismo por inducción.

 

Laymen describió propiedades “milagrosas”  de los magnetos. Cleopatra utilizaba un pequeño imán en su frente con miras a preservar su belleza y juventud.

 

Los magnetos están presentes en los textos antiguos y en los de los Vedas.

 

Muchos años más tarde se describen nuevos sucesos relacionados con magnetos: un pastor, llamado Magnetos, llevaba consigo una pieza de hierro que un día se pegó casi irreversiblemente a una piedra, de la cual separó con gran dificultad. Se llamó así a la piedra Magneto. Según otra visión, el óxido ferroso fue encontrado en abundancia en una región conocida como Magnesia. Este óxido ferroso tenía propiedades de atracción. Entonces el término se derivó de Magnesia.

 

A principios del siglo XVI, Paracelso habló de las propiedades curativas de los magnetos.

 

 

VIVIMOS EN UN CAMPO MAGNETICO

La Física Moderna admite que el campo magnético de la Tierra se genera por movimientos de electrones que se encuentran libres en el núcleo externo de la misma. Este núcleo está formado por hierro y níquel fundidos, y se comporta, en su propia rotación, como una dínamo que se sostiene a sí mismo, transformando la energía mecánica en energía eléctrica. Surge de allí el nombre de "geodínamo" con el que se ha distinguido al campo magnético terrestre Se ha observado una disminución del geomagnetismo en los últimos siglos. Dichas fluctuaciones han sido estudiadas por los paleontólogos a través de la observación de los campos magnéticos solidificados en las rocas. Por otra parte, el deterioro metabólico que han evidenciado los astronautas que se alejaron del campo magnético terrestre, luego de un viaje espacial prolongado, es una de las muestras de los efectos nocivos que la falta de contacto con el campo magnético ejerce sobre la salud.

 

Un campo magnético afecta a todos los seres que se hallan dentro de su esfera de influencia. Por esta razón, la Tierra permite al sistema biológico compuesto por los reinos vegetal y animal, el desarrollo y crecimiento sobre su superficie.

 

Los campos magnéticos son generalmente descriptos en términos de su efecto sobre las cargas eléctricas. Una carga eléctrica en movimiento, tal como un electrón, se acelera en presencia de un campo magnético provocando un cambio en su velocidad y en su trayectoria. Este principio es aplicado en los televisores, en los monitores de computadoras y en  otros dispositivos que poseen tubos de rayos catódicos. En ellos, los electrones son  emitidos desde un filamento incandescente. Una diferencia de voltaje tironea de esos electrones de los filamentos hacia la pantalla. Los magnetos que rodean el tubo provocan que estos electrones cambien su dirección de modo que golpeen en distintas ubicaciones sobre la pantalla.

 

Las líneas de un campo magnético, conocidas como “líneas de fuerza”, definen la dirección y la fuerza del campo magnético en cualquier parte del espacio. Los campos magnéticos tienen una dirección propia y una fuerza que los distingue, a la cual se denomina "magnitud".

 

La relación entre electricidad y magnetismo, estudiada por las Ciencias Físicas desde principios del siglo XIX, postula que toda corriente eléctrica que circula por un conductor lleva asociado un campo magnético de orientación perpendicular a éste. Tal principio es igualmente válido con referencia a las corrientes bioeléctricas de las neuronas y de las fibras musculares. Estos campos magnéticos reflejan en forma directa los cambios de actividad de diferentes órganos, tales como el cerebro y el corazón. Su señal pasa desapercibida al ojo humano por la alta velocidad en que transcurren los mismos. La permeabilidad magnética de los tejidos vivos es próxima a la del aire.

 

Todos los sistemas relacionados con la vida están regidos por ondas electromagnéticas. Los intercambios en el nivel enzimático están regidos por el movimiento de dichas ondas y es posible medir su frecuencia. Actualmente, los profesionales médicos solicitan estudios clínicos que confirman esta propuesta, tales como el electromiograma, los potenciales evocados, la resonancia nuclear magnética, etc. La comunicación entre las células que constituyen los tejidos vivos se realiza por un sistema de ondas. En la comunicación intercelular fisiológica, dichas ondas se encuentran en concordancia. Cuando se altera el mecanismo natural, los campos magnéticos de las células emiten ondas patológicas. Las diferentes frecuencias, es decir, la cantidad de períodos oscilatorios en un espacio – tiempo determinado, tienen su particular amplitud y cualidades que las distinguen (tal como las ondas de radio: amplitud modulada, frecuencia modulada, etc.). Un cambio en el ritmo oscilatorio fisiológico está anunciando la posible presencia de una enfermedad.

 

Cada célula tiene un potencial eléctrico que es emitido a un ritmo determinado. Cada órgano tiene su propio ritmo y presenta bandas de frecuencia que lo distinguen. Estas frecuencias son impulsadas rítmicamente en forma de ondas electromagnéticas. La detección temprana de la alteración de frecuencias puede ser tratada por la aplicación de los magnetos con carga magnética permanente. Se trata de elementos portátiles, sencillos y discretos. Es posible

acompañar cualquier otro método que una persona haya elegido para su tratamiento. Así se potencian los mecanismos curativos naturales del cuerpo y se evita la ingesta indiscriminada de sustancias químicas y sus efectos colaterales indeseables.

 

Los líquidos que ingerimos, sometidos previamente al ordenamiento molecular por medio de campos magnéticos, son capaces de desarrollar un fenómeno paramagnético al ser absorbidos por el cuerpo humano. De este modo generan una resonancia sincrónica con las células que componen los tejidos biológicos. Se promueve el funcionamiento del metabolismo fisiológico y aumenta la capacidad del organismo para alcanzar la homeostasis.

 

MAGNETOTERAPIA Y SUS DIFERENTES ESCUELAS

Magnetoterapia es el término que agrupa a todas las terapias donde se aplican campos magnéticos en beneficio de la salud.

 

Electromagnetoterapia

 

Muy conocida actualmente, se aplica en consultorios de rehabilitación y kinesiología. Son campos magnéticos dependientes de la corriente eléctrica.

 

Imanterapia

 

Es el uso terapéutico de imanes de mediano y gran tamaño, con carga magnética permanente. Son fáciles de transportar. Su tiempo de contacto con el cuerpo debe ser de unos pocos minutos. Pueden aplicarse a sillas y camas. Son de gran utilidad en el caso de viajes largos en auto o avión pues evitan el estancamiento de la circulación venosa, producido por la posición de las piernas.

 

Biomagnética

 

Es una rama de la Biofísica que estudia los efectos producidos por pequeños magnetos sobre los sistemas biológicos. Estos miniimanes también tienen carga magnética permanente. Se conocen varios modelos, y pueden ser de formato redondo, cuadrado o rectangular. Sus medidas oscilan entre 3 mm y 3 cm de diámetro si son circulares, y entre 1 y 3 cm de lado si son rectos. Están hechos de aleaciones metálicas, compatibles con los sistemas vivos, sus campos magnéticos tienen una fuerza que oscila entre 100 y 500 gauss.

 

Imanpuntura

 

Término acuñado a partir de la técnica que se utiliza. Se trata de la aplicación de miniimanes en los puntos de acupresión, cuya modalidad de uso está fundamentada en los conocimientos de la Medicina Tradicional China. Esta técnica se ubica dentro de las “Estimuloterapias”, las cuales actúan desde la epidermis hacia el interior del organismo, como Acupuntura, Digitopuntura, Shiatsu, etc.

MAGNETOTERAPIA

—    IMANTERAPIA: Imanes de alta potencia, tiempo breve.

—    ELECTROMAGNETOTERAPIA: Aparatología moderna.

—    BIOMAGNÉTICA: Miniimanes de baja potencia.

—    IMANPUNTURA: Micro/manes en los meridianos.

 

La terapia de campos magnéticos puede aplicarse por intermedio de aparatos más o menos sofisticados, tales como camillas, sillones, almohadillas y otros. También puede realizarse por intermedio de pequeños o grandes imanes circulares, cuadrangulares, rectangulares o curvos, fabricados en distintos materiales. Los imanes permanentes no necesitan ser enchufados a la corriente eléctrica.

 

EL MAGNETISMO ES UNA FUENTE DE ENERGIA

 

En esta época de renacimiento de las técnicas antiguas aplicadas a la salud, en beneficio del hombre actual, es necesario entender el concepto de "energía". A su vez, también es importante comprender la relación cuerpo-mente que incide sobre la capacidad de sanarse. Los métodos naturales, basados en la aplicación de la energía, son aptos para activar dicha capacidad innata e influyen sobre los mecanismos de autorregulación inherentes a los seres vivos.

 

En el caso de la Magnetoterapia y la Biomagnética, se aplican algunos fundamentos de las leyes de la electricidad y del magnetismo. Se admite científicamente que entre dos polos magnéticos opuestos se genera una corriente eléctrica. En relación con dicha corriente, se menciona la corriente alterna, la continua y la pulsante. Esta última comienza a tener mayor aceptación en el campo de la salud.

 

Cuando se utilizan magnetos permanentes, fabricados con aleaciones metálicas, es posible confeccionar un dispositivo sencillo, compuesto por un apósito de algodón prensado, de formato circular, al cual se le adhieren pequeños magnetos. El término "permanente" se refiere a la cualidad que exhiben algunas alea¬ciones metálicas de adquirir y retener durante muchos años la fuerza del campo magnético. Colocando los magnetos portables de tal forma que los dos polos se vayan alternando, se genera un campo magnético pulsante.

 

Toda corriente que fluye de manera circular determina un campo magnético por dentro de las líneas de flujo de la misma corriente. El movimiento orbital del electrón alrededor del núcleo equivale a una corriente que determina un campo magnético al que se denomina "campo magnético electrónico orbital". El elecrón rota también sobre su eje y forma un campo magnético adicional que se llama "del spin electrónico". En algunos sistemas moleculares altamente organizados de la materia viva, como las membranas biológicas, intervienen la cooperatividad y la anisotropía de la susceptibilidad diamagnética, con un signifiado físico y biológico muy interesante que se manifiesta por la orientación en paralelo de dichas moléculas.

 

ELECTROMAGNETOTERAPIA

 

Indicada básicamente como terapia para el dolor, se la aplica en dolores musculares y articulares, esguinces, contracturas y distensiones, tanto a nivel de columna vertebral como del cuello y de los miembros superiores e inferiores. Se la puede utilizar en lumbalgias, ciática, artrosis, artritis, dolor del miembro fantasma, fibromialgia, tendinitis, síndrome del túnel carpiano, etc. También está indicada en para mejorar la consolidación de fracturas óseas.

 

Otras aplicaciones interesantes son las depresiones, a través de inducción transcraneana.

 

La electromagnetoterapia tiene, en última instancia, la misma aplicación que los magnetos permanentes.

 

Entre los usos actuales dados a este tipo de terapia cuenta el control de infecciones en sus estadios iniciales.

 

La Electromagnetoterapia utiliza una potencia de 100 gauss como máximo, debido a la generación de un polo magnético alternativo, aún en el caso de utilizarse la corriente continua. Sus polos negativo y positivo se van alternando, por lo cual se elige aplicar el polo negativo para mayor seguridad.

 

 

Los efectos bioquímicos de esta terapia son similares a los producidos en otras modalidades terapéuticas que emplean los campos magnéticos. Produce reacciones enzimáticas, influye en la interacción oxígeno-sustratos, actúa sobre el colágeno y la síntesis de las proteínas. Libera la noradrenalina, actúa sobre las inflamaciones agudas y el sistema microvascular, etc.

 

Es conveniente limitar su uso en personas con marcapasos o con implantes metálicos. En el casos de presentar dispositivos intrauterinos u otros dispositivos, se recomienda el uso de la Biomagnética con los miniimanes.

 

Un uso muy actual de la electromagnetoterapia es el estrés y sus síntomas asociados, incluidos los emocionales.

 

FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS DE LA IMANTERAPIA Y LA BIOMAGNÉTICA

 

Un imán atrae los materiales ferromagnéticos y los retiene. Las moléculas que componen el material ferromagnético alcanzan diferentes direcciones. Si un material ferromagnético se aproxima a un imán, se produce la orientación en una determinada dirección, por lo tanto podemos decir que se ha magnetizado. Los fluidos que se mueven dentro de los seres vivos (sangre, linfa y otros) están compuestos por moléculas ferromagnéticas que pueden ser trasladadas por inducción magnética hacia las regiones donde es necesaria la acción ionizadora (ordenamiento molecular).

 

Las células que componen los tejidos vivos son semejantes a imanes débiles. También tienen ambas polaridades, positiva y negativa. Al aplicar un campo magnético a una célula, ésta asume la polaridad de dicho campo.

 

Cuando se aplica la polaridad magnética negativa, el giro en sentido contrario a las agujas del reloj del ADN celular, cargado negativamente, impulsa el oxígeno, elemento paramagnético, hacia la célula.

 

En términos de la Física del Magnetismo, cuando un imán de baja potencia es puesto en contacto con alguno de los polos de un imán más fuerte, la polaridad del primero queda anulada y exhibe las características del segundo, mientras dura la exposición. Al separarlos, el imán más débil reasume sus propias características iniciales. Este fundamento nos remite al caso de las células vivas. Cuando una célula o un conjunto de células, denominado "tejido orgánico", es expuesta a una polaridad magnética, se produce el fortalecimiento magnético y la recuperación de la energía celular. La potencia magnética de la célula viva será superior a la que tenía antes de ser intervenida, por contacto con una polaridad magnética. Su potencia se regulariza de acuerdo con los valores que tenía en el estado de equilibrio (homeostasis). Dado que la fuerza de un campo magnético puede equilibrar el potencial de membrana de la célula, es posible entender los beneficios de las terapias magnéticas.

 

Como es conocido, los imanes atraen el hierro. La hemoglobina (pigmento rojo de la sangre) se compone de hierro, y su principal función es el transporte de oxígeno a los tejidos vivos. La acción de los imanes sobre la sangre genera una corriente electromagnética que produce su ionización (orden de sus componentes). Esta corriente suave contribuye a corregir los desórdenes orgánicos. La estimulación del oxígeno en la sangre, por la acción de los campos magnéticos, constituye un proceso curativo natural.

 

POLARIDADES DE LOS IMANES

 

Todos los imanes tienen dos polos: un polo denominado norte, con carga eléctrica negativa, y un polo sur, cuya carga eléctrica es positiva.

 

El polo norte de un imán es el que se alinea con el polo norte geográfico. Dado que el polo norte geográfico está muy cerca del polo sur magnético de la Tierra, lo que denominamos "norte magnético" es en realidad el polo sur geográfico.

 

Los campos magnéticos son comúnmente el resultado de los dipolos magnéticos. El campo magnético de un dipolo magnético es inversamente proporcional al cubo de la distancia al polo.

 

Los usos terapéuticos de las polaridades magnéticas son prácticamente opuestos entre sí. El polo negativo se utiliza para calmar dolores y reducir inflamaciones; su efecto es antiséptico y puede ser utilizado como relajante muscular. El polo positivo es conocido como vasodilatador, se aplica en las contracturas "frías", en las fracturas óseas, en la rehabilitación muscular y en el caso de cicatrices. Se sugiere utilizar con sumo cuidado el polo magnético positivo, por su capacidad regeneradora y aceleradora del crecimiento celular.

 

El espacio que media entre dos polos magnéticos se denomina "campo magnético". Si los son opuestos entre si, el resultado será un campo magnético “de atracción” y en el caso de dos polos iguales, se formará un campo magnético "de rechazo". Ambos pueden producir efectos terapéuticos diversos.

 

Cuando se intenta explicar el verdadero origen del magnetismo, al igual que sucede con la electricidad, aparecen muchos interrogantes que quedan sin respuesta. Sólo podemos comprobar empíricamente que existe, sin conocer exactamente de qué se trata. No obstante lo cual, tanto en el caso de la energía eléctrica como en el de esta otra forma de energía que nos ocupa, hemos aprendido a beneficiarnos con su existencia, aplicando correctamente sus polaridades.

 

La polaridad magnética negativa aumenta la oxigenación celular. Dado que el oxígeno necesario para el metabolismo celular normal resulta destructivo para los seres anaeróbicos (bacterias, virus, parásitos, etc.), resulta imposible que sobrevivan bajo estas condiciones. A esto le sumamos que la polaridad magnética negativa es alcalinizante, es decir, logra mantener el equilibrio del pH (grado de acidez y alcalinidad en la sangre). Dado que los microorganismos y parásitos necesitan un medio ácido para sobrevivir, estamos en condiciones de afirmar que, aplicando el polo magnético negativo, se hace insostenible la proliferación de agentes nocivos para la salud.

 

El polo negativo de los magnetos, aplicado directamente sobre un área afectada, produce un alivio instantáneo del dolor, en los casos agudos y en algunos problemas crónicos. Reduce los edemas y las inflamaciones. Esto lo constituye en un aliado eficaz para el botiquín de primeros auxilios.

 

LA BIOMAGNÉTICA COMO SISTEMA DE SALUD

 

La Biomagnética es considerada una de las terapias más modernas surgida a partir de la medicina oriental. Utilizar campos magnéticos con el fin de aliviar dolencias, eliminar la rigidez muscular, mejorar la circulación de la sangre y tratar gran variedad de condiciones patológicas tiene connotaciones históricas que pueden remontarse hasta el antiguo Egipto o a la China de hace dos mil años. La aplicación sistematizada de la Biomagnética puede registrarse en Japón desde hace más de 25 años y en otros países, que la fueron investigando y adoptando con posterioridad.

La Biomagnética es una disciplina que se ocupa del tratamiento personalizado del paciente. Una sesión puede tener una duración aproximada de una hora, durante la cual se aplican cuidadosamente varios mini imanes o biomagnetos, cuyo número total (entre 10 y 20 unidades), difiere en cada caso particular. Para optimizar los resultados de esta terapia, los mini imanes permanecen adheridos a la piel durante varios días.

En la terapia biomagnética, se colocan los mini imanes en las regiones del cuerpo donde se han identificado los síntomas. Los tratamientos sintomáticos cumplen la función de brindar una buena calidad de vida a la persona afectada. Sin embargo, nuestra filosofía se inclina a buscar las causas subyacentes, que han de continuar siendo investigadas, para poder operar sobre ellas y ayudar al paciente hasta encontrar el origen del problema. Si la causa es detectada tempranamente, se actúa directamente sobre ella para resolverla. Es posible realizar la profilaxis de ciertas enfermedades y dolencias consideradas casi obligatorias. Nos referimos a los casos en que se esgrime como fundamento, para seguir padeciendo sin encontrar soluciones, el irremediable paso del tiempo o las actividades profesionales y laborales, que ejercen los individuos afectados. El modo de aplicación puede realizarse utilizando bandas adhesivas, cintas hipoalergénicas o bandas confeccionadas con materiales elásticos a los que se adicionan magnetos, cosidos o pegados en su interior.

Durante un tratamiento en el que se apliquen las técnicas de masaje, las técnicas reflejas, las de imposición de manos u otras, se pueden incluir técnicas utilizadas por la Imanterapia y complementar con la aplicación de la Biomagnética. De la Imanterapia, tomamos el conocimiento del efecto relajante que producen los magnetos de mayor tamaño ubicados cerca de la camilla de masajes. Al finalizar la sesión, como complemento para mantener los efectos logrados, se pueden aplicar mini imanes sobre la zona tratada fijados con bandas adhesivas. Estos continuarán ejerciendo su función terapéutica en forma ambulatoria. Considerando que la Tierra es un gigantesco imán, resulta fácil entender la importancia de la Biomagnética, pues esta disciplina permite a una persona trasladarse y realizar su vida cotidiana, disfrutando de un campo magnético propio.

Dado que las células que componen los tejidos vivos son estimuladas por medio del campo magnético terrestre, podemos inferir que una fuerza obtenida por medios ajenos al mismo, y cuyo efecto sea equivalente, sería capaz de producir resultados similares. Las propiedades de ambos polos magnéticos tienen particularidades que los distinguen y producen efectos diferentes y opuestos sobre los organismos vivos.

En materia de potencia eléctrica, se considera que el potencial medio, normal, de una célula es de 90 a 100 milivoltios. Si el potencial disminuye por debajo de 70 mV, se considera que la célula está sufriendo y si el potencial es menor a 26 mV, puede significar muerte celular. Cuando, por el contrario, se excede de los 150 mV, puede romperse su estabilidad e iniciarse un proceso degenerativo al nivel de las células.

 

LOS BIOMAGNETOS

 

En distintas patologías, se requieren distintos tipos de magnetos. La elección del imán depende de la intensidad de fuerza magnética necesaria para determinado tratamiento. La localización de la dolencia también requiere elegir cuidadosamente el tipo de magneto. Luego se establece cuánto tiempo puede permanecer ubicado sobre la piel. Los criterios de tratamiento se basan en los resultados obtenidos y en las estadísticas de los casos resueltos previamente.

El biomagneto actúa fundamentalmente sobre la zona donde se encuentra aplicado. Se ha comprobado que también realiza un tratamiento sistémico, que favorece un mejor estado de salud. Al modificar el potencial eléctrico de las células, la bioelectricidad se traduce en modificaciones correspondientes del potencial electromagnético.

Los biomagnetos mantienen sus propiedades por diez años y aún más, según el tipo de aleación de la que están compuestos y el cuidado con que se los haya manipulado. Tienen dos caras que se identifican, a simple vista, por su diferencia en color, en correspondencia con cada polaridad. En la mayoría de los países suele distinguirse el polo negativo con el color rojo (se ha establecido por convención internacional). Cuando se indica la polaridad, se hace referencia a la cara que toma contacto con la piel.

Un campo magnético induce una fuerza eléctrica y de esta forma estimula la circulación de la sangre en el cuerpo. Para mantener la inducción de dicha fuerza, el flujo magnético debe permanecer aplicado al cuerpo en forma permanente. Aplicando los biomagnetos, disponemos de la enorme ventaja de una emisión constante de campo magnético en las áreas de contacto.

 

TÉCNICAS CON IMANES

 

Los avances técnicos en la fabricación de imanes han permitido desarrollar imanes muy potentes con un volumen muy pequeño. Actualmente se están utilizando aleaciones minerales, que se componen con materiales tales como el samario y el neodimio, cuya fuerza de coercibilidad (alta potencia retenida en menor masa) les permite una máxima eficacia en los tratamientos.

Los imanes actúan desde el nivel de la epidermis hacia el interior del organismo. Se ha comprobado que una acción al nivel de la piel y de los músculos superficiales puede actuar en el nivel interno. La Imanterapia, así como el resto de las Estimuloterapias, se basa en este conocimiento. Ciertos trabajos realizados en el ámbito de la Neurofisiología asimilan las Estimuloterapias a las Reflexoterapias, por su forma de acción refleja. Se considera que la intervención al nivel de los músculos superficiales modifica localmente su tono, produciendo un efecto que se transmite por medio de fibras nerviosas específicas que escapan al circuito consciente.

Las técnicas de presión son múltiples, pueden tener diferentes orígenes y variados sustentos teóricos. Se suelen ejercer distintos tipos de presión según se requiera "tonificar" o "dispersar" la energía retenida. La importancia del "contacto" que se establece con un paciente por la aplicación de las yemas de los dedos del profesional especializado en dichas técnicas, tiene una validez que va más allá de lo técnico. Se incluye en el campo de las necesidades primarias que tiene el ser humano desde que nace de ser "tocado". El profesional que aplica la Imanterapia comienza utilizando sus manos para establecer claramente los puntos en los que a continuación quedarán adheridos los mini imanes.

Los puntos que forman las líneas conocidas como "meridianos de acupuntura" corresponden a regiones relacionadas con órganos y sistemas orgánicos, que se hallan interconectados por medio de las estructuras nerviosas. Aplicando biomagnetos (mini imanes, cuyas medidas oscilan entre 3 y 6 mm de diámetro) en dichos puntos, podemos producir efectos a distancia, es decir, en zonas en las que puede ser difícil o inconveniente aplicar un magneto en forma directa. La aplicación exacta en un determinado punto es imprescindible en la Acupuntura y el error mínimo puede significar que el tratamiento deje de tener efectividad. En el caso de la Imanterapia, dicho problema está resuelto. Esto se debe a que los imanes irradian su campo magnético más allá de su propia superficie. Es decir, el biomagneto colocado relativamente cerca del punto donde se está produciendo la resistencia eléctrica comienza a irradiar su potencial magnético a su alrededor, ampliando los alcances de su efecto específico. Lo importante es determinar previamente cuál debe ser la polaridad adecuada para el tratamiento de dicho punto.

La polaridad negativa de los biomagnetos es receptiva y tiene la capacidad de equilibrar los puntos que componen las líneas de energía (meridianos), en las áreas del cuerpo en las que se encuentren excesivamente estimulados. Dicha polaridad tiene la cualidad de absorción del exceso de carga eléctrica. Debido a ello, pueden emplearse estos mini imanes para aliviar dolores localizados, reducir edemas intracelulares, sedar el sistema nervioso e inducir a una mejor calidad de sueño. La polaridad positiva es estimulante y energizante, pero se debe usar con cierta precaución, por su cualidad de vasodilatador periférico. Algunos biomagnetos son bipolares (ambos polos en una misma cara) y exponen al cuerpo a las dos polaridades al mismo tiempo. Pueden producir importantes beneficios pues estimulan el flujo sanguíneo y contribuyen a bloquear la respuesta fisiológica al dolor. Sin embargo, la bipolaridad puede estar contraindicada en algunos tratamientos. Las medidas de los magnetos aplicados en Imanterapia son variables. Se suelen fabricar en un tamaño promedio de 1,5 mm de alto por 3 mm de diámetro y de 2 mm de alto por 5 mm de diámetro. También es posible encontrar otros modelos cuyas medidas se encuentren por encima o por debajo de las mencionadas. La elección de la medida de los mini imanes está determinada por la zona del cuerpo donde se coloquen y sujeta a otras variables propias de esta terapia. La fuerza magnética que se les imprime en fábrica a dichos mini imanes es diversa, pero su eficacia depende de las aleaciones que los componen y de su respectivo ordenamiento molecular. Algunos modelos más sofisticados cuentan con una cubierta bañada en oro o un cromado de buena calidad. La presentación de un cuadro alérgico en la piel puede deberse a los metales constitutivos del imán y a sus respectivas cubiertas.

Los biomagnetos son de gran utilidad para complementar otras técnicas. Los profesionales de la Acupuntura y los técnicos en Digitopuntura pueden prolongar la acción de su tratamiento entre dos sesiones. Los kinesiólogos obtendrán beneficios al utilizar los biomagnetos adheridos en las zonas de mayor resistencia al tratamiento. Su acción sobre el tono muscular, en particular en las escoliosis y su efecto antiálgico en el caso de las hernias discales, puede ser de gran ayuda para complementar su tratamiento.

El efecto sedante del polo norte es beneficioso como terapia del dolor. El tratamiento de los puntos locales dolorosos tiene acción sintomática y la aplicación de mini imanes en los puntos de los meridianos tiene efectos sobre la circulación de la energía, ejerciendo sus efectos como terapia a distancia por acción refleja.

Los tratamientos realizados con imanes medianos o grandes, así como la aplicación de los mini imanes, ofrecen la ventaja de la continuidad del tratamiento en el domicilio del paciente.

Consideramos que los biomagnetos deben ser de uso personalizado, al igual que las agujas de acupuntura. Algunos autores opinan que deberían ser descartados luego de finalizar el tratamiento. En nuestra opinión, es indispensable someter a los imanes a una cuidadosa higiene y asepsia, considerando que se trata de un material de uso estrictamente personal. De este modo, permite que sean reutilizables en nuevas instancias, siempre que se trate de un mismo paciente.

Podemos fundamentar que en base a las leyes del magnetismo, todo campo magnético es un espacio donde se verifica la tendencia al orden, efecto contrario a la entropía y al estado de desorden que son las bases de la enfermedad.

Los biomagnetos de cualquier forma y tamaño pueden conservarse colocados durante varios días. Habrá que discontinuar las aplicaciones si provocasen eritema o irritación local. Las bandas adhesivas deben ser hipoalergénicas. Los imanes deben ser retirados cuando se alcance el beneficio esperado.

El número total de imanes depende de la extensión de la región que va a tratarse. Se considera un número entre diez y veinte mini imanes, como el máximo aconsejable.

Es conveniente evitar la aplicación directa de los imanes en zonas donde la piel se encuentre deteriorada o haya sido irradiada por radioterapia. Por su efecto suave y natural, los magnetos, cuya acción básica es ordenar las corrientes eléctricas del cuerpo, son compatibles con todos los métodos y prácticas en la salud. Es imposible que interfieran con cualquier tratamiento médico y tampoco se intenta que sustituyan ningún otro postuado científico o procedimiento que se aplique en beneficio del bienestar del paciente.

 

EN CONCLUSIÓN

 

Los imanes tienen gran influencia en los procesos metabólicos. El hierro se encuentra en una proporción de aproximadamente 5 gramos en el cuerpo humano y su mayor concentración se halla en la hemoglobina en sangre. La función de la hemoglobina es transportar el oxígeno a las células. Los imanes aceleran el desplazamiento de la hemoglobina en los vasos sanguíneos, disminuyendo los depósitos de calcio y colesterol. Del mismo modo, se van reduciendo las adherencias tóxicas que hubiera en las paredes internas de arterias y venas, conduciendo a la disminución de los riesgos de hipertensión arterial.

Las funciones del sistema nervioso autónomo son regularizadas por la acción de los imanes, la cual influye directamente sobre los distintos órganos y también sobre el equilibrio hormonal. Foreste motivo, la piel recupera brillo, flexibilidad y humedad natural.

Las ondas magnéticas penetran en los tejidos grasos, en la piel y en los huesos optimizando la nutrición al nivel celular. Los imanes aplicados en cualquier zona del cuerpo benefician a todo el organismo pues su acción se traslada por medio de la sangre y la conducción nerviosa.

El cuerpo humano está compuesto principalmente por oxígeno, hidrógeno, carbono, nitrógeno, fosfatos y otros elementos químicos; todo lo cual podría considerarse como una batería eléctrica. Los alimentos cumplen la función de combustible. Los potenciales eléctricos variantes.

 

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

 

LOS IMANES EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

 

Los pueblos más antiguos conocieron una piedra mineral, el óxido de hierro (magnetita: Fe3 O4), cuya propiedad de atraer el hierro era aprovechada con sabiduría. Este magneto natural fue mencionado en los relatos de épocas anteriores a la Era Cristiana, y en la Edad Media aparece destacada la importancia de los polos magnéticos en relación con el auge que estaba alcanzando la navegación.

 

¿POR QUÉ DECIMOS QUE LA BIOMAGNÉTICA ES HEREDERA DE ANTIGUOS CONOCIMIENTOS?

 

Se han encontrado documentación e imágenes que  demuestran que en África se aplicó la magnetita, una piedra negra cuyo campo magnético es débil. Incluso, hay informes que comunican que se ha encontrado recientemente una mina de diez mil años de antigüedad en el territorio africano.

La magnetita era utilizada por los egipcios. Se preparaban pociones con la molienda de dicha piedra y se fabricaban finos polvos que eran adicionados en las comidas. A su vez, se realizaban aplicaciones en forma de tópicos, en las lesiones de la piel y en las mucosas. Se la aplicó para usos cosméticos y se confeccio¬naron collares, a partir de esta materia prima, mezclada con otros elementos naturales que le proporcionaban colores variados. En el siglo I de la Era Cristiana, los chinos llevaban registros de los efectos que las variaciones en el magnetismo del campo terrestre provocaban sobre la salud y la enfermedad. Utilizaron brújulas muy sensibles para registrar dichas variaciones.

 

EN LA ACTUALIDAD

 

En el siglo XX, debido al avance de los conocimientos en la Física del Magnetismo, comenzaron a estudiarse con mayor profundidad los efectos que los fenómenos físicos producen sobre el estado de salud. En la década de 1950, Japón aventajaba al resto de los países en materia de trabajos científicos publicados sobre campos magnéticos. Desde la década de 1970 en adelante, han tenido lugar congresos médicos sobre el tema del Magnetismo y su efecto sobre los seres vivos. En Japón y en varios países europeos, así como en los Estados Unidos de Norteamérica se dictan conferencias sobre campos magnéticos y su relación con la salud y la calidad de vida. El Dr. Roy Davis, científico norteamericano, es considerado el padre de la Biomagnética debido al vasto número de trabajos de investigación que ha realizado. Sus libros son difundidos en todo el mundo y ha conseguido un lugar importante para esta disciplina, ya que está siendo estudiada dentro del campo de la Biofísica.

 

PRIMEROS ESTUDIOS DEL CAMPO MAGNÉTICO EN OCCIDENTE

 

Consideramos que es importante conocer un poco de la Historia de las Ciencias Físicas con el objeto de adquirir una visión actual de la evolución que ha tenido nuestra imagen del mundo físico.

Dicha imagen suele estar en franca contradicción con la imagen simplificada que nos han relatado y que suele hallarse en muchos libros que llegan al lector desprevenido.

A modo de relato, comenzaremos por mencionar a William Gilbert, navegante, que vivió en la Inglaterra del siglo XV y cuyo mérito ha sido la publicación de un libro que compendiaba todo el conocimiento sobre magnetismo que se disponía en su época. Habló de la declinación de la brújula y propuso lo que fue su mayor contribución: que la Tierra es un gran magneto.

En 1785, Coulomb estableció con precisión la ley que lleva su nombre: "La atracción o la repulsión entre dos polos magné¬ticos con cargas distintas o iguales es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que los separa". Dicha ley se apoya en los conocimientos de Isaac Newton.

James C. Maxwell, un conocido científico de origen inglés, publicó en 1873 un trabajo donde coordinó los resultados de otros científicos y formalizó su modelo con ecuaciones matemá¬ticas. Estableció el concepto de campos eléctricos y magnéticos, en donde el espacio libre debe ser considerado como una co¬rriente eléctrica desplazada. Señaló que los campos eléctricos y magnéticos, al variar en el tiempo, generan ondas de energía que se propagan en el entorno espacial con la velocidad de la luz. Michael Faraday (físico y químico de origen inglés) precedió a Maxwell y estableció que existe un campo de fuerzas como la única sustancia física. También estableció el principio de la uni¬ficación e interconvertibilidad de los distintos tipos de fuerzas. A su vez es conocido por haber establecido las leyes de la acción que ejercen los imanes sobre la luz polarizada.

Maxwell continuó el trabajo de investigación iniciado por Faraday y formuló ecuaciones para explicar la idea de los cam¬pos magnéticos. Sus formulas culminaron luego con el descubrimiento de la propagación de las ondas electromagnéticas, que fue realizado por un científico alemán, Heinrich Hertz.

No es posible atribuir la curación de las enfermedades, a los imanes por sí mismos, sino que su intervención consiste en estimular las funciones regeneradoras naturales del cuerpo. El magnetismo es un evento totalmente natural. No se trata de magia ni de medicina. Se trata de darle la oportunidad a la célula de utilizar sus propios mecanismos.

 

AGUA, CAMPOS  MAGNÉTICOS Y ORGANISMOS VIVOS

 

CONSIDERACIONES GENERALES

 

El organismo humano se compone de 80% de agua aproximadamente. Ésta desempeña un papel esencial en los procesos metabólicos pues las principales reacciones orgánicas se realizan en medio acuoso.

Desde el punto de vista celular, el agua es fundamental tanto para el aporte de nutrientes a las células como para vehiculizar sus productos de desecho al exterior (catabolitos).

Es posible resistir en ocasiones hasta más de dos meses sin la ingesta de alimentos sólidos, pero en pocos días, sin ingerir agua, se produce la muerte por deshidratación. La cantidad de agua también es importante, aunque existen diversas opiniones con referencia a las cantidades mínimas que deben consumirse en forma diaria. Sin embargo, muchas veces se omite la referencia la calidad del agua consumida. Se conocen diferencias entre las distintas aguas denominadas “minerales”. Su composición variada puede leerse en las etiquetas de sus envases. Difieren en el nivel de mineralización (cantidad de sólidos disueltos), los va¬lores nutricionales y su composición química. El agua de red (de canilla) es una alternativa viable, pero carece de algunos valores nutricionales que caracterizan a las aguas minerales. De todos modos, tanto la primera como las otras se benefician al atravesar un campo magnético creado por imanes permanentes pues se convierten en agentes de la salud.

El agua es una estructura variable por la acción de agentes físicos, tales como la temperatura y el paso de la electricidad. Las radiaciones ionizantes producen la radiólisis del agua. No adquiere propiedades magnéticas tales como la atracción de los metales, sino que adquiere otras propiedades físicas, tales como la solubilidad y el efecto anticalcáreo.

El campo magnético provoca cambios en las macromoléculas que componen el agua; éstas se separan con mayor facilidad y reaccionan mejor con las moléculas de oxígeno. El proceso de ionización implica adquirir una carga eléctrica; las moléculas de igual carga se repelen, así se facilita la vaporización de los gases en la sangre.

El agua ordenada por la intervención de campos magnéticos actúa como agente de limpieza orgánica y posee efectos relajantes debido a que ejerce su influencia sobre el sistema parasimpático. Sus efectos se observan rápidamente sobre el sistema urinario y el sistema digestivo.

La ingesta de agua ordenada por efecto del magnetismo es considerada libre de cualquier tipo de contraindicaciones. Pueden aparecer pequeños trastornos pasajeros, en el caso de desconocimiento del uso de las polaridades magnéticas adecuadas, teniendo en cuenta la edad, el peso corporal y el estado general de salud, que difiere en los distintos individuos. Se trata de un sistema natural y ecológico de reposición de energías y de normalización del organismo.

Se conocen en el mundo lugares de peregrinaje y otros de turismo, donde el público se beneficia por el contacto con aguas consideradas medicinales, debido a que ejercen cierto papel terapéutico. Muchas enfermedades crónicas tienen mejoría al aplicarse dichas aguas en forma de baños y al consumirse como bebida diaria. Suele presentarse el inconveniente que significa el traslado y la permanencia en un balneario preparado para dichos efectos, especialmente si tomamos en cuenta que los resultados francos y evidentes es posible obtenerlos en el término de dos semanas aproximadamente. El traslado de dichas aguas tampoco resuelve el problema, pues luego de las 48 horas pierden su efecto. Es probable que las bondades de dichas aguas provengan del pasaje que las mismas realizan entre capas minerales de alto contenido magnético. Las aguas sometidas a la acción de campos magnéticos creados por grandes imanes permanentes tienen efectos similares al de las mencionadas previamente.

 

EFECTOS TERAPÉUTICOS DEL AGUA ORDENADA POR CAMPOS MAGNÉTICOS

 

Los campos magnéticos aumentan la capacidad de disolución del oxígeno en el plasma humano. La intervención del oxígeno es beneficiosa por su acción defensiva en el caso de los virus y bacterias, así como en el equilibrio del pH (potencial de hidrógeno, grado de acidez y alcalinidad).

El agua que atraviesa un campo magnético permanente o aquella que se encuentra colocada dentro de un campo magnético permanente es altamente recomendable en los tratamientos de las dermatosis, las quemaduras, la sequedad de la piel, las micosis y otras lesiones epidérmicas. El uso externo por medio de lavados y aplicaciones tópicas se sugiere debido a su acción trófica ya que no presenta riesgo alguno para la región en la cual se aplica.

 

EQUILIBRIO METABÓLICO OBTENIDO POR INGESTA DE AGUA IONIZADA

 

Los líquidos ionizados desarrollan un fenómeno paramagnético al ser absorbidos por el cuerpo de los seres vivos. Inician un proceso de resonancia sincrónica con los tejidos celulares, promoviendo así el equilibrio metabólico.

No sólo se alivian los síntomas molestos sino que se fortalece la inmunidad orgánica por la intensificación de la actividad enzimática y la optimización de la circulación a nivel capilar. Es posible aseverar que el agua ionizada por efecto de atravesar un campo magnético es efectiva:

-    En el metabolismo de las glándulas de secreción interna (recomendable en casos de diabetes, obesidad, etc.).

-    En las funciones del sistema neurovegetativo.

-    En la disolución de cálculos por acumulación de sales en los órganos y tejidos en general, especialmente en la primera fase de su formación.

-    En las enfermedades crónicas del sistema gastrointestinal, tales como diarreas, constipación y distensión abdominal.

-    En las infecciones urinarias y en la prostatitis idiopática.

-    En el tratamiento de apoyo de ciertos tipos de neurosis, en los desequilibrios de la tensión arterial, en la arritmia y en las enfermedades coronarias cuyo origen se encuentre en el estrés.

Una práctica previa y simple para comprobar los efectos físicos del tratamiento de las aguas por medio de los campos magnéticos puede ser realizada al someter las aguas denominadas "duras” a la acción de dichos campos y luego verificar en qué grado disminuyen su condición de tales. Es fácilmente comprobable cuando se utilizan en contacto con jabones, por su distinto efecto sobre la piel, y en las prendas de vestir, en general. El uso de campos magnéticos es una alternativa no química en el tratamiento de las aguas duras.

Las aguas disminuyen su condición de "duras" al incrementar el contenido de oxígeno y sus cualidades de solubilidad. El agua común se transforma en agua activada "iónicamente", con el efecto benéfico correspondiente sobre el metabolismo orgánico.

Los dispositivos magnéticos son ya conocidos por su capacidad para reducir el consumo de combustibles y las emisiones tóxicas producidas por la combustión en el interior de los motores.

 

CONCEPTO DE RESONANCIA MAGNÉTICA.

 

Para entender la acción de los campos magnéticos sobre el agua y los fluidos corporales, comenzaremos por explicar el concepto de resonancia magnética.

Denominamos "resonancia magnética" al efecto físico aplicado sobre los átomos que componen un fluido, a medida que atraviesan un campo magnético. Produce un efecto resonante, polarizante sobre los átomos de H (hidrógeno), O (oxígeno) y otros minerales contenidos en el agua.

Es el mismo principio aplicado en la RMN (resonancia magnética), que actualmente es considerada el método de diagnóstico más preciso. En la Resonancia Magnética Nuclear son de capítal importancia los compuestos paramagnéticos, debido a su respuesta al "spin" nuclear.

 

DISTINTAS POLARIDADES – DISTINTOS RESULTADOS.

 

El agua sometida al efecto de la polaridad norte (negativa) de un campo magnético de mediana potencia, tiene efectos sedantes y su ingesta es sugerida para todas las personas. Se aconseja especialmente en el caso de hipertensión arterial, gastritis y otras inflamaciones de las mucosas, estrés, etc. La ingesta del agua expuesta al efecto de la polaridad sur (positiva) debe ser controlada.

En el caso de la combinación del efecto de ambas polaridades (agua bipolar), es posible distinguir diferencias de acuerdo con el tiempo de exposición del agua al campo magnético. La exposición por pasaje instantáneo (es el caso de los embudos y las jarras con alineamiento de imanes en un eje bipolar) a través de un campo magnético, tiene un efecto eficaz y suave sobre los líquidos, y puede ser ingerida en todos los casos. La exposición prolongada requiere mayor cuidado y conocimientos precisos del estado de salud general de quienes la vayan a consumir.

 

EFECTOS BIOLÓGICOS DEL AGUA ORDENADA POR LOS CAMPOS MAGNÉTICOS.

 

Los efectos biológicos del agua ordenada por los campos magnéticos pueden ser los siguientes:

 

—    Reestablecimiento del potencial de membrana al actuar sobre los iones y el sistema coloidal celular, produciendo su migración y tendiendo a ordenar el sistema.

—    Aumento de la disponibilidad de oxígeno en los tejidos.

—    Inhibición y neutralización de los radicales libres.

—    Aumento de la circulación local debido a la vasodilatación capilar y arterial. Dado que se trata de una terapia “en frío”, no es mensurable por acción calórica.

—    Activación del colágeno celular a nivel de la dermis.

—    Avivación de la elastina, una proteína que constituye la mayor parte de las fibras elásticas del tejido conectivo.

 

De acuerdo a lo expresado con anterioridad, se pueden obtener resultados satisfactorios en el tratamiento de las úlceras varicosas, las lesiones de origen traumático en la piel y las quemaduras profundas.

 

—    Reestablecimiento de la conducción del tejido nervioso, posiblemente por medio de la regeneración de la mielina.

 

Los mencionados efectos a nivel subcelular permiten asegurar que la terapia por campos magnéticos es recomendable en una amplia variedad de trastornos de la salud y aplicable como medicina preventiva.

 

La perseverancia en el tratamiento por ingestión de agua y otros líquidos que han atravesado un campo magnético, por un periodo no inferior a tres meses, es lo que asegura el éxito del mismo.

 

APLICACIÓN DE LA MAGNETOTERAPIA

 

El Dr. Babbit ha determinado que: “El lado derecho del nuestro cuerpo posee fuerzas eléctricas inhibitorias o retardatarias en tanto que el lado izquierdo posee fuerzas de estimulación o incremento. Cuando estas fuerzas de oposición están bien balanceadas, se mantiene la salud.

 

Hay dos métodos para aplicar Magnetoterapia:

 

1.    Método unipolar: solo se utiliza uno de los polos cada vez.

2.    Método bipolar: donde se utilizan ambos polos.

 

Propiedades del polo norte:

 

1.    Es inhibidor y supresor.

2.    Da paz y produce frío.

3.    Al agua le da leve alcalinidad, es decir, disminuye la acidez de los fluidos.

4.    Produce contracción y encogimiento de los tejidos corporales.

5.    Disminuye el flujo sanguíneo en los vasos de pequeño calibre y capilares.

6.    Inhibe la actividad de las bacterias, controla la infección y disminuye la inflamación (edema).

7.    Detiene el crecimiento de abscesos.

8.    Enlentece la maduración de las frutas y retiene su frescura.

9.    Disminuye el dolor.

10.    Baja la temperatura corporal.

 

Por tanto, el polo norte es útil en las condiciones infecciosas e inflamatorias. Se usa con frecuencia en problemas de piel, artritis, enfermedades infecciosas, ansiedad, convulsiones, alteraciones oculares, dolor neuralgia, insomnio y otros desórdenes.

 

Propiedades del polo sur:

 

1.    Tiene propiedades estimulantes y aumentativas.

2.    Da calor y energía.

3.    Al agua, por algún tiempo, la vuelve ligeramente ácida. Aumenta la acidez de los fluidos.

4.    Produce la expansión de los tejidos.

5.    Aumenta la circulación en los vasos sanguíneos pequeños y capilares.

6.    Incrementa la actividad de las bacterias y su crecimiento, agrava las infecciones e incrementa la hinchazón o edema.

7.    Estimula el crecimiento de los abscesos y tumores.

8.    Acelera la maduración de las frutas y vegetales.

9.    Tiene poco efecto sobre el dolor, e inclusive puede aumentarlo.

10.    Incrementa la temperatura corporal.

 

La energía, fuerza y capacidad generadora de calor del polo sur pueden aplicarse en el tratamiento de parálisis, hernias, leucodermas, debilidad muscular, debilidad generalizada, inconciencia y otras alteraciones.

 

El tratamiento más frecuente es unipolar, pero lo más importante es determinar exactamente cuál es el problema a tratar. Puesto que el error en el tratamiento no solo conlleva al fracaso del mismo sino también a su agravamiento.

 

El uso de ambos polos resulta más seguro, pero los resultados con más lentos, a un plazo mayor.

 

Si hay síntomas y signos poco claros, específicos o conviven síntomas opuestos, debe utilizarse el método bipolar: dolor y debilidad, dolor y parálisis, excepto si hay infección activa.

 

Los polos también pueden utilizarse alternadamente durante una sola sesión. Este es el caso de lesión, dolor de columna, etc. Iniciar con el polo norte por 10 a 20 minutos, luego el polo sur, por 10 a 20 minutos. Este método se asemeja a la hidroterapia fría y caliente o de contrastes.

 

También se puede tratar aplicando los magnetos en las palmas y plantas del paciente. En esta modalidad se producen los siguientes cambios:

 

1.- Cuando el polo norte está en contacto con la palma o planta derechos y el polo sur con la palma o planta izquierdos, las frías al interior del cuerpo se incrementan gradualmente y dominan. En consecuencia, todos los procesos corporales interiores se enlentecen.

 

2.- Cuando el polo norte está en contacto con la palma o planta izquierdos y el polo sur con la palma o planta derecho, las fuerzas calientes al interior del cuerpo se incrementan gradualmente y predominan. Por consiguiente, todos los procesos dentro del cuerpo se incrementan.

 

En fiebre, sudoración excesiva, alergia, hipertensión, artritis reumatoide e hipertiroidismo es útil el primer tipo de tratamiento, es decir estimular las fuerzas frías.

 

En condiciones como congelamiento, parálisis, venas varicosas, obesidad, diabetes e hipotiroidismo, el segundo tipo será el más adecuado.

 

EL CORAZÓN DE LA ENERGÍA APLICADA A LA SALUD

Prof. Lic. Graciela Pérez Martínez

 

AzulCamet@aol.com

 

En esta época de Renacimiento de las técnicas de la Antigüedad aplicadas a la salud, en beneficio del hombre actual, es necesario entender los principios científicos de la Energía. A su vez, también intentamos comprender la relación cuerpo-mente, que incide sobre la capacidad de sanarse. Los métodos naturales, basados en la aplicación de la energía, son aptos para activar dicha capacidad innata e influyen sobre los mecanismos de autorregulación inherentes a los seres vivos.

 

De acuerdo a los conocimientos de las Ciencias Físicas, es posible enumerar varias formas de producir energía eléctrica, que a su vez producen variados efectos sobre los cuerpos: por frotamiento y por golpe (energía cinética), por intercambio químico, por cambios de temperatura, por aplicación de medios lumínicos, por aplicación de campos magnéticos.

Así, podemos mencionar distintas técnicas que son aplicables a la salud humana y que se relacionan con las antes mencionadas formas de producir dicha energía. Técnicas tales como el masaje tradicional, el Shiatsu, la Reflexología, la Masoterapia, la acupuntura, la digitopresión, entre otras, corresponden al frotamiento y al golpe. Mientras que la aplicación de fomentos, la onda corta, la moxibustión, el infrarrojo, el ultravioleta, etc., se basan en los cambios de temperatura. La fototerapia y la cromoterapia utilizan distintos tipos de luces, que son aplicadas de acuerdo a la frecuencia de cada color. De la Química, derivan la Farmacología y la Fitoterapia.

 

En el caso del Magnetismo, es posible obtener tres tipos de energía eléctrica, la alterna cuyo uso está difundido en Japón y Argentina; la contínua, que es más conocida en India y en China y la pulsante, que comienza a tener la mayor aceptación.

 

Para los profesionales que utilizan magnetos del tipo permanente, sin recurrir a dispositivos modernos, es posible preparar una rueda en la que se vayan alternando ambas polaridades magnéticas y a continuación imprimirle un movimiento de rotación en el momento de la aplicación. De este modo, se producirá un campo magnético pulsante.

 

En los casos mencionados para mejorar el estado de salud, nos estamos refiriendo a campos magnéticos de gran intensidad.

 

En cambio, debemos mencionar que pueden ser nocivos para la salud y la vida en general, los campos electromagnéticos de baja intensidad, tales como las torres de alta tensión y los cruces de líneas magnéticas del planeta Tierra.

Por qué elegimos la Magnetoterapia

 

El núcleo de la célula tiene forma de espiral, se trata de un cable que al desenrrollarse puede alcanzar más de un metro de longitud. La energía que recibimos diariamente es artificial en un 96 por ciento. Esto causa daño a la estructura celular. Los campos magnéticos negativos pueden neutralizarla.

¿Qué es un Campo Magnético? Los C. M. son generalmente descriptos en términos de su efecto sobre las cargas eléctricas. Una carga eléctrica en movimiento, tal como un electrón, se acelera en presencia de un campo magnético, causando que cambie su velocidad y su trayectoria. Este principio es aplicado en los televisores, los monitores de computadoras y otros dispositivos que tienen tubos de rayos catódicos. En ellos, los electrones son emitidos desde un filamento incandescente. Una diferencia de voltaje tironea de esos electrones de los filamentos hacia la pantalla. Los electromagnetos que rodean el tubo causan que estos electrones cambien su dirección de modo que golpean distintas ubicaciones sobre la pantalla.

Una partícula cargada eléctricamente, que se mueve en un C. M. experimentará una fuerza denominada Fuerza de Lorentz, moviéndola en dirección perpendicular al C. M. y la dirección del movimiento.

Como resultado de esta fuerza, la partícula cargada acelera en dirección de la fuerza (2da. Ley de Newton).

Los campos magnéticos son comúnmente un resultado de los dipolos magnéticos. El C. M. de un dipolo magnético es aproximadamente inversamente proporcional al cubo de la distancia del polo Sur. Si duplicamos la distancia desde el magneto, la fuerza del C. M. se reducirá en un factor 8. Las líneas de campo magnético, conocidas como líneas de fuerza definen la dirección y la fuerza del campo magnético en cualquier parte del espacio. Los campos magnéticos tienen una dirección propia y una fuerza que los distingue, a la cual se denomina magnitud. La dirección de la línea indica la dirección del campo.

El Lenguaje de la Vida

 

El proceso de comunicación celular en los organismos vivos utiliza una serie de códigos o lenguajes en sus procesos de conexión interior. La ciencia intenta conseguir los códigos para reproducir dicho lenguaje.

El proceso comienza dentro de una o mas células y se propaga a través del sistema por medio de los sistemas de comunicación química y electromagnética. La membrana celular es una barrera de permeabilidad selectiva que regula la relación entre las actividades internas de la célula y su entorno. A los efectos de entender este proceso, tomaremos únicamente, la comunicación intercelular en términos del movimiento de las proteínas moleculares, sin profundizar que estamos tratando también con fuerzas y campos magnéticos.

"La naturaleza parece utilizar los iones y la corriente eléctrica que ellos transportan como un idioma universal para coordinar las actividades intercelulares y ciertas relaciones entre células cercanas".

Dos factores relevantes están presentes en muchas enfermedades, la acidez y la falta de oxígeno. ¿Es posible controlar estos dos factores y evitar que se desarrolle una enfermedad?

Terapia oxidante de biorresonancia

El cuerpo produce sus propios campos magnéticos por oxidación. Los sistemas humanos son electromagnéticos. El cerebro está polarizado electromagnéticamente positivo y la periferia desde el cerebro hacia fuera esta polarizada negativo. Cuando sufrimos un traumatismo de alguna índole, el campo Eléctrico y el campo Magnético de la lesión es un campo electromagnético positivo El cuerpo por intermedio del mecanismo del sistema nervioso y la células que rodean al sistema nervioso concentra el campo electromagnético negativo en el sitio de la lesión para sanarla. Deberá mantenerse el C. M. N. para que se produzca la curación. Es absolutamente necesario mantenerlo pues el C. M. N. ES ALCALINIZANTE. Es necesario mantener el área lesionada alcalinizada para producir la curación pues no es posible tener oxigeno en un medio ácido. El oxígeno molecular solo es posible en un medio alcalino. El p. H. normal de la sangre es 7.4, por lo tanto es alcalino.

Cuando nos acidulamos, nos enfermamos y desarrollamos todo tipo de síntomas. No importa el tipo de ácido del que se trate, dicha área acidificada, habrá de desarrollar un proceso inflamatorio. Si se tratase de una articulación, lo llamaremos artritis y si fuese desarrollado en el cerebro, es posible que sea un psicosis. Dependiendo de dónde se desarrolle el medio ácido, se determinará qué proceso se pondrá en marcha.

El C .M. N. mantiene el estado alcalino pero no alcanza con los mecanismos fisiológicos del cuerpo para producir dicho campo. Es posible tener un campo magnético externo, colocarlo sobre el área y el cuerpo responde en la misma forma que si lo hubiese podido producir por sí mismo.

Una célula normal es alcalina, deberá serlo, pues de lo contrario, el oxígeno no podrá estar presente y producir energía.

Disponemos de una substancia, el adenosintrifosfato (ATP), que fabrica energía biológica a través del uso de oxigeno. Dicho proceso se denomina fosforilización oxidativa. Se trata de una substancia alcalina, que dispone de gran cantidad de oxígeno. Por medio de este sistema, el cuerpo produce su energía. La célula humana tiene la capacidad para realizar este proceso.

 

"La Fuerza Invisible"

La energía magnética del polo norte detiene el crecimiento anormal de tejidos y causa su reducción.

La elección del tamaño del magneto dependerá del tamaño de la lesión. Deberá sobrepasar la superficie del mismo, eliminando de este modo la posibilidad del ingreso de energía del polo sur, que es emitida por los laterales del imán.

En las lesiones de menor tamaño, se prefiere los magnetos de neodimio. También es posible elegir un magneto de dicho material y utilizarlo sobre la glándula timo, en su polaridad sur, para estimular el sistema inmunitario. Es necesario alternar con el uso del polo norte para equilibrar. Los tiempos de aplicación estarán determinados de acuerdo a la fuerza de campo del magneto utilizado.

Es necesario el descanso de varias horas diarias sobre un colchón confeccionado con magnetos en polaridad norte, lo suficientemente próximos entre sí (aproximadamente 5 cm.), como para eliminar el efecto sur.

Beber diariamente, entre 6 y 8 vasos de agua polarizada norte asegura la continuidad del tratamiento a lo largo de todo el día, por acción directa sobre los fluidos corporales.

 

DEPRESIÓN- ESQUIZOFRENIA-TRASTORNOS OBSESIVOS COMPULSIVOS -STRESS POSTRAUMATICO

 

Hace más de tres años, una nota publicada en el Diario La Nación , informaba que traerían al país el primer equípo de estimulación Transcraneana por campos magnéticos, con el objetivo de tratar afecciones psiquíatricas, procedente de un grupo de pioneros en la materia e investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard (EE.UU) con destino al Hospital José T Borda , para ser aplicado a los pacientes, con diferentes patologías. El Dr. Ricardo Rozados, Jefe del Servicio de Investigación Psiconeuroendocrinológica llevaría cabo dicho estudio.

El Hospital Ezeiza de Bs As usa la tecnología de EMT en tratamientos trascraneanos en accidentes cerebrovasculares y Parkinson con buenos resultados. La actividad hipometabólica puede ser revertida por medio de la actividad magnética. La ventaja de este método es que permite tratar la depresión en forma no invasiva , indolora y ambulatoria.

 

BREVE RESEÑA HISTORICA

 

Maxwell publicó un gran trabajo en 1873 donde coordinó los resultados de otros científicos y formalizó su modelo con ecuaciones matemáticas, siguiendo a Faraday": las regiones que rodean a los cuerpos eléctricos y a las corrientes eléctricas revisten gran importancia... ", estableció el concepto de campos eléctricos y magnéticos, en donde el espacio libre debe ser considerado como una corriente eléctrica desplazada, y señaló que los campos eléctricos y magnéticos, al variar en el tiempo, generan ondas de energía que se propagan en el entorno espacial con la velocidad de la luz, lo que llevó a admitir que la luz es un fenómeno electromagnético.

Los trabajos de Maxwell fueron fuente de inspiración de otros sabios en los años siguientes, Roentgen, Curie, Rutherford, Plank y Einstein en 1905 entre otros.

Ampere consideraba que un magneto se origina por una corriente eléctrica circular (helicoidal) entre sus moléculas. Toda corriente que fluye de manera circular determina un campo magnético por dentro de las líneas de flujo de la misma corriente. El movimiento orbital del electrón alrededor del núcleo equivale a una corriente que fluye helicoidalmente y determina un campo magnético que se llama "campo magnético electrónico orbital". El electrón rota también sobre su eje y forma un campo magnético adicional que se llama "del spin electrónico", lo que nos da que en el átomo, el momento magnético debido al electrón, es la suma de los momentos magnéticos orbital y del spin, y si son varios los electrones del átomo, la resultante puede ser igual o distinta de cero, según la distribución y el sentido de circulación. En mecánica cuántica se admite que el del spin queda anulado cuando el número de electrones es par, a este fenómeno se lo conoce como el principio de exclusión de Pauli, cuando el número de electrones es impar el momento del campo magnético del spin es distinto de cero.

En estudios mas recientes, Frisch (Premio Nobel 1973) sugirió que las abejas poseen un sistema de brújula, Walcott y Green demostraron que las palomas utilizan el polo norte terrestre como referencia, Blakemore en 1975 anunció que algunas bacterias tienen sentido magnético; Cocchi, Spirilli y Baccilli localizaron en el citoplasma de la bacteria Aquaspirillum magnetostáticum, una pequeña partícula cúbica u octogonal que denominaron "magnetosoma", compuesto de magnetita que es sintetizado por la propia bacteria, tomando el Fe de su entorno si la concentración es de 1 - 2 mg/l, si la concentración es menor de 0,5 mg/l no se sintetiza el magnetosoma. Gould disecó cabezas de palomas encontrando magnetosomas de 1 ó 2 mm. con numerosos nervios que lo invadían, en el lado derecho de la cabeza, entre el cerebro y la tabla interna del cráneo. Mather y Baker en el ratón casero, Zoeger en el delfín, etc.

En algunos sistemas moleculares altamente organizados de la materia viva, como las membranas biológicas, intervienen la cooperatividad y la anisotropía de la susceptibilidad diamagnética, con un significado físico y biológico muy interesante que se manifiesta por la orientación en paralelo de dichas moléculas, en la Resonancia Magnética Nuclear es de capital importancia los compuestos paramagnéticos debidos al spin nuclear. Delport y Cheng han demostrado una mayor incorporación de aminoácidos en la proteína de la piel de la rata con campos magnéticos pulsantes. Pila demostró un aumento en la salida de sodio en eritrocitos humanos expuestos a campos magnéticos, lo que significa mayor actividad de la Na-K-ATPasa y aumento de la bomba de sodio. Dixey vio que el efecto del campo magnético sobre la liberación de 3H-noradrenalina es semejante en magnitud al producido por estímulo colinérgico. Curri, Pastore y Spinelli estudiaron los efectos de campos magnéticos pulsantes de baja frecuencia en arteriopatías periféricas con base ateroesclerótica.

Se han realizado experiencias de laboratorio, con ratas, en las cuales se logró disminuir la inflamación tanto aguda como crónica, aplicando campos magnéticos pulsantes con intensidades bajas, sin cambios hematológicos ni hematoquímicos, excepto un aumento significativo de las globulinas.

Faradale y Murray estudiaron los efectos de los campos pulsantes sobre el colágeno producido en el tejido conectivo en fracturas, confirmando estudios anteriores. Más recientemente, Kirschvink encontró cristales de magnetita muy semejantes a los magnetosomas, en tejido de cerebro humano.

Haimovici obtuvo resultados clínicos en Ortopedia y Traumatología, puntualizando las ventajas de los campos magnéticos pulsantes con baja intensidad, aceleración de la formación del callo óseo, mejor utilización del O2, mejora en el equilibrio de membrana, ausencia de calentamiento (importante en casos de implantes metálicos), mejoría manifiesta de la lesión de partes blandas, ausencia de efectos secundarios, posibilidad de regulación muy precisa entre el tiempo de aplicación, la frecuencia y la intensidad de campo.

En un Congreso reciente de Terapias con Campos Magnéticos, que tuvo lugar en Madrid, fue presentado un interesante trabajo sobre los efectos terapéuticos de dichos campos en diferentes patologías reumáticas, donde los disertantes, profesionales ortopedistas de Barcelona, aplican tratamientos combinados de magnetoterapia con aplicaciones de Láser. Utilizan camillas con solenoide, ondas sinusoidales a 50 Hz. fijos, con sesiones de tratamiento de 30 minutos, observando que el "barrido" disminuye el número de sesiones potenciando su eficacia. En los casos de depresión y en ciertas patologías de la espina dorsal, el uso de intensidades alternativas optimiza los resultados.

 

UNA SIMPLE RAZON

 

Informe técnico-físico de la Imanterapia

 

Un imán atrae los materiales ferromagnéticos y los retiene. Los imanes moleculares que componen el material ferromagnético toman diferentes direcciones. Si un material ferromagnético se aproxima a un imán, se produce la orientación en una determinada dirección, por lo tanto, podemos decir que se ha magnetizado. Los fluidos que se mueven dentro de los seres vivos (sangre, linfa, etc.) están compuestos por moléculas ferromagnéticas, que pueden ser trasladadas por inducción magnética hacia las regiones donde la acción ionizadora (ordenamiento molecular) sea necesaria.

Las células son imanes débiles, con ambos polos, positivo y negativo. Al aplicar un campo magnético a una célula, ésta asume la polaridad de dicho campo.

 

Cuando se aplica la polaridad magnética negativa, el giro en sentido contrario a las agujas del reloj del ADN celular, cargado negativamente, impulsa el oxígeno, elemento paramagnético, hacia la célula.

Cuando un imán de baja potencia es puesto en contacto con alguno de los polos de un imán más fuerte, las polaridad del primero queda anulada y exhibe las características del segundo mientras dura la exposición. Al separarlos, el imán más débil reasume sus propias características iniciales. En el caso de la célula viva expuesta a una polaridad magnética, se produce el fortalecimiento magnético y la recuperación de la energía celular (ATP). La potencia magnética de la célula viva será superior a la que tenía antes de ser intervenida por contacto con una polaridad magnética. De este modo, las funciones orgánicas son optimizadas.

Un eficaz aliado: el medio alcalino

La polaridad magnética negativa aumenta la oxigenación celular. Dado que el oxígeno necesario para el metabolismo celular normal resulta destructivo para los seres anaeróbicos (bacterias, virus, parásitos, etc.), resulta imposible que sobrevivan bajo estas condiciones.

A esto le sumamos que la P .M. N. (polaridad magnética negativa) es alcalinizante (equilibrio del pH), y dado que los microorganismos y parásitos necesitan un medio ácido para sobrevivir, estamos en condiciones de afirmar que aplicando polo magnético negativo, se hace insostenible la proliferación de agentes nocivos para la salud de los seres vivos.

Unidad de flujo magnético

El número total de líneas de campo de un imán se denomina flujo magnético. Se mide en voltios por segundo (V. s.).

Unidad de inducción magnética

Utilizamos el Gauss como medida universal más empleada. Se define como el número de líneas de campo que atraviesan perpendicularmente una superficie de un centímetro cuadrado. La inducción magnética de 10 mil Gauss estará activada, cuando diez mil líneas de campo atraviesen un centímetro cuadrado.

A los efectos informativos, sabremos que 10 mil Gauss (G), equivalen a 1 Tesla (T).

 

CEREBRO: UN CENTRO DE COMUNICACIONES

 

El cerebro es un cuerpo compuesto por dos hemisferios formados por fibras que se cruzan. Ambos hemisferios se comunican entre sí. Las fibras se comunican interhemisféricamente e intrahemisféricamente. En su parte anterior, es fundamentalmente especialista en funciones motoras y en la posterior, se realizan principalmente las funciones sensoriales.

A los efectos de su estudio, se consideran dos cisuras principales, la de Silvio (parte posterior) y la de Rolando (parte anterior).

Se reconocen dos hemisferios cerebrales, la zona izquierda es considerada dominante pues se relaciona con las funciones lingüísticas de comunicación y la comprensión del lenguaje, aquí la dominancia es motora.

Las neuronas motoras y las sensoriales tienen una distribución cruzada. Se van cruzando a medida que van ascendiendo por la columna vertebral y el tronco cerebral.

La corteza está formada por substancia gris y las fibras se componen de substancia blanca.

El cerebro tiene la capacidad de recibir información y de encontrarle un sentido. Si no alcanza a comprender, se genera un estado de ansiedad y temor.

Los órganos de los sentidos son como ventanas, se consideran procesos periféricos. Se trata de receptores adaptados a determinada modalidad sensorial, son específicos para un estímulo determinado.

 

ZONA FOCAL: RELACION CEREBRO Y ENFERMEDAD

 

Podemos preguntarnos dónde se halla el punto focal de las enfermedades, en el cerebro o en las distintas partes del cuerpo. Algunas hipótesis sugieren que la enfermedad se origina en los centros nerviosos, en aquellos centros donde los sistemas nervioso simpático y cerebroespinal se encuentran mayormente coordinados. Las ubicaciones serían la primera, segunda y tercera vértebras cervicales, la primera y segunda dorsales, la quinta y sexta dorsales, la novena dorsal, las dorsales once y doce y las zonas lumbar y sacra. Estas son las fuentes. Se produce una falta de coordinación entre los impulsos del cerebro y los nervios centrales y el aporte sanguíneo correspondiente. Los cambios orgánicos se desencadenan a partir de un estado de falta de coordinación.

También podemos mencionar que la represión de los impulsos sexuales tiene acción directa sobre el estado de coordinación antes mencionado. Cuando las glándulas de Lyden se abren en las gónadas (centros de la generación), actúan directamente en los centros repartidos por el cuerpo. A menos que encuentren una saludable expresión, se desintegran o bien, mediante su asociación provocan la disociación en los impulsos y los nervios centrales del organismo.

 

LA SANACIÓN CON CAMPOS MAGNÉTICOS PULSANTES

Es de dominio público que los campos magnéticos influyen en los organismos humanos. Lo que quizás no sea tan conocido es que bien empleados y modulados de manera adecuada por manos expertas esas energías se convierten en vehículos de sanación de múltiples dolencias, incluso del cáncer. Sin efectos secundarios ni contraindicaciones, la terapia con campos magnéticos pulsantes es hoy una posibilidad avalada por un número creciente de estudios que recogen sus sorprendentes y beneficiosos efectos sobre nuestra salud.

 

Nuestros lectores conocen desde hace tiempo el Tratamiento Metabólico propuesto por el prestigioso cardiólogo mexicano Demetrio Sodi Pallarés. También saben, por tanto, que con dicho tratamiento se están obteniendo espectaculares resultados no sólo en Cardiología sino también en muchas otras disciplinas médicas. El objetivo básico del tratamiento es producir ATP, una sustancia que se está generando y destruyendo constantemente en nuestro organismo y a la que, por su importancia, el propio Sodi llama "la molécula de la vida".

Artículo tomado de la Revista Dyscovery Salud.

 

Es de dominio público que los campos magnéticos influyen en los organismos humanos. Lo que quizás no sea tan conocido es que bien empleados y modulados de manera adecuada por manos expertas esas energías se convierten en vehículos de sanación de múltiples dolencias, incluso del cáncer. Sin efectos secundarios ni contraindicaciones, la terapia con campos magnéticos pulsantes es hoy una posibilidad avalada por un número creciente de estudios que recogen sus sorprendentes y beneficiosos efectos sobre nuestra salud.

 

Nuestros lectores conocen desde hace tiempo el Tratamiento Metabólico propuesto por el prestigioso cardiólogo mexicano Demetrio Sodi Pallarés. También saben, por tanto, que con dicho tratamiento se están obteniendo espectaculares resultados no sólo en Cardiología sino también en muchas otras disciplinas médicas. El objetivo básico del tratamiento es producir ATP, una sustancia que se está generando y destruyendo constantemente en nuestro organismo y a la que, por su importancia, el propio Sodi llama "la molécula de la vida".

 

Es conveniente -en aras a la mejor comprensión del texto que sigue- recordar al lector que el ATP es el transportador universal de energía de nuestro cuerpo. Se produce en las mitocondrias durante la respiración celular y no sólo es necesaria para la mayoría de las funciones de los seres vivos sino imprescindible para todo proceso de curación. Sin ella, simplemente, la vida no sería posible. Recordaremos también, aunque brevemente ya que éste no es el objeto del presente reportaje, que el Tratamiento Metabólico de Sodi Pallarés consta de tres elementos o fases. Lo primero es seguir una dieta baja en sodio y rica en potasio. Solo así puede eliminarse el sodio intracelular y aumentar el potasio imprescindible para que la célula pueda sintetizar el ATP que precisa todo proceso curativo. Como Sodi nos explicara en su momento (ver Discovery DSALUD nº 42) "en toda lesión, sea del tipo que sea, se altera la función de la membrana celular, se introduce el sodio en las células, se pierde el potasio, aumenta el ácido láctico y, como consecuencia, disminuye la formación de ATP".

En segundo lugar, durante el tratamiento se suministra al paciente -por vía intravenosa- soluciones polarizantes de insulina, glucosa y potasio. La tercera fase consiste en someter al paciente a la acción de campos magnéticos pulsantes. Estos campos llegan a las membranas celulares donde los iones sodio y potasio mantienen el equilibrio de la membrana. El potasio permanece en alta concentración en el interior de la célula mientras el sodio se encuentra en la parte exterior de la membrana celular lo que genera una diferencia de potencial eléctrico que permite que la célula emita y reciba información y lo que la convierte en una verdadera pila. El campo magnético pulsante (sale de la corriente, es constante y está en permanente movimiento y oscilación, no es estático como el campo generado por imanes) atraviesa el cuerpo llevando energía a cada célula y logrando el aumento de la permeabilidad de la membrana lo que facilita el intercambio de potasio y sodio y mejora la absorción del oxígeno y los nutrientes.

 

SERES BIOMAGNÉTICOS.

 

Hasta aquí lo ya explicado anteriormente. Pues bien, tras nuestra última entrevista con Sodi Pallarés (ver el nº 42 de la revista) quisimos indagar en la importancia del empleo terapéutico de los campos magnéticos pulsantes. Y qué mejor forma de hacerlo que entrevistándonos con el doctor José de la Hoz y Fabra, discípulo de Sodi, presidente de la Sociedad de Investigación y Tratamiento por Electro-Magnetismo (SITEM) y vicepresidente de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud, además de cardiólogo reputado y agradable conversador. Empezamos preguntándole en qué radica el éxito de esta terapia:

-Pues en el hecho de que nuestro cuerpo está integrado por millones de pequeños imanes interconectados que cumplen distintas funciones y que forman diminutos pero poderosos campos electromagnéticos. Simplemente, la magnetoterapia con campos magnéticos pulsantes permite tratar y normalizar los campos alterados del organismo.

-Y, díganos, doctor, ¿la magnetoterapia es eficaz para todo tipo de patología?

-No sé si para todos los tipos pero desde luego sí para muchos. Lo cierto es que destacan especialmente los resultados que se obtienen en traumatología. También en el tratamiento de enfermedades degenerativas o vasculares los resultados son sorprendentes. Se puede aplicar para tratar las molestias asociadas a la vejez o para tratar muchas pequeñas dolencias. También se emplea mucho para eliminar la fatiga muscular. A este respecto puedo contarle que la selección italiana de fútbol que jugó el Mundial de 1982 celebrado en nuestro país se trajo un aparato de campos magnéticos con el que antes de cada partido se trataba a los jugadores. Italia ganó aquel mundial. Es sólo una anécdota pero es significativa.

-Es decir, que es casi una panacea.

-Efectivamente, se podría decir que el campo magnético se ha demostrado como una especie de coadyuvante universal, un arma que colabora o complementa la terapéutica específica que requiera la patología del paciente. Eso sí, lo común es que al utilizar los campos magnéticos se requieran muchos menos fármacos y que además las patologías curen en menos tiempo. A ello hay que sumarle la ventaja de que -esto está avalado por médicos y científicos- la terapia con campos magnéticos pulsantes no tiene ningún efecto secundario o nocivo. Lo único que hace es reforzar los mecanismos naturales de control así como los poderes curativos del cuerpo. En resumen, lo que hace es devolver al organismo su propio equilibrio.

 

EL NECESARIO REEQUILIBRIO ORGÁNICO.

 

-¿Y qué factores pueden producir desequilibrios que den lugar a enfermedad?

-Todo lo que se pueda imaginar. Los agentes etiológicos que producen una enfermedad pueden ser de tipo infeccioso, traumático, congénito, degenerativo... Todos ellos alteran el equilibrio del organismo y producen la enfermedad. Pero hay un nuevo tipo de etiología que es el que tiene que ver con la exposición a potentes y muy diversos campos electromagnéticos procedentes de líneas de alta tensión o de antenas de telefonía móvil, por citar sólo dos fuentes. Este nuevo factor etiológico desencadena nuevos tipos de enfermedades de las que iremos conociendo más en los próximos años. En todo caso, volviendo al presente, la idea es que casi cualquier cosa puede romper el equilibrio de nuestro metabolismo y provocarnos una enfermedad.

-¿En qué dolencias funciona el tratamiento?

-Pues en todas aquellas en que las células estén degeneradas por los motivos que sea. Puede ser por una mala dieta cargada de sodio y pobre en potasio, por estrés, por intoxicaciones, por enfermedades, etc. Lo que ocurre es que cada célula tiene un potencial eléctrico fijo al que no llega cuando está degenerada o enferma. Con la aplicación del campo magnético pulsante, como la onda atraviesa totalmente la célula, ésta recupera su potencial a través de la energía que recibe del campo magnético y vuelve a funcionar.

-Y una vez "reactivada" la célula, ¿qué más se hace?

-Nutrirla con la dieta y reequilibrar la bomba sodio-potasio para poder recuperar el organismo. Otro factor fundamental es eliminar las toxinas que se depositan en el tejido conectivo porque podemos estar alimentando a la célula y manteniéndola viva pero no habrá sanación si en su interior sigue habiendo desechos. Por eso, para que haya curación ha de haber primero limpieza de todo el organismo. Luego ya se prescriben dietas ricas en minerales y vitaminas.

-¿Y es imprescindible para conseguir la sanación combinar la dieta que propone Sodi con los campos magnéticos pulsantes?

-Pues verá, en honor a la verdad tengo que confesarle que precisamente sobre este punto he debatido mucho con mi maestro, el profesor Sodi Pallarés. Y me explico: yo fui uno de los primeros en introducir en España la aplicación terapéutica de los campos magnéticos. Entonces -en torno a 1980- se obtenían muy buenos resultados en distintas patologías y sin la dieta hiposódica y rica en potasio. Eso sí, es indudable que cuando se aplica también la dieta los resultados han sido mejores y en menor tiempo.

-¿Cuáles son los efectos inmediatos de esta forma de terapia?

-Para empezar, se produce una mejora de la circulación sanguínea y linfática. Eso reactiva las células y favorece su mejor nutrición. Además, bajo el efecto del campo magnético se produce una mayor concentración de oxígeno en los tejidos. En general, podemos decir que el campo magnético estimula y favorece todo el metabolismo y que activa y mejora las funciones normales del cuerpo, lo que es rápidamente percibido por el propio paciente.

 

CÁNCER Y CAMPOS MAGNÉTICOS PULSANTES.

 

-En su última visita a nuestro país el doctor Sodi comentó que aunque como cardiólogo no estaba "autorizado" para tratar casos de cáncer lo estaba haciendo porque había comprobado que el Tratamiento Metabólico obtenía resultados sorprendentes en esa patología. ¿Qué nos puede decir al respecto?

-Verá, el doctor Sodi lleva sesenta años aplicando el Tratamiento Metabólico y por sus manos han pasado múltiples casos de cáncer. Algunos se han curado y la mayoría se han detenido. Para ser sinceros, hay que decir que el Tratamiento Metabólico no "cura" el cáncer, lo que hace es limpiar el ambiente contaminado en el que pueden vivir y del que se nutren las células cancerosas. Ya se sabe que la célula de cáncer sólo puede vivir, crecer y expandirse en un ambiente de acidosis, es decir, cuando el metabolismo es demasiado ácido por la presencia excesiva de sodio. Y si se equilibra el metabolismo cambia ese medio ambiente y el cáncer no puede seguir desarrollándose. Es decir, no se elimina el cáncer pero se evita que se produzcan metástasis y, por tanto, que el cáncer se expanda.

-¿Y cómo se actúa con pacientes que reciben quimioterapia o radioterapia?

-En esos casos los campos magnéticos -junto con la dieta y la solución polarizante del Tratamiento Metabólico- consiguen mejorar sustancialmente la calidad de vida del paciente. De hecho, inhiben los efectos secundarios de la quimioterapia, el paciente no tiene dolores, no se le cae el pelo, etc. Todo eso se evita sometiéndose a una sesión con campos magnéticos justo antes de la sesión de quimioterapia.

-¿Y eso está publicado?

-Sí. De hecho, existen trabajos a gran escala sobre miles de casos. Por citar un ejemplo, le diré que en Argentina se está aplicando el Tratamiento Metabólico en personas con cáncer. En concreto, el día antes y el día después de que vayan a recibir la quimioterapia se les aplica la solución polarizante que propone Sodi y que, como sabe, se compone de glucosa, insulina y potasio. Con eso se han evitado los efectos secundarios de la quimioterapia; y además, se ha constatado que se pueden obtener los mismos resultados con menos dosis de quimioterapia. Así, se ha comprobado que los pacientes tienen mayor calidad de vida, más ánimo, más fuerza desde la primera sesión con campos magnéticos. Además, la presentación de metástasis es mucho menor y de menor grado; algunas, incluso, desaparecen.

-¿Y dice que son miles de casos sólo en Argentina?

-Así es. Pero los resultados positivos podrían ser más y mejores porque la dificultad que tenemos en el caso del cáncer, al igual que en del SIDA, es que tratamos a enfermos que ya han sido desahuciados. Por tanto, no sabemos los resultados que obtendríamos si se hiciera el tratamiento desde el principio de la enfermedad. Como digo, nos llegan cuando sus oncólogos han determinado que la quimioterapia ya no puede hacer nada o, incluso, puede ser perjudicial. Para entonces su cuerpo está tan contaminado que en muchas ocasiones hay ya poco que se pueda hacer por el paciente.

 

LA TERAPIA EN CASA.

 

Debo decir que a la reunión que mantuvimos con el doctor De la Hoz acudió también Erika Fried, representante en España del fabricante austríaco de aparatos para la aplicación profesional y doméstica de la terapia con campos magnéticos y que, por propia experiencia, conoce muy bien su utilidad terapéutica.

-Hace 20 años iniciamos una intensa investigación y una estrecha colaboración con reconocidos médicos y expertos para el desarrollo de sistemas de magnetoterapia. Y después de ese tiempo disponemos de un sistema que hace posible la utilización de los campos magnéticos pulsantes con éxito, tanto para su uso profesional como para la utilización en el hogar. Además, se pueden aplicar a cualquier edad y no sólo para tratar dolencias sino que, por ejemplo, en medicina deportiva se está empleando para recuperar a los deportistas después de un gran esfuerzo.

-¿Y en qué consisten esos equipos?

-Pues, básicamente, son microprocesadores digitales que emiten una frecuencia de 1 a 10.000 hertzios y que convierten el campo magnético en un campo pulsante de baja o alta frecuencia, según el requerimiento individual. Con ellos se puede elegir fácilmente cualquiera de los 60 programas diferentes, con frecuencias desde 1 hasta 10.000 hertzios y una densidad de flujo magnético de hasta 85 gauss. Están pensados para evitar que las personas que por sus patologías requieren de una aplicación constante de campos magnéticos tengan que desplazarse.

-Entendemos que estos programas están ideados para situaciones diferentes.

-Así es. Y precisamente en eso radica su éxito: en la posibilidad de ir variando de programa. En todo caso, el aparato incluye un manual que explica para qué se utiliza cada programa, cómo usarlo, cuándo, durante cuánto tiempo, etc.

-¿Y cómo se aplican los campos magnéticos con estos aparatos?

-Pues en el caso de los aparatos de uso doméstico se puede hacer de dos formas. Una de ellas es una colchoneta que tiene repartidas en su superficie diez bobinas sinoidales generadoras del campo magnético pulsante. La acción de los campos llega hasta la membrana celular y generan los procesos de los que ha hablado el doctor de la Hoz. La otra manera de aplicar los campos magnéticos es mediante un cojín de pequeño tamaño que va conectado al microprocesador y que consiguen una concentración mucho más potente de la energía. Se utilizan principalmente para tratar zonas locales como rodillas, pies, cabeza, plexo solar, etc. En cualquiera de las formas de aplicación los resultados son inmediatos y carentes de efectos no deseados.

-Eso sí -apostilla el doctor de la Hoz-, en ningún caso el paciente debe olvidar someterse al control periódico de su médico. Insisto en que los campos magnéticos pulsantes son un coadyuvante universal y una panacea de aplicaciones pero no se pretende sustituir al médico. Esto también debe quedar claro.

Aclarado queda. Y claro está que la magnetoterapia se presenta como una interesante posibilidad de ayudar a nuestro cuerpo a sanar. Para ello sólo es necesario utilizar algo de lo que la propia naturaleza nos ha dotado, nuestro magnetismo personal, algo que -permítaseme la licencia- en unas personas resulta más evidente que en otras.

 

 

Laura Jimeno Muñoz

 

José Luis Bardasano: "Somos optimistas en cuanto a las posibilidades de esta terapia en enfermedades como el Parkinson"

A la conversación que mantuvimos con el doctor José de la Hoz y Fabra se uniría el profesor y doctor José Luis Bardasano, director del Departamento de Especialidades Médicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá (Madrid) y miembro de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud de la que precisamente es vicepresidente el primero. Pues bien, según nos explicaría el profesor Bardasano los humanos somos seres bioquímicos y biomagnéticos porque nuestras células están desarrolladas a base de bioelectricidad y, por tanto, de biomagnetismo. Cuando existe un campo magnético externo con respecto a los nuestros -a los que creamos en todas y cada una de nuestras células- es fácil comprobar -por unas simples leyes físicas- que puede haber una influencia de lo externo hacia lo interno. "La consecuencia es que la fuerza electromagnética comunica energía y la energía se puede manifestar de dos maneras: como efectos térmicos o como inducción electromagnética atérmica en el cuerpo humano. De los efectos térmicos se sabe prácticamente todo pero en cuanto a la inducción electromágnetica, hasta hace relativamente poco había problemas para su estudio".

El profesor Bardasano se refiere al hecho de que hasta hace unos años no se disponía de aparatos lo suficientemente sensibles como para detectar el campo magnético de un ser vivo. Pero hoy ya sí se dispone de esta tecnología. "Lo que se ha inventado son los interferómetros de superconductividad cuántica o magnetómetros (SQUID, en sus siglas en inglés). Estos magnetómetros de vanguardia permiten el estudio de campos magnéticos de los seres vivos a todos los niveles".

Así se pudo saber que toda célula viva que está en un estado de equilibrio dinámico estacionario entre el citoplasma y el exterior una diferencia de potencial eléctrico que se ha calculado entre -70 y -90 milivoltios. Empero, cuando la célula está enferma esos potenciales bajan y -de acuerdo con Sodi Pallares- nos encontramos con valores de entre -70 y -30. "Esto es -explica Bardasano- lo que se llama 'síndrome del tejido lesionado', que es común a todas las células. Lo que ocurre es que está estropeada la bomba sodio-potasio que es la que regula todo el sistema para que haya un buen potencial. Tener esas bajadas crónicas indica que la célula está enferma. Y si el potencial sigue bajando y llega a cero se produce la muerte celular."

Actualmente el departamento que dirige el profesor Bardasano está llevando a cabo investigaciones acerca de los efectos terapéuticos de los campos magnéticos pulsantes sobre enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.

"Como siempre -se lamenta Bardasano- la dificultad con la que nos encontramos es la falta de recursos económicos para llevar a cabo más investigaciones en otras patologías. Pero nuestras observaciones nos hacen ser muy optimistas en cuanto a las posibilidades de esta terapia en enfermedades tan graves como el mal de Parkinson".

Obviamente, emplazamos al profesor Bardasano para, en su día, dar cuenta en estas páginas de los resultados finales de esos ensayos. Y aceptó gustoso.

 

 

Efectos del campo magnético pulsante

El campo magnético pulsante atraviesa el cuerpo y lleva energía a cada célula logrando un aumento de la permeabilidad de la membrana, lo que facilita el intercambio de potasio y sodio mejorando la absorción de oxígeno y de nutrientes. Automáticamente se estimula el metabolismo y la energía disponible en las células. La mejor irrigación sanguínea que ello produce se encarga de mitigar los dolores y de lograr muchos otros efectos positivos. Así, entre las acciones terapéuticas cabe destacar su acción analgésica, antiinflamatoria, espasmolítica y estimulante. Además, acelera los procesos de curación de heridas y úlceras, de regeneración de tejidos, de consolidación de fracturas óseas y de recuperación de la fatiga. Asimismo, estimula la secreción hormonal y tonifica el organismo en general.

 

 

Utilidades terapéuticas

Actualmente se emplea la magnetoterapia para tratar numerosas y muy distintas dolencias, entre ellas acné, afecciones cutáneas, artritis, artrosis (cervical, de los dedos, dorsal, de la rodilla, del codo, lumbar, de la muñeca, etc.), asma bronquial, cefaleas, ciática, cicatrices, debilidad muscular, desgarros musculares, distonías vegetativas, dolores agudos y/o crónicos (de dientes, menstruales, musculares, articulares, de cabeza, etc.), hematomas, heridas de lenta curación, hormigueo en las manos, fracturas (nasales o de los miembros superiores o inferiores), gingivitis, lesiones de la espalda, lumbalgias, enfermedades urogenitales, meniscopatía, neuralgia del trigémino, osteopatía, osteoporosis (detiene su avance), otitis, parálisis facial, problemas de memoria o de concentración, prostatitis, psoriasis, quemaduras, rinitis, secuelas neurotróficas y motoras, sinusitis, trastornos circulatorios, trastornos del metabolismo, trastornos del sueño, úlceras varicosas, etc.

 

 

Un antiguo saber

La terapia con campos magnéticos no es nueva. Pueblos antiguos como los griegos la conocían y la utilizaban ocho siglos antes de Cristo. Paralelamente, ya en la India milenaria se aconsejaba llevar un imán sobre el cuerpo para conservar la salud y los egipcios poseían un preciso conocimiento de las diferentes maneras de utilizar el poder del magnetismo en la vida cotidiana. Por su parte, los chinos dejaron -dos siglos antes de Cristo- constancia por escrito de que los metales magnetizados poseen un enorme valor curativo, especialmente en los casos de reumatismo e inflamación de las articulaciones.

Y con estos milenarios antecedentes contaban los investigadores que hasta 1970 no empezaron a considerar la posibilidad terapéutica de los campos magnéticos. Un descubrimiento fundamental a este respecto tuvo lugar a raíz de los viajes de los astronautas. Estas personas tenían que vivir ciertos periodos de tiempo en el espacio, es decir, en ausencia de campo magnético y cuando volvieron a la Tierra se comprobó que habían empezado a desarrollar determinadas enfermedades, entre ellas la osteoporosis. Sería tras aquella observación cuando se iniciaron investigaciones más exhaustivas sobre la importancia y necesidad de los campos magnéticos y su relación con nuestra salud.

 

EFECTOS DE LOS CAMPOS MAGNETICOS EN LOS SISTEMAS VIVOS

Entre quienes emplean los campos magnéticos para curar, a veces existe confusión sobre los conceptos de Biomagnetismo y Magnetoterapia.

 

El Biomagnetismo es una de las ramas de la Biofísica, que estudia los efectos del magnetismo en los organismos vivos.

 

La energía magnética es fundamental para la vida.

Entre quienes emplean los campos magnéticos para curar, a veces existe confusión sobre los conceptos de Biomagnetismo y Magnetoterapia.

 

El Biomagnetismo es una de las ramas de la Biofísica, que estudia los efectos del magnetismo en los organismos vivos.

 

La energía magnética es fundamental para la vida.

 

Se ha observado que las personas que sistemáticamente se someten a tratamientos con magnetos tienden a rejuvenecer. Uno de los síntomas es la reactivación de la melanina del pelo y consecuentemente la recuperación de su color.

 

Los resultados de muchos trabajos de investigación demuestran que el metabolismo y el potencial de hidrógeno (pH) de los seres vivos son afectados por los campos magnéticos.

 

El campo magnético de la Tierra que está afectando permanentemente a todos los humanos, se modifica localmente con frecuencia, debido a las explosiones solares, el movimiento de la Luna y las tormentas eléctricas.

 

Los campos magnéticos internos del organismo también se alteran por intoxicaciones, infecciones, traumatismos, tensiones, calidad y cantidad inadecuadas de alimentos y componentes del aire, etc.

 

Todo esto tiende a modificar el comportamiento del cuerpo humano, el cuál gracias a su función homeostática o de autocontrol reacciona para restablecer y conservar el estado de balance dinámico entre la mente, masa anatómica, composición, metabolismo, funciones y energía, pero cuando se rebasan ciertos límites, la homeostasis no es capaz de restablecer el equilibrio y entonces, se presenta la enfermedad.

 

La Magnetoterapia forma parte del Biomagnetismo y está orientada a la prevención y curación de las enfermedades de los seres vivos, ya sea que éstas sean originadas por la alteración del equilibrio de la energía interna del organismo o por otras causas.

 

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